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Conflictos entre Estados Unidos y Dinamarca por el Control de Groenlandia

El interés de Trump por Groenlandia ha generado un intenso debate sobre la soberanía y la seguridad en esta estratégica región del Ártico.

La reciente controversia entre Dinamarca y Estados Unidos ha cobrado protagonismo, centrada en la isla de Groenlandia, un territorio semiautónomo de gran valor estratégico. En el icónico parque Tivoli de Copenhague, ondea la bandera de Groenlandia como símbolo de la larga relación que une a ambas naciones.

La directora del parque, Susanne Mørch Koch, destacó que este gesto busca reafirmar el vínculo con el pueblo groenlandés en tiempos de incertidumbre.

La situación se ha intensificado debido a las declaraciones del presidente estadounidense, Donald Trump, quien ha manifestado interés en adquirir Groenlandia.

Esta propuesta ha generado sorpresa y preocupación entre los daneses, quienes se preguntan hasta qué punto el mandatario está dispuesto a llevar sus ambiciones.

Las reacciones en Dinamarca y Groenlandia

Los daneses han experimentado una amplia gama de reacciones ante las amenazas provenientes de Washington, desde la incredulidad hasta el pánico. Según el politólogo Mads Jedzini, el clima político se ha visto afectado por la percepción de que Estados Unidos podría recurrir a la fuerza militar, como ha ocurrido en otros conflictos internacionales.

Trump ha sugerido varios métodos para hacerse con el control de Groenlandia, incluyendo un posible estatus de libre asociación similar al de otros territorios en el Pacífico. Durante un encuentro en la Casa Blanca con ejecutivos del sector petrolero, el presidente afirmó que su interés no se limita a una cuestión económica y que, si es necesario, utilizaría métodos coercitivos para lograr sus objetivos.

La postura danesa y groenlandesa

Ante esta situación, tanto la primera ministra danesa, Mette Frederiksen, como el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, han expresado su rechazo a cualquier intento de anexión. Ambos líderes han enfatizado que Groenlandia no está a la venta y que las decisiones sobre su futuro deben ser tomadas sin presiones externas.

Los daneses se sienten respaldados por el apoyo de otros líderes europeos, quienes han reafirmado que la soberanía de Groenlandia es un asunto que solo les concierne a ellos. Un sondeo reciente indica que un 38% de la población danesa teme una posible invasión estadounidense durante el mandato de Trump, lo que refleja la seriedad con la que se está tomando esta crisis.

La contradicción en la política estadounidense

A pesar de las afirmaciones de Trump sobre la necesidad de garantizar la seguridad en Groenlandia, resulta contradictorio que Estados Unidos haya reducido su presencia militar en la isla en los últimos años. Actualmente, solo se mantiene la base de Pituffik, utilizada para vigilancia espacial y defensa, con un contingente mayormente compuesto por civiles.

La retórica de Trump ha puesto en entredicho los derechos de Dinamarca sobre Groenlandia, aludiendo a la historia de la colonización danesa. Sin embargo, este relato ignora la complejidad y el sufrimiento de la población inuit, que ha padecido las consecuencias de la colonización. Las autoridades groenlandesas han expresado su deseo de establecer un diálogo constructivo con Estados Unidos, pero sin condiciones impuestas.

Las implicaciones de un conflicto

El clima de tensión actual no solo afecta a las relaciones entre Dinamarca y Estados Unidos, sino que también plantea un desafío significativo para la OTAN. La idea de una intervención militar estadounidense en Groenlandia podría tener repercusiones devastadoras no solo para la seguridad de Europa, sino también para el orden internacional. En este contexto, la primera ministra Frederiksen ha advertido que un ataque a Groenlandia podría socavar la cohesión de la Alianza Atlántica.

Mientras tanto, el Parlamento groenlandés ha reafirmado su deseo de independencia, con un claro mensaje de que los groenlandeses quieren decidir su propio futuro. Aunque el apoyo a la independencia es alto, la amenaza de Washington ha llevado a una pausa en el impulso hacia la autodeterminación. Los líderes políticos han dejado claro que cualquier decisión sobre el futuro de Groenlandia debe ser tomada por su pueblo, sin interferencias externas.


Contacto:
Dr. Luca Ferretti

Abogado civilista especializado en derecho digital. Consultor para startups tech sobre compliance y privacidad.

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