Moncloa busca captar la atención de Sumar mediante ajustes en su propuesta de deducción fiscal destinada a propietarios de inmuebles en alquiler.

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La tensión política en España se intensifica a medida que el Gobierno de Pedro Sánchez se enfrenta a un rechazo contundente de su socio de coalición, Sumar. Este desacuerdo gira en torno a las propuestas de deducción fiscal para propietarios que decidan congelar los precios de alquiler.
Desde Moncloa, se manifiesta sorpresa ante la negativa de Sumar, que, según fuentes internas, nunca había mostrado una resistencia tan marcada a colaborar.
Este revés ha llevado a los socialistas a considerar ajustes en su propuesta inicial. Sin embargo, mantienen un objetivo claro: utilizar el IRPF como herramienta para incentivar a los propietarios, con el fin de frenar el aumento de rentas en unos 600,000 contratos de alquiler.
Propuestas sobre la mesa y la necesidad de consenso
Para ganar apoyo, el Gobierno ha comenzado a explorar diferentes alternativas. Una de ellas es reducir el porcentaje de bonificación del 100% inicialmente propuesto. También se contempla ajustar las deducciones según el tamaño del propietario, diferenciando entre grandes tenedores, que poseen más de diez viviendas, y pequeños propietarios.
Ajustes necesarios ante la rigidez de Sumar
La situación ha llevado a los responsables de Moncloa a replantear su estrategia. Las fuentes gubernamentales reflejan preocupación por la postura de Sumar, considerada ‘cerrada’. En este contexto, se plantea modular las deducciones fiscales según el número de propiedades, lo que podría resultar en una menor bonificación para los grandes tenedores. No obstante, se señala que el número de fondos de inversión con grandes cantidades de propiedades ha disminuido, limitando el impacto de esta medida.
El Gobierno está decidido a revisar su propuesta original, siempre que se mantenga dentro del marco legal que evite impugnaciones judiciales. Para los socialistas, esto implica diseñar cuidadosamente cualquier bonificación a los propietarios.
Respuestas de Sumar y la percepción de la ciudadanía
A pesar de los intentos de Moncloa por suavizar su postura, Sumar sigue sin estar convencido. Fuentes cercanas a la formación de Yolanda Díaz indican que, para evaluar cualquier propuesta, es necesario que el Gobierno envíe un documento oficial con los detalles. Hasta ahora, solo han recibido información general sobre la intención de implementar deducciones fiscales.
La discrepancia en la estrategia de regulación
Desde Sumar, se critica que la solución no reside en incentivar a los propietarios con dinero público, sino en regular el mercado del alquiler. La vicepresidenta Díaz ha reiterado que ‘regalar dinero público a los caseros no reduce el precio de la vivienda’. Esta postura evidencia una discrepancia fundamental entre las dos partes de la coalición; Sumar aboga por una regulación más estricta en lugar de incentivos fiscales.
Las nuevas medidas de vivienda y sus implicaciones
El contexto en el que se discuten estas propuestas es el creciente problema del precio de la vivienda en España, considerado uno de los desafíos económicos más serios del país. Esta semana, el presidente Sánchez ha presentado tres nuevas medidas que incluyen incentivos fiscales para propietarios que no aumenten el alquiler, así como condiciones estrictas para el alquiler temporal y por habitaciones.
La bonificación del 100% del IRPF a propietarios que mantengan el precio del alquiler busca mitigar los aumentos, pero ha generado críticas desde diversos sectores. Las voces disonantes argumentan que esta medida no solo beneficia a los propietarios, sino que podría perpetuar los altos precios del alquiler, manteniendo la carga sobre los inquilinos que destinan un alto porcentaje de sus ingresos a la vivienda.
Expertos sugieren que estas medidas están más orientadas a contener los precios que a reducirlos efectivamente. La ministra de Vivienda, Isabel Rodríguez, se muestra optimista respecto a que estas iniciativas, combinadas con la legislación existente, puedan contribuir a estabilizar el mercado del alquiler.
Este revés ha llevado a los socialistas a considerar ajustes en su propuesta inicial. Sin embargo, mantienen un objetivo claro: utilizar el IRPF como herramienta para incentivar a los propietarios, con el fin de frenar el aumento de rentas en unos 600,000 contratos de alquiler.0




