×

Béla Tarr, director húngaro, ha muerto a los 70 años

Béla Tarr, un referente del cine europeo, ha fallecido a los 70 años, dejando atrás una obra que desafía las convenciones del cine contemporáneo.

Béla Tarr, un destacado cineasta húngaro conocido por su estilo único y provocador, ha fallecido a los 70 años. Su carrera abarcó más de cuatro décadas, tiempo durante el cual creó una serie de películas que exploraron la condición humana a través de un prisma a menudo sombrío y existencial.

La noticia fue confirmada por la Asociación de Cineastas Húngaros, que expresó su profunda tristeza ante la pérdida de un talentoso director.

Un legado cinematográfico significativo

Tarr es reconocido por obras maestras como Sátántangó y El caballo de Turín, que se destacan por su duración, complejidad y profundidad temática.

Su primera película, Nido familiar, lanzada en 1979, ya mostraba indicios de su estilo distintivo, que se caracteriza por planos largos y un enfoque contemplativo que invita al espectador a reflexionar sobre la vida y la sociedad.

Colaboraciones destacadas

Una de las colaboraciones más notables de Tarr fue con el escritor László Krasznahorkai, cuya obra influyó en muchas de sus películas. Juntos, crearon historias que desafiaron las expectativas y ofrecieron una visión crítica de la realidad social y política en Hungría. Sátántangó, que dura más de siete horas, es un claro ejemplo de su enfoque, narrando la vida de los habitantes de un pueblo húngaro que lidian con la desesperanza y el fracaso de sus sueños colectivos.

Estilo visual y narrativo

La estética de Tarr es inconfundible. Utiliza predominantemente el blanco y negro y se apoya en largos planos secuencia que pueden durar más de diez minutos. Su técnica cinematográfica no solo resalta la belleza visual de las imágenes, sino que también crea una atmósfera de inquietud y reflexión. La lentitud deliberada de su narrativa invita a los espectadores a sumergirse completamente en el mundo que presenta, fomentando una experiencia casi meditativa.

Impacto en el cine contemporáneo

El impacto de Tarr en el cine de autor es innegable. Su enfoque único ha influenciado a una generación de cineastas, incluidos nombres reconocidos como Jim Jarmusch y Gus Van Sant. Estas influencias se pueden ver en su uso de la narrativa no convencional y su disposición a explorar temas oscuros y complejos. Tarr no solo creó películas; construyó mundos que desafían las normas del cine tradicional.

Una voz crítica en su tiempo

A lo largo de su carrera, Tarr también se destacó por su postura política y su crítica social. Se manifestó en contra de las políticas nacionalistas y autoritarias, incluyendo las de figuras como el primer ministro húngaro Viktor Orbán. Su compromiso con la libertad de expresión y los derechos culturales fue evidente cuando apoyó a estudiantes que protestaban contra las restricciones en el ámbito cultural en Hungría.

Después de finalizar su última película, El caballo de Turín, en 2011, Tarr se trasladó a Sarajevo, donde fundó una academia de cine, film.factory. A través de esta iniciativa, continuó su legado al educar a nuevas generaciones de cineastas y fomentar la creatividad en la región.

En resumen, Béla Tarr deja un legado que trasciende el cine. Su obra, marcada por la exploración de la existencia humana y la crítica social, seguirá inspirando a cineastas y espectadores por igual. Su enfoque distintivo y su dedicación a contar historias profundas y significativas aseguran que su lugar en la historia del cine esté asegurado.


Contacto:
John Carter

Ex inviato di guerra, 12 anni tra Iraq e Afghanistan. Ora cronaca urbana con la stessa intensità.

Lea También