Un conjunto de variantes en el gen CHRNB3 se relaciona con una reducción en el número de cigarrillos diarios, lo que sugiere que modular esta subunidad podría ser útil para diseñar nuevos tratamientos contra la adicción a la nicotina

Un consorcio internacional de investigadores ha identificado variantes genéticas poco frecuentes que se asocian con un consumo reducido de cigarrillos diarios. El trabajo, publicado en una revista científica de alto impacto, pone el foco en el gen CHRNB3, que codifica una de las subunidades del receptor nicotínico de acetilcolina en el cerebro, y propone que alterar la actividad de esta proteína podría disminuir la dependencia a la nicotina.
Para obtener estas conclusiones, los científicos analizaron datos de secuenciación del exoma procedentes de decenas de miles de fumadores actuales de diversas ascendencias. La estrategia buscó variantes poco frecuentes con efectos apreciables sobre la conducta de fumar, en lugar de las señales comunes que aparecen en estudios de gran escala.
Qué encontró el estudio y qué significa
Los investigadores detectaron varias alteraciones en CHRNB3 que se relacionan con una disminución en el número de cigarrillos consumidos por día. Entre ellas, una variante de cambio de sentido identificada como p.Glu284Gly mostró un efecto notable: los portadores de esta variante fumaban, en promedio, menos cigarrillos que quienes no la poseen. Ese patrón fue más evidente en personas con ascendencia indígena mexicana, aunque también se observaron asociaciones en otras poblaciones.
El hallazgo sugiere una conexión directa entre la función de una subunidad del receptor y la conducta de consumo. Dado que la nicotina ejerce su acción sobre estos receptores para modular los circuitos de recompensa y dependencia, cambios que alteren la función de la subunidad 3 podrían reducir la intensidad del impulso por fumar.
Implicaciones biológicas y mecanismo propuesto
Los receptores nicotínicos de acetilcolina son complejos proteicos formados por distintas subunidades que median la respuesta neuronal a la nicotina. Alteraciones en la composición o en la función de estas subunidades modifican la señalización neuronal asociada al placer y la adicción. Por eso, encontrar variantes que disminuyan el efecto gratificante de la nicotina aporta una pista sólida sobre un posible mecanismo biológico intervenible.
De la genética a la farmacología
Históricamente, la identificación de mutaciones protectoras en humanos ha guiado el desarrollo de fármacos eficaces en otras áreas de la medicina. Un ejemplo paradigmático es el uso de la genética humana para desarrollar inhibidores de PCSK9 en el manejo del colesterol. De manera análoga, si se confirma cómo las variantes en CHRNB3 merman la respuesta a la nicotina, esas mismas vías pueden ser blanco para diseñar moléculas que reproduzcan ese efecto protector.
Consecuencias para el tratamiento del tabaquismo
El tabaquismo continúa siendo una de las principales causas de enfermedad y muerte prevenible a nivel global. Aunque existen tratamientos farmacológicos y terapias de apoyo —como los sustitutivos de nicotina, la vareniclina o el bupropión— las tasas de recaída permanecen elevadas. La evidencia genética que vincula CHRNB3 con un menor consumo aporta una nueva perspectiva: intervenir específicamente en esta subunidad podría complementar o mejorar las opciones terapéuticas actuales.
Limitaciones y pasos siguientes
Los autores subrayan que, aunque los resultados son prometedores, no implican que exista ya un fármaco derivado de estas variantes. Hacen falta cohortes mayores, estudios funcionales que describan con detalle cómo modifican las proteínas las variantes halladas y ensayos preclínicos que prueben si la inhibición o modulación de la subunidad 3 afecta favorablemente a la dependencia. Además, la magnitud del efecto puede variar entre poblaciones por diferencias en la frecuencia de las variantes.
En conjunto, el trabajo reitera que la adicción al tabaco tiene una base biológica identificable que coexiste con determinantes sociales y conductuales. Abordar la dependencia desde la medicina de precisión implica combinar estos enfoques para diseñar tratamientos más eficaces y personalizados.
Si futuros estudios confirman y detallan estos efectos, la subunidad 3 del receptor nicotínico podría convertirse en una diana prioritaria en la lucha contra la adicción a la nicotina.
