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Artemis II completa su misión y Orion ameriza frente a la costa de San Diego

La misión Artemis II culminó con el amerizaje de la cápsula Orion; así fue la reentrada, el apagón de comunicaciones y el protocolo de recuperación en el Pacífico

Artemis II completa su misión y Orion ameriza frente a la costa de San Diego

La misión Artemis II concluyó con el amerizaje de la cápsula Orion tras diez días en los alrededores de la Luna. El histórico regreso tuvo lugar el 11 de abril de 2026: la nave tocó el agua a las 20:07 ET (00:07 UTC del 11 de abril de 2026) en una maniobra que puso fin al primer vuelo tripulado lunar de la era reciente.

A bordo viajaban Reid, Victor, Christina y Jeremy, que completaron una órbita de retorno y ahora son atendidos por los equipos de recuperación.

Tras el impacto en el mar, se activó el plan de rescate: los buzos comprobaron el entorno y el aire alrededor de la cápsula antes de evacuar a la tripulación hacia una plataforma inflable.

Desde allí, helicópteros trasladaron a los astronautas al buque de recuperación para las primeras pruebas médicas; más tarde se prevé su traslado al Centro Espacial Johnson en Houston y la repatriación de la cápsula al Centro Espacial Kennedy.

La secuencia de reentrada y separación

La fase final comenzó con una corrección de trayectoria y la separación entre el módulo de tripulación y el módulo de servicio. Esa separación se realizó a la 1:33 (hora peninsular española), exponiendo por primera vez el escudo térmico de Orion. La cápsula encendió sus propulsores durante unos segundos para orientar el vehículo antes de entrar en la atmósfera, maniobra necesaria para que el escudo soporte la fricción y el calentamiento extremo que se esperan en la reentrada.

El apagón de comunicaciones y la fase crítica

Durante la entrada en la atmósfera se creó una envoltura de plasma que bloqueó las señales de radio: la ventana sin comunicación estaba prevista entre las 1:53:54 y las 1:59:55. En ese intervalo la cápsula sufrió el mayor estrés térmico y dinámico: velocidades cercanas a los 39.688 km/h en el pico del descenso y fuerzas que alcanzaron hasta 3,9 G. Estas condiciones convierten la reentrada en una de las etapas más exigentes del vuelo.

Paracaídas, temperatura y desaceleración

Una vez superado el pico térmico, el sistema de recuperación de Orion desplegó progresivamente un conjunto de 11 paracaídas que se abrieron en varias etapas. El proceso reduce la velocidad desde cientos de kilómetros por hora hasta menos de 32 km/h antes del amerizaje. El escudo térmico soportó temperaturas de aproximadamente 2.760 °C, mientras que las cifras en unidades imperiales señalaban hasta 5.000 °F en puntos concretos del calentamiento aerodinámico.

Riesgos y medidas de seguridad

La ruta de reentrada y la zona de descenso quedaron controladas por la Marina de Estados Unidos para evitar riesgos asociados al despliegue de paracaídas y posibles restos. Los controladores usaron inicialmente la Red del Espacio Profundo para el seguimiento y, al acercarse a la Tierra, Orion pasó a emplear la constelación TDRS para la comunicación en órbita baja. Todo el proceso se desarrolló bajo protocolos estrictos de contingencia diseñados tras pruebas previas del vehículo.

Protocolo de recuperación y estado médico

En la cubierta del buque de recuperación, ya se encontraba el administrador de la NASA, Jared Isaacman, que llegó en helicóptero para coordinar la operación desde el USS John P. Murtha. Los buzos comprobaron la atmósfera dentro de la cápsula y las condiciones del agua antes de facilitar la salida de la tripulación. A continuación, los astronautas subieron a una plataforma inflable y fueron evacuados en helicóptero al buque, donde recibieron la primera evaluación médica de rutina.

Traslado y revisiones posteriores

Si las pruebas iniciales fueron satisfactorias, el plan contemplaba un traslado aéreo a una base naval y el posterior vuelo al Centro Espacial Johnson en Houston para exámenes más completos. Es habitual que, tras días en microgravedad y una reentrada intensa, la tripulación experimente mareos, náuseas o fatiga durante las primeras horas, por lo que los equipos médicos siguen protocolos de recuperación específicos.

Balance de la misión y cifras clave

Al cerrar la misión, Artemis II acumuló cerca de 694.481 millas recorridas (aprox. 1,1 millones de kilómetros) y alcanzó una distancia máxima de unos 252.756 millas (alrededor de 407.000 km) desde la Tierra, marcando un hito en la exploración humana. La duración prevista del vuelo fue de nueve días, una hora y 31 minutos; la tripulación completó la vuelta lunar y regresó a casa según lo planeado, con la cápsula destinada a ser remolcada de regreso al Centro Espacial Kennedy para su recuperación y análisis posterior.

El amerizaje y la operación de rescate cerraron una etapa crucial en el programa Artemis: la combinación de tecnología, procedimientos médicos y logística marítima permitió un regreso controlado y seguro, y deja aprendidas lecciones que se aplicarán en los próximos vuelos tripulados a la Luna.


Contacto:
Alejandro Ruiz

Chef (Le Cordon Bleu) y critico gastronomico. 15 anos entre cocinas y redacciones.