Artemis 2 despega el 02/04/2026 desde Florida con cuatro tripulantes a bordo de la cápsula Orión para un viaje de diez días alrededor de la Luna

La madrugada del 02/04/2026 marcó el despegue de la misión Artemis 2 desde el Centro Espacial Kennedy, en Florida. A las 00:35 (hora peninsular española) el cohete SLS elevó la cápsula Orión con cuatro tripulantes a bordo: Reid Wiseman, Victor Glover, Christina Koch y Jeremy Hansen.
Tras una cuenta atrás que acumuló un retraso de once minutos respecto al horario previsto, el vehículo superó las fases más críticas del lanzamiento y puso rumbo a una misión de diez días destinada a validar procedimientos y preparar futuras expediciones a la superficie lunar.
Durante el ascenso el núcleo central del SLS consumió cerca de mil toneladas de propelente en aproximadamente ocho minutos y se separó de la etapa superior que llevaba la cápsula. Ese momento, considerado el más delicado al alejarse la nave de la plataforma, fue superado con éxito y permitió continuar con la secuencia de despliegue y maniobras previstas. La segunda misión del SLS —y la primera que transporta humanos— confirma la madurez creciente del sistema pese a su limitada experiencia operativa.
Trayectoria y operaciones iniciales
En las primeras horas tras el despegue está previsto que se activen los paneles solares de la Orión y que la etapa superior realice dos encendidos programados para ajustar la ruta. Los astronautas permanecerán un día en órbita terrestre para verificar que todos los sistemas funcionan correctamente antes de efectuar un nuevo encendido que dará inicio al tramo lunal: la maniobra conocida como trans-lunar injection. La travesía incluye un sobrevuelo de la cara oculta de la Luna, previsto para las tres horas del sexto día de misión, concretamente en la madrugada del 7 de abril (hora peninsular española).
Plan de regreso y condiciones de reentrada
La duración total de la misión se ha establecido en diez días; el retorno a la atmósfera está programado para el sábado 11 de abril. Tras la reentrada, la cápsula Orión llegará a las capas altas de la atmósfera a velocidades cercanas a los 40.000 km/h, y su escudo térmico deberá soportar temperaturas del orden de 2.800 °C. Trece minutos después del inicio de la reentrada está previsto el amerizaje en el Pacífico frente a la costa de San Diego (California). Estos instantes finales son, junto con el lanzamiento, los más arriesgados de la misión, dado que la experiencia humana con este perfil de reentrada es todavía limitada.
La tripulación
La tripulación está formada por tres astronautas de la NASA y un representante de la Agencia Espacial Canadiense. Reid Wiseman actúa como comandante; veterano de una estancia de seis meses en la Estación Espacial Internacional, lidera la operación a bordo de la Orión. Victor Glover desempeña la función de piloto y se convertirá en el primer afroamericano en viajar al entorno lunar. Ambos aportan amplia experiencia de vuelo y operaciones en órbita.
Especialistas de misión
Como especialistas de misión viajan Christina Koch y Jeremy Hansen. Koch, ingeniera y física, es la primera mujer programada para acercarse a la Luna tras ostentar ya récords de permanencia en el espacio en misiones previas. Hansen, de la Agencia Espacial Canadiense, será el primer no estadounidense en participar en un sobrevuelo lunar; ex piloto de combate y formador de astronautas, aporta una mezcla de entrenamiento operativo y apoyo en tareas científicas.
Rituales y objetos personales
Cada tripulante ha llevado objetos con significado personal que simbolizan la conexión con la Tierra: desde libretas y notas manuscritas hasta recuerdos familiares. Estos elementos, habituales en vuelos tripulados, sirven para mantener el lazo emocional con los seres queridos y para documentar la experiencia personal durante una misión que combina operaciones técnicas y fuertes componentes humanos.
Riesgos, legado y objetivos a futuro
Artemis 2 no solo es una prueba técnica: es un peldaño hacia las expediciones que la NASA y sus socios esperan iniciar a la superficie lunar a partir de 2028. La misión busca validar procedimientos de vuelo, comunicaciones y soporte vital en condiciones reales de misión lunar. Su éxito allanará el camino para misiones que contemplan estancias y actividades sobre la Luna, y en el largo plazo contribuirá a los planes humanos hacia Marte. Al mismo tiempo, la operación demuestra la creciente cooperación internacional en exploración espacial.
Mientras la cápsula avanza en su órbita de comprobación alrededor de la Tierra y se prepara la inyección hacia la Luna, la atención mundial sigue de cerca cada maniobra. El despegue del SLS y la presencia de humanos en el entorno lunar suponen la materialización de décadas de desarrollo tecnológico y la apertura de una nueva etapa en la exploración humana del espacio.
