La situación política en Euskadi se vuelve tensa mientras se exigen las transferencias prometidas al Gobierno español.

Temas cubiertos
El lehendakari Imanol Pradales se encuentra en la fase final de preparación de una lista que incluye las transferencias pendientes del Estatuto de Gernika. Este esfuerzo se produce en el contexto de una reunión crucial con el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, donde se espera que se aborden temas esenciales para Euskadi.
Tras la reciente firma del acuerdo sobre la gestión del desempleo, el Partido Nacionalista Vasco (PNV) ha intensificado sus reclamos para que se cumplan todos los compromisos adquiridos.
El PNV ha manifestado su descontento por los retrasos en la implementación de estos acuerdos, que han sido fundamentales para su apoyo al Gobierno de Sánchez desde su llegada al poder.
Pradales se ha mostrado firme en que no aceptará más negociaciones apresuradas, especialmente cuando se trata de cumplir promesas que han sido parte integral del pacto de gobernabilidad.
Demandas específicas del PNV
La lista de temas que el lehendakari presentará a Sánchez no es corta ni trivial. Entre las principales demandas se encuentran la gestión de las pensiones de la Seguridad Social, así como la administración de los aeropuertos y puertos en Bilbao y Pasajes. Estas solicitudes no son solo cuestiones operativas; son consideradas por el PNV como una deuda histórica que los sucesivos gobiernos han eludido. Pradales ha reiterado que estas competencias le pertenecen a la comunidad autónoma por ley y por derecho.
El impacto de las transferencias en Euskadi
Entre las transferencias que ya se han concretado, destaca la gestión de las prestaciones por desempleo, que se implementará a partir del 1 de enero de 2027. Esta medida permitirá a Euskadi gestionar ayudas para unas 51,000 personas, con un importe estimado de 822 millones de euros anuales. Sin embargo, el lehendakari ha insistido en que aún quedan muchas competencias por transferir, y que el cumplimiento de estos acuerdos no debe seguir postergándose más allá de.
La gestión de las pensiones y aeropuertos representa un punto crítico en las negociaciones futuras. Aunque el presidente de AENA, Mauricio Lucena, ha manifestado su oposición a la cesión de la gestión de las terminales vascas, Pradales está decidido a buscar fórmulas de cogestión para garantizar que Euskadi tenga un rol significativo en estas áreas. El lehendakari ha enfatizado que la administración vasca debe tener voz en la gestión de infraestructuras que son cruciales para el desarrollo económico de la región.
Desafíos en el camino hacia el cumplimiento del Estatuto
La situación no es sencilla. A lo largo de los años, la implementación del Estatuto de Gernika ha sido un tema recurrente en la agenda política. Desde su promulgación en 1979, el cumplimiento de las transferencias ha sido objeto de debate y frustración. Hasta la fecha, se han concretado 27 competencias, pero aún quedan al menos 10 por trasladar.
La presión sobre el Gobierno español
Pradales y su equipo están conscientes de que el tiempo se agota. La presión sobre Sánchez se incrementa, especialmente con la proximidad de la reunión bilateral que se espera se realice en breve. El lehendakari ha dejado claro que el cumplimiento de estos acuerdos es fundamental para mantener la estabilidad del Gobierno español en el País Vasco. El PNV ha advertido que la falta de acción podría llevar a reevaluar su apoyo, lo que podría tener repercusiones importantes en el equilibrio político actual.
La historia ha mostrado que las promesas incumplidas pueden generar tensiones políticas significativas. El PNV ha sido claro en su mensaje: las competencias que aún se encuentran bajo el control del Gobierno central no deben ser utilizadas como herramientas de negociación ni como una estrategia de supervivencia política. La gestión de Euskadi debe ser gestionada por los vascos, tal como establece el Estatuto.




