Las tensiones entre antifascistas y ultraderechistas estallan en Sentmenat, dejando a varios agentes heridos.

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El pasado 10 de enero, la inauguración de la sede del grupo de extrema derecha Núcleo Nacional en Sentmenat, un municipio catalán a más de 30 kilómetros de Barcelona, provocó una fuerte respuesta por parte de colectivos antifascistas y de izquierda.
Los enfrentamientos resultaron en la intervención de la policía, dejando a cuatro agentes de los Mossos d’Esquadra heridos, aunque no se registraron detenidos.
La convocatoria de la protesta fue impulsada por organizaciones como Arran y el Sindicat d’Estudiants dels Països Catalans, quienes se unieron para manifestarse contra la apertura de este espacio, considerado como un punto de encuentro para la ultraderecha en Cataluña.
Desarrollo de la protesta en Sentmenat
Los manifestantes, que se estiman en alrededor de 400 personas, se concentraron en la zona industrial donde se llevaría a cabo la inauguración. La dirección del evento había sido mantenida en secreto hasta pocas horas antes, lo que contribuyó a la sorpresa y la movilización rápida de los antifascistas. A pesar de los esfuerzos de las fuerzas de seguridad para mantener la paz, la situación se tornó violenta cuando algunos manifestantes comenzaron a lanzar piedras y palos hacia los agentes.
Primeros enfrentamientos
La protesta comenzó pacíficamente, con gritos como “Aquí están los antifascistas” resonando en el aire. Sin embargo, la tensión aumentó rápidamente cuando un grupo de jóvenes levantó barreras utilizando contenedores de basura, bloqueando el acceso a la sede de Núcleo Nacional. Esto llevó a los Mossos a intervenir para dispersar a la multitud, resultando en enfrentamientos que dejaron varios heridos entre las fuerzas del orden.
Los incidentes reflejan la creciente polarización en la sociedad española, especialmente en Cataluña, donde la lucha entre ideologías opuestas se manifiesta en las calles. La respuesta de la policía fue necesaria para evitar un contacto más directo entre los grupos antagónicos, aunque esto no impidió que la violencia estallara.
El contexto de Núcleo Nacional
Núcleo Nacional surgió en, aprovechando el descontento social en torno a temas políticos y sociales, y ha sido vinculado a episodios de violencia en el pasado. Este grupo, que ha heredado miembros de organizaciones como Democracia Nacional, promueve un discurso que incluye la xenofobia, la homofobia y la exaltación de regímenes totalitarios como el franquismo y el nazismo.
Antecedentes de violencia
La historia reciente de Núcleo Nacional está marcada por actos de violencia, incluyendo agresiones a manifestaciones de apoyo a causas consideradas antagónicas, como la causa palestina. Estos antecedentes han llevado a una creciente preocupación entre grupos progresistas y de izquierda en Cataluña, quienes ven en la presencia de este tipo de organizaciones un peligro para la convivencia y los derechos humanos.
Personas como Iván Chicano y Dídac González, presentes en la inauguración de la nueva sede, son figuras conocidas por las autoridades. Ambos tienen antecedentes criminales relacionados con actividades delictivas y se han asociado con movimientos ultraderechistas que buscan reactivar la violencia en las calles.
Reacciones y consecuencias
La reacción de los grupos antifascistas a la apertura de la sede de Núcleo Nacional fue inmediata y contundente. La convocatoria de protestas en Barcelona y su posterior traslado a Sentmenat demuestra la capacidad de movilización de estos colectivos, que están dispuestos a enfrentar lo que consideran una amenaza a la democracia y los derechos fundamentales.
A medida que la situación se desarrolla, las autoridades deben continuar evaluando la respuesta necesaria para mantener el orden público y la seguridad de todos los ciudadanos. La falta de detenciones durante los enfrentamientos puede ser vista como un indicativo de que, a pesar de la violencia, las protestas siguen siendo una forma válida de expresar la oposición a ideologías extremistas.




