La reaparición de la peste porcina africana en España genera alarmas en el sector agrícola.

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Recientemente, el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación de España ha confirmado la detección de la peste porcina africana (PPA) en la provincia de Cataluña. Este hallazgo ha llevado a la implementación de varias medidas preventivas, con el objetivo de proteger tanto la salud pública como la economía del sector porcino.
Cabe recordar que esta enfermedad había sido erradicada en el país durante más de tres décadas.
La identificación del virus se produjo en la sierra de Collserola, donde se encontraron dos jabalíes muertos. En respuesta, las autoridades han establecido un perímetro de seguridad de 20 kilómetros alrededor del área afectada.
Las restricciones incluyen la suspensión de actividades al aire libre y la caza, como parte de un esfuerzo por contener la propagación del virus.
Medidas de control y bioseguridad
El ministro Luis Planas ha hecho un llamado a la calma, prometiendo trabajar para mitigar el impacto económico que esta situación podría tener sobre las exportaciones de carne de cerdo. En su declaración, subrayó la necesidad de actuar con prudencia y responsabilidad, y anunció que se reunirá con los representantes del sector porcino para evaluar la situación.
Para evitar una crisis mayor, se han implementado protocolos de bioseguridad, que incluyen el cierre de acceso a zonas naturales y el control de la población de jabalíes. También se han establecido barreras físicas y trampas para limitar la movilidad de los animales en riesgo de contagio.
El impacto en las exportaciones
El regreso de la PPA ha desencadenado un efecto dominó en el ámbito internacional. Países como Japón y México ya han prohibido las importaciones de carne española. Por su parte, China ha optado por restringir solo las importaciones procedentes de la provincia de Barcelona, lo que podría tener un impacto significativo, ya que este país era el principal destino de las exportaciones de cerdo español.
Según datos oficiales, España es el mayor productor de carne de cerdo en la Unión Europea, con un total de 54 millones de cerdos sacrificados en 2025. La posibilidad de que el virus se propague a granjas comerciales representa un riesgo considerable para la economía local y nacional, dado que muchos trabajadores dependen del sector.
Reacciones y futuro del sector porcino
Ante la detección del virus, las autoridades han activado un plan de contingencia que incluye la eliminación de los cadáveres de los animales infectados y la restricción del movimiento de jabalíes en la zona. El director general de producción agroalimentaria, Emilio García Muro, ha asegurado que el gobierno está comprometido con el control y la erradicación de la enfermedad.
El conseller de Ganadería de la Generalitat, Òscar Ordeig, ha señalado que, por el momento, las granjas de cerdos en Cataluña son modernas y seguras, lo que ofrece cierta tranquilidad a los productores. Sin embargo, la situación permanece tensa, dado que la PPA es altamente contagiosa entre cerdos y jabalíes, aunque no afecta a los humanos.
La importancia de la cooperación internacional
La colaboración entre los estados miembros de la Unión Europea es crucial para combatir la peste porcina africana. Hasta la fecha, 13 países europeos han reportado casos de PPA, y es esencial implementar medidas estrictas de control y vigilancia en las áreas afectadas para evitar una propagación más amplia. En este sentido, las autoridades veterinarias están trabajando para asegurar que los protocolos se sigan rigurosamente.
La comunidad agrícola se encuentra en alerta máxima, y las medidas adoptadas en Cataluña servirán como modelo para otras regiones que podrían enfrentar situaciones similares en el futuro. La clave radica en la prevención, y todos los actores involucrados deben colaborar para salvaguardar la salud de los animales y la viabilidad económica del sector porcino.




