La propuesta de Sumar tiene como objetivo restringir la adquisición de viviendas por parte de corporaciones con el fin de frenar el incremento de precios en el alquiler. Esta iniciativa busca promover un acceso más equitativo a la vivienda y proteger a los inquilinos de las alzas desmedidas en el mercado inmobiliario.

Temas cubiertos
En un contexto de creciente tensión en el mercado inmobiliario, la formación política Sumar, bajo el liderazgo de Yolanda Díaz, ha decidido reavivar el debate en el Congreso sobre la posible prohibición de la venta de viviendas a fondos de inversión.
Este movimiento se inspira en la reciente propuesta del expresidente estadounidense Donald Trump, quien sugirió vetar la adquisición de propiedades residenciales por parte de corporaciones.
La iniciativa de Sumar se presenta apenas unos meses después de que su propuesta anterior fuera desestimada.
En aquella ocasión, partidos como el PP, Vox y Junts votaron en contra, mientras que el PSOE optó por la abstención. Este nuevo intento refleja la persistente preocupación por el impacto de los fondos de inversión en el acceso a la vivienda, un tema que sigue generando debate en la sociedad española.
Retomando la Iniciativa en el Congreso
El diputado de Compromís, Alberto Ibáñez, anunció una nueva proposición de ley destinada a frenar la acumulación de propiedades residenciales por parte de empresas y fondos de inversión. Esta situación ha contribuido al encarecimiento de los alquileres en el país. Ibáñez subrayó que, en el actual contexto, donde el sector más estatalista de Vox ha expresado su apoyo a la propuesta de Trump, se presenta una oportunidad para revisar la regulación del mercado de la vivienda en España.
Las posturas de Vox y los desafíos políticos
A pesar de su cambio reciente de postura, Vox había votado en contra de la propuesta de Sumar en noviembre del año pasado. El partido argumentó que esta medida podría provocar el colapso del parque inmobiliario y desincentivar las inversiones en el sector. En un tono irónico, Ibáñez sugirió que ahora podría ser el momento adecuado para retomar el debate en el Congreso, considerando la nueva percepción de Vox sobre el asunto.
Detalles de la propuesta de Sumar
La proposición de ley, que fue previamente desestimada, tenía como objetivo modificar la ley de vivienda de. Esta medida buscaba limitar la capacidad de las empresas para adquirir propiedades destinadas al uso residencial. En esencia, se planteaba que solo las personas físicas pudieran comprar viviendas, excluyendo a corporaciones y fondos de inversión del mercado.
Sin embargo, la propuesta contemplaba excepciones. Se permitía que ciertas entidades, como organizaciones sin ánimo de lucro y ONG, pudieran adquirir inmuebles. Estas adquisiciones estarían dirigidas a fines específicos, como la atención a grupos vulnerables o la realización de actividades sociales, contribuyendo así a un enfoque más inclusivo del acceso a la vivienda.
Iniciativas del Gobierno sobre el mercado de alquiler
Recientemente, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha presentado un nuevo decreto que busca intervenir en el mercado de alquiler. Este conjunto de medidas incluye incentivos fiscales para aquellos propietarios que mantengan precios estables. Además, el decreto establece restricciones sobre los contratos de temporada y se propone frenar el abuso del alquiler por habitaciones, una práctica que afecta especialmente a los jóvenes que buscan independizarse.
Sánchez ha señalado que estas medidas son imprescindibles para hacer frente a la emergencia habitacional que afecta a numerosos ciudadanos. No obstante, la reacción de Sumar ante este decreto ha sido crítica. Argumentan que las propuestas del PSOE benefician a los propietarios en lugar de proteger a los inquilinos, y destacan la necesidad de regular el mercado de alquiler de manera más efectiva.
Debate sobre la situación de la vivienda en España
La situación de la vivienda en España ha suscitado un intenso debate político. El partido Sumar ha denunciado que el reciente decreto del Gobierno no es suficiente para abordar los problemas estructurales que enfrenta el mercado. La vicepresidenta segunda, Yolanda Díaz, ha señalado que otorgar beneficios fiscales a los propietarios representa un error grave. Díaz enfatiza que la vivienda debe considerarse un derecho y no un simple bien de inversión.
Por su parte, el ministro de Derechos Sociales, Pablo Bustinduy, ha propuesto medidas más drásticas. Entre ellas, la prohibición de la compra especulativa de viviendas y la regulación de los alquileres, con el objetivo de proteger a las familias. Este enfoque busca garantizar que el acceso a la vivienda sea una prioridad en la agenda política.
El diálogo entre los diferentes actores políticos sigue en marcha. Sumar ha subrayado la necesidad de trabajar de manera conjunta para encontrar soluciones que realmente beneficien a los inquilinos y aborden la crisis de vivienda en el país. La próxima discusión en el Congreso se perfila como un momento clave para definir el futuro de la política de vivienda en España.




