Un correo interno del Pentágono, difundido por Reuters, recopila opciones para sancionar a aliados de la OTAN por su negativa a apoyar las operaciones estadounidenses en la guerra con Irán

Un correo interno del Pentágono revelado por Reuters apunta a una lista de opciones que Estados Unidos estaría evaluando para responder a aliados de la OTAN que no facilitaron apoyo en la guerra contra Irán. Entre las alternativas figura la posibilidad de suspender a España de la alianza, revisar el respaldo estadounidense sobre reclamaciones territoriales como las Islas Malvinas y vetar a países considerados «difíciles» para ocupar cargos de relevancia en la organización.
El documento ha circulado en los niveles más altos del Departamento de Defensa, según la información publicada.
El correo subraya la frustración por la falta de acceso, bases y derechos de sobrevuelo —conocidos en el texto como ABO— que Washington considera básicos para operar.
La nota sostiene que privarse de esos permisos limita la capacidad de colaboración y pretende enviar una señal política contundente a socios que, a juicio de algunos responsables estadounidenses, no han cumplido con su parte.
Qué propone la nota del Pentágono
En el listado de alternativas se baraja, además de la suspensión simbólica de miembros, la posibilidad de revisar apoyos diplomáticos en disputas internacionales y bloquear a ciertos aliados de puestos influyentes en la OTAN. El documento, según la fuente, no contempla el cierre de bases norteamericanas en Europa, pero sí explora medidas con un alto componente simbólico que puedan presionar a gobiernos renuentes.
ABO y prioridades militares
El correo describe los derechos de acceso, bases y sobrevuelo como el «punto de partida» para operaciones conjuntas; por eso el bloqueo o la negativa a concederlos aparece como desencadenante de las propuestas. Aquí ABO se emplea para referirse a permisos logísticos y operativos que facilitan movimiento de fuerzas y apoyo aéreo, indispensable en escenarios como el abierto tras el inicio del conflicto en el estrecho de Ormuz.
Alcance legal y efecto simbólico
Desde el punto de vista jurídico, el Tratado de Washington no ofrece un mecanismo para expulsar a un miembro: la única mención a la salida aparece en el artículo 13, que regula la renuncia voluntaria tras notificación. Por ello, una suspensión forzada no tiene un marco claro en el texto fundacional de la alianza, lo que plantea dudas sobre la viabilidad práctica de lo que se propone en el correo.
Impacto en operaciones y en la política
La nota interna recupera que la suspensión de España tendría un impacto limitado en las operaciones militares estadounidenses, pero un efecto simbólico notable. Ese matiz es clave: la idea sería castigar políticamente a aliados sin paralizar la capacidad operativa de EEUU en Europa. Además, se contempla revisar apoyos en reclamaciones territoriales como las Islas Malvinas y, en términos más generales, reducir la influencia de países considerados poco cooperantes.
Reacciones y contexto político
El Gobierno español, representado por el presidente Pedro Sánchez, restó importancia al correo: su respuesta oficial subrayó que se atiende a documentos oficiales y no a correos internos. Moncloa ha defendido la colaboración con aliados dentro del marco de la legalidad internacional, mientras que el Ejecutivo se mostró firme en su rechazo a que las bases españolas de Rota y Morón se usaran en operaciones ofensivas contra Irán.
Desde la Casa Blanca y el Pentágono, la comunicación pública ha sido limitada. Un portavoz del Departamento de Defensa insistió en que el presidente Donald Trump necesita opciones creíbles para presionar a sus socios y que esas deliberaciones internas no son objeto de mayor comentario. En el pasado, Trump ya había insinuado la posibilidad de sanciones a España por cuestiones relacionadas con el gasto en defensa, lo que coloca este episodio en un contexto de tensiones recurrentes.
Perspectivas y preguntas abiertas
La filtración del correo plantea interrogantes sobre la dirección futura de la OTAN y la naturaleza de la relación transatlántica en tiempos de conflicto. ¿Hasta qué punto Washington recurrirá a sanciones simbólicas para forzar alianzas más activas? ¿Puede una amenaza de suspensión alterar la cohesión del bloque sin un marco legal claro?
Mientras se dilucidan esas dudas, la publicación deja claro que las relaciones entre aliados pueden verse tensadas por decisiones operativas y políticas. Lo que hasta ahora parece un levante de advertencias internas podría traducirse en cambios en la práctica diplomática y militar entre socios históricos.

