Los agricultores de Girona intensifican sus protestas para exigir respuestas concretas sobre el acuerdo comercial con Mercosur.

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En un contexto de creciente tensión, los agricultores de Girona han comenzado una serie de protestas que han captado la atención tanto a nivel local como nacional. Este movimiento, liderado por la organización Revolta Pagesa, busca respuestas efectivas del gobierno ante sus preocupaciones sobre el acuerdo comercial con Mercosur, que incluye a países de América del Sur como Brasil y Argentina.
Según los agricultores, no se retirarán de las manifestaciones hasta obtener resultados tangibles.
Protestas y bloqueos en las principales vías
Desde el sábado, los campesinos han bloqueado la AP-7, una de las autopistas más importantes que conecta España y Francia, así como la N-II.
Durante días, han utilizado tractores y neumáticos para interrumpir el tráfico, manifestando su descontento. Jordi Ginabreda, portavoz de la organización, informó que este es el cuarto día de movilizaciones. La situación se ha intensificado debido a la falta de respuesta del conseller de Agricultura, Òscar Ordeig.
Un llamado a la acción
Ginabreda ha enfatizado que las movilizaciones no buscan dinero, sino medidas concretas que impacten positivamente en el sector agrícola. La frustración entre los agricultores crece, ya que el año anterior se alcanzó un acuerdo que aún tiene puntos por cumplir. ¿Cómo evitar que la desilusión se apodere de sus acciones? Reiteran que necesitan hechos concretos y no promesas vacías.
Negociaciones en curso y demandas específicas
A pesar de las tensiones, las conversaciones con el conseller continúan. Los agricultores han solicitado que el conseller los acompañe a Madrid para defender su posición en contra del acuerdo con Mercosur. Esta solicitud se ha convertido en un punto crucial de la negociación. Ginabreda ha señalado que, aunque se han presentado diferentes propuestas, ninguna ha satisfecho las exigencias del sector.
Control de importaciones y seguridad alimentaria
La importación de productos agrícolas desde fuera de la Unión Europea se ha convertido en un tema crucial en el debate actual. Los agricultores están dispuestos a aceptar estas importaciones, siempre y cuando existan garantías firmes y controles rigurosos que aseguren el cumplimiento de estándares de calidad. Sin embargo, muchos de ellos expresan su preocupación, ya que los productos que llegan al mercado a menudo no cumplen con estos requisitos mínimos. Esta situación no solo pone en riesgo la seguridad alimentaria, sino que también afecta la competitividad del sector agrícola europeo.
Impacto del acuerdo con Mercosur
Los agricultores han manifestado su preocupación por las posibles consecuencias negativas del acuerdo con Mercosur, que podría afectar no solo su labor, sino también la salud pública. Según Ginabreda, este acuerdo facilitaría la entrada de alimentos producidos mediante prácticas ilegales en Europa, lo que representa un reto considerable para la agricultura local. Esta situación se complica aún más debido a los recortes en la política agrícola común (PAC), impulsados por la Comisión Europea.
A pesar del respaldo del gobierno español al acuerdo, los agricultores guardan la esperanza de que no se ratifique en el Parlamento Europeo. Ginabreda enfatiza que, si bien el sector agrícola ha demostrado ser históricamente paciente, está listo para defender sus derechos y su futuro.
Las protestas se extienden más allá de la AP-7 y la N-II. Los agricultores están considerando ampliar sus acciones a otros puntos estratégicos del país si las negociaciones no avanzan de manera positiva. La situación es crítica. La comunidad agrícola de Girona se encuentra en un momento decisivo que podría definir el futuro de su sector.




