La política y abogada María Eugenia Cuenca ha fallecido, dejando un legado significativo en la historia del Govern de la Generalitat. Su trayectoria profesional y su compromiso con el servicio público han impactado profundamente en la sociedad.

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La noticia del fallecimiento de Maria Eugènia Cuenca i Valero, primera mujer en ocupar el cargo de consellera de la Generalitat, ha conmovido profundamente a la sociedad catalana. Cuenca falleció el pasado sábado a los 78 años, dejando un legado significativo en el ámbito político y administrativo de Cataluña.
La consellera de Interior y Seguridad Pública del Govern, Núria Parlon, fue la encargada de comunicar esta triste noticia a través de un mensaje en la red social X. En su mensaje, Parlon expresó su pesar por la pérdida y extendió sus condolencias a los familiares y seres queridos de Cuenca.
Una trayectoria destacada en la política
Maria Eugènia Cuenca nació el 20 de noviembre de 1947 en Calatayud, Zaragoza. Su formación como abogada la llevó a impartir clases de Derecho Administrativo en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB) desde 1972 hasta 1982. Su carrera en la administración pública comenzó cuando fue nombrada secretaria general de Enseñanza de la Generalitat, donde jugó un papel crucial en la modernización del sistema educativo catalán.
En 1986, Cuenca fue elegida diputada por CiU en el Congreso de los Diputados, una posición que ocupó hasta 1989. Su llegada al gobierno catalán marcó un momento histórico; en 1992, se convirtió en la primera mujer consellera, liderando el Departamento de Gobernación hasta 1995. Durante su mandato, impulsó reformas significativas que fortalecieron la administración y fomentaron la participación ciudadana.
Un legado en la educación y la seguridad
El impacto de Cuenca en la política fue más allá de su rol como consellera. En 1992, asumió la presidencia de la Escola de Policia de Catalunya, donde promovió la formación de los cuerpos de seguridad en un contexto social que demandaba una policía más cercana y eficiente. Su visión de una policía comunitaria ha dejado una huella duradera en la concepción de la seguridad pública en Cataluña.
En 1999, regresó a la arena política al ser elegida nuevamente como diputada de CiU en las elecciones al Parlament de Catalunya, cargo que revalidó en los comicios de 2003. Su compromiso con el servicio público y su capacidad de liderazgo fueron evidentes en cada una de las funciones desempeñadas a lo largo de su carrera.
Reconocimientos y despedida
La figura de Maria Eugènia Cuenca es recordada no solo por ser una pionera en el ámbito político, sino también por su contribución al desarrollo de políticas públicas que beneficiaron a la ciudadanía. Su legado perdura en las instituciones que ayudó a construir y en las generaciones de políticos que la consideran una fuente de inspiración.
Durante su trayectoria, Cuenca también fue miembro del consejo general de Caixa Catalunya entre 2011 y 2012, lo que demuestra su versatilidad y su deseo de contribuir al bienestar social desde diferentes frentes. Su muerte representa una gran pérdida para el panorama político de Cataluña y para todos aquellos que tuvieron el privilegio de conocerla y trabajar a su lado.
Desde aquí, hacemos eco del lamento de muchos, incluyendo a Núria Parlon, quien, en su mensaje, no solo recordó su labor, sino que también subrayó el vacío que deja su partida. La comunidad política y la ciudadanía en general se unen en un sentido homenaje a una mujer que rompió barreras y dejó una marca indeleble en la historia de Cataluña.




