Cinco ciudadanos españoles han sido liberados en Venezuela, marcando un avance significativo hacia la reconciliación.

En un movimiento significativo que marca un cambio en la política carcelaria del país, el gobierno venezolano ha decidido liberar a cinco ciudadanos españoles. Esta acción ha sido presentada como un gesto de paz unilateral por las nuevas autoridades, lo que genera esperanzas de un diálogo más abierto y constructivo en el futuro.
Entre los liberados se encuentran cuatro personas con nacionalidad exclusivamente española y una con doble nacionalidad hispano-venezolana.
Los liberados son Andrés Martínez Adasme y José María Basoa, originarios del País Vasco; el canario Miguel Moreno; el valenciano Ernesto Gorbe; y Rocío San Miguel, quien cuenta con nacionalidad española y venezolana.
Esta noticia fue confirmada por fuentes diplomáticas y ha sido recibida con alivio por parte de sus familiares y amigos.
Detalles sobre la liberación
El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, fue uno de los primeros en comunicar la información. En una entrevista, destacó la importancia de estas liberaciones y expresó su esperanza de que este acto sea un paso positivo en las relaciones entre España y Venezuela. El ministro mencionó que ha podido comunicarse personalmente con los liberados, quienes se preparan para regresar a su país.
El comunicado oficial del Ministerio de Exteriores español celebra el retorno de estos ciudadanos y reafirma el compromiso de España con el pueblo venezolano. Se considera que este acto podría ser el inicio de una nueva etapa en la relación entre ambos países, fomentando un ambiente más propicio para el diálogo y la reconciliación.
Contexto de las detenciones
La historia detrás de estas liberaciones es compleja. Adasme y Basoa, de 32 y 35 años respectivamente, fueron arrestados durante un viaje turístico en el Amazonas tras las controvertidas elecciones del 28 de julio, que fueron catalogadas como fraudulentas. Se les acusó de ser agentes del CNI español, una afirmación que fue desmentida por el propio servicio secreto.
Por su parte, Miguel Moreno fue detenido en junio del año anterior mientras exploraba aguas que Venezuela considera propias a bordo de un buque cazatesoros. Ernesto Gorbe, de 52 años, había residido en Venezuela por un tiempo antes de ser arrestado por su estatus migratorio. Rocío San Miguel, defensora de los derechos humanos y directora de la ONG Control Ciudadano, fue detenida arbitrariamente en febrero de, enfrentándose a condiciones de detención inadecuadas, según informes de Amnistía Internacional.
Reacciones a la liberación
El presidente español, Pedro Sánchez, ha expresado su satisfacción a través de las redes sociales, destacando que la liberación de los españoles es un acto de justicia y un paso necesario para promover el diálogo entre los venezolanos. Esta reacción positiva en España se suma a la expectativa de que el nuevo gobierno en Venezuela pueda llevar adelante más gestos similares, dando señales de apertura y disposición al entendimiento.
El presidente de la Asamblea Nacional de Venezuela, Jorge Rodríguez, también se pronunció sobre este hecho, subrayando que la liberación de presos es un gesto de paz que no se acordó con ninguna otra parte. Agradeció la mediación de figuras internacionales, incluyendo al expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero, quien ha estado involucrado en esfuerzos de reconciliación en el país sudamericano.
Situación de los presos políticos en Venezuela
Según la ONG Foro Penal, la situación de los derechos humanos en Venezuela es crítica, con aproximadamente 863 presos políticos en el país, de los cuales 86 son extranjeros o tienen doble nacionalidad. La liberación de estos cinco españoles es un rayo de esperanza en un contexto donde la represión y la violación de derechos humanos han sido constantes.
La excarcelación de estos ciudadanos españoles podría marcar el inicio de un cambio en la política del gobierno venezolano, ofreciendo una oportunidad para que se reanuden las conversaciones y se busquen soluciones pacíficas a la crisis que enfrenta el país. Los próximos pasos serán cruciales para determinar si este gesto se traducirá en un compromiso más profundo hacia la reconciliación y el respeto a los derechos humanos.
