Alex Honnold, reconocido escalador de élite, lleva a cabo una impresionante escalada sin cuerdas en el icónico Taipei 101. Este emocionante evento se podrá seguir en vivo a través de Netflix, ofreciendo a los espectadores una experiencia única y adrenalínica.

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El 24 de enero de 2026, el escalador estadounidense Alex Honnold realizó una hazaña impresionante al escalar el Taipei 101, uno de los rascacielos más altos del mundo, sin cuerdas. Esta ascensión se convirtió en un evento de gran repercusión, transmitido en vivo por Netflix y seguido por miles de espectadores a nivel global.
La subida de Honnold, que duró aproximadamente 90 minutos, culminó en un estruendoso aplauso de la multitud reunida en la base del edificio. Taipei 101, con sus 508 metros de altura y 101 plantas, fue inaugurado en 2004 y destaca no solo por su impresionante estructura, sino también por su diseño arquitectónico que fusiona elementos tradicionales chinos con principios de feng shui.
Un desafío sin precedentes
Honnold es reconocido por sus ascensiones en solo integral, un estilo de escalada que implica realizar el ascenso sin cuerdas ni dispositivos de seguridad. Antes de enfrentar el Taipei 101, Honnold ganó notoriedad internacional tras escalar El Capitán en Yosemite, un logro que le valió un Oscar por el documental Free Solo. Sin embargo, escalar un edificio, especialmente uno tan alto, presentaba desafíos únicos.
La preparación mental y física
En una entrevista previa al evento, Honnold compartió su emoción y nerviosismo por escalar un rascacielos por primera vez. A pesar de su vasta experiencia en escalada, el aspecto psicológico de enfrentarse a una estructura hecha por el hombre era una incógnita. “La mayor duda que tengo es cómo me sentiré”, admitió, subrayando que en sus 30 años de escalada nunca había tenido la oportunidad de ascender un edificio.
“El Taipei 101 es un edificio espectacular y está diseñado de tal manera que lo hace posible escalarlo, algo que no se puede decir de muchos rascacielos”, añadió Honnold. La singularidad de la estructura representa una oportunidad emocionante, no solo por la altura, sino también por la verticalidad constante que ofrece a los escaladores.
Un evento impactante
La escalada fue un suceso muy esperado, promovido ampliamente en redes sociales y medios de comunicación. Honnold se unió a un selecto grupo de escaladores que han ascendido el Taipei 101, incluido el famoso escalador francés Alain Robert, quien lo hizo en 2004 con cuerdas. Sin embargo, Honnold decidió desafiarse a sí mismo sin protección, lo que añade un nivel de riesgo y emoción a la hazaña.
La diferencia entre escalar roca y edificios
En su análisis previo a la escalada, Honnold destacó las diferencias entre escalar roca y estructuras artificiales. “Los edificios son generalmente más verticales que la mayoría de las paredes de roca, lo que los hace interesantes”, explicó. Aunque la escalada en edificios puede ser más predecible en términos de movimientos, la repetición de los mismos patrones conlleva un agotamiento físico considerable.
Honnold también mencionó que, a pesar de la aparente simplicidad, escalar un rascacielos es un desafío demandante. “Es un desafío físico mayor porque los músculos se fatigan al realizar el mismo movimiento una y otra vez”, reflexionó sobre la experiencia única que representa escalar un edificio en comparación con la roca natural.
Este evento no solo fue un testimonio de las habilidades de Honnold, sino también una celebración de la escalada como deporte. Con una audiencia global y una transmisión en directo, esta hazaña se convierte en un hito memorable en la historia de la escalada.




