La designación de Antonio Villalba simboliza un renovado inicio para la hermandad de los Javieres en su emblemática sede histórica.

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La hermandad de los Javieres se encuentra en un momento decisivo de su historia. Después de 48 años en Omnium Sanctorum, el próximo 17 de enero se realizará el traslado a la iglesia del Sagrado Corazón de Jesús. Este regreso a sus raíces genera una gran emoción entre sus miembros.
En este contexto, se llevó a cabo un cabildo general de elecciones, donde Antonio Villalba Rincón fue elegido como hermano mayor, liderando la única candidatura presentada.
Durante la votación, 194 hermanos ejercieron su derecho al voto, logrando Villalba el respaldo de 193 de ellos, con solo un voto en blanco.
Este apoyo unánime destaca la confianza depositada en su liderazgo, que se centrará en la conservación y revitalización de la iglesia del Sagrado Corazón y la capilla de los Luises, los nuevos espacios que acogerán a la hermandad.
Una nueva etapa bajo la dirección de Villalba
La nueva junta de gobierno, que asumirá el mando por los próximos cuatro años, está compuesta por un equipo de hermanos con diversas responsabilidades. A la cabeza, Antonio Villalba contará con el apoyo de Juan Francisco Rodríguez Buiza como teniente hermano mayor, así como de José Antonio González Cruz y Alejandro Núñez Marín en los puestos de mayordomos, y Javier García de Veas de Isla y Antonio José Cabeza Ciudad como secretarios.
El legado de José Antonio Oliert
La elección de Villalba marca el cierre de un capítulo dirigido por José Antonio Oliert, quien lideró la hermandad durante años, enfrentando retos y logrando hitos significativos. Oliert recordó el momento en que el arzobispo de Sevilla, José Ángel Saiz Meneses, le contactó para facilitar la cesión de la iglesia del Sagrado Corazón. Este acuerdo, firmado en septiembre, abre un nuevo horizonte para la hermandad.
A pesar de los retos que supuso la restauración del templo, como la eliminación de humedades y el acondicionamiento del espacio, el compromiso de los hermanos fue esencial. La comunidad se unió para formar un grupo de trabajo que permitió realizar las adecuaciones necesarias, superando las expectativas iniciales con una participación entusiasta.
Expectativas en la nueva sede
El traslado a la iglesia del Sagrado Corazón no solo representa un cambio de ubicación, sino también una oportunidad para revitalizar la hermandad y su presencia en el centro de Sevilla. Villalba expresó su entusiasmo por el día del traslado, anticipando que será un momento lleno de significados. La hermandad dejará atrás Omnium Sanctorum, un lugar que ha sido parte de su historia, pero se abre a nuevas oportunidades.
Proyectos y visión a futuro
Con la llegada a la nueva sede, el objetivo de la junta es dinamizar y dar vida a los nuevos espacios, ofreciendo horarios de culto similares a los que se tenían en Omnium Sanctorum, asegurando así una continuidad en la actividad religiosa. Villalba subrayó la importancia de la participación activa de los hermanos en este proceso, invitándolos a ser parte de las decisiones sobre el futuro de la hermandad.
La nueva junta también se centrará en la educación y la acción caritativa, con la intención de abrir las puertas de la hermandad a nuevos miembros, fortaleciendo así su presencia en la comunidad. La combinación de experiencia y la inclusión de jóvenes en el equipo son aspectos fundamentales para asegurar el crecimiento y la sostenibilidad de la hermandad en los próximos años.
El futuro parece prometedor para la hermandad de los Javieres bajo el liderazgo de Antonio Villalba. Con un equipo sólido y un compromiso renovado, la hermandad se prepara para afrontar los desafíos que se presenten, siempre con la mirada puesta en su misión de fe y comunidad.




