La Asociación de Diplomáticos Españoles refuerza sus demandas ante un ministro que desatiende sus inquietudes.

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El Ministerio de Asuntos Exteriores de España se encuentra en medio de una creciente tensión. Esta situación ha llevado a la Asociación de Diplomáticos Españoles (ADE) a solicitar la intervención del presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. Los diplomáticos expresan su frustración ante lo que consideran una actitud inmovilista y irrespetuosa por parte del ministro José Manuel Albares y su equipo.
Este conflicto ha ido tomando forma durante varios meses y alcanzó un punto crítico en diciembre. En esa ocasión, Moncloa solicitó al ministro que desechara el reglamento franquista que aún rige la carrera diplomática. En la última asamblea de la ADE, efectuada el 28 de enero, se reafirmó el apoyo a su junta directiva, dejando en evidencia el descontento generalizado entre los miembros.
Demandas de los diplomáticos
Durante la asamblea, los miembros de la ADE manifestaron que, a pesar de la falta de comunicación por parte del ministro, han elaborado un conjunto de propuestas y reivindicaciones que consideran fundamentales para la modernización del Ministerio. Su objetivo es garantizar un servicio más eficiente y adaptado a las necesidades ciudadanas. Entre las acciones acordadas destaca el envío de una nueva carta a Sánchez, debido a la inacción del ministerio respecto al reglamento de la carrera diplomática.
Prioridades en la agenda
Las principales exigencias incluyen el conocimiento del proyecto actual del reglamento y una mayor transparencia en los procedimientos administrativos. También se subrayó la importancia de mejorar la cobertura sanitaria para diplomáticos en el extranjero y en España, así como la necesidad de abordar la conciliación entre la vida laboral y personal.
Reuniones que no rinden frutos
El detonante de esta nueva fase de conflicto se produjo tras una reunión el 19 de enero con altos funcionarios del ministerio, donde se rechazó la aprobación del reglamento, a pesar de contar con un dictamen favorable del Consejo de Estado desde 2026. El subsecretario del ministerio argumentó que la futura legislación sobre la función pública podría interferir con el contenido del reglamento, un argumento que la ADE considera infundado.
Además, la negativa a proporcionar una copia del borrador actualizado del reglamento generó otro punto de fricción. La ADE enfatizó la necesidad de conocer qué sugerencias de los actores involucrados se han integrado en el documento, especialmente tras una carta previa de Moncloa que prometía atención a estas preocupaciones.
Un reglamento obsoleto
La carrera diplomática sigue regulada por un reglamento franquista de 1955, lo cual ha suscitado críticas contundentes. La ADE ha denunciado la contradicción que implica que un gobierno moderno mantenga vigente una norma de la dictadura, con elementos que evocan a los “tribunales de honor” y referencias al Movimiento Nacional.
Adicionalmente, la reunión de enero reveló otros problemas, como la falta de convocatoria para las jefaturas de misión en 2026, generando incertidumbre entre los jóvenes diplomáticos que esperan ser enviados al exterior.
El impacto de la carga laboral
A la crisis interna se suma la creciente carga de trabajo que enfrentan los diplomáticos en el extranjero, debido a los procesos de nacionalización en curso y las elecciones en España. Con un millón de solicitudes de nacionalización en tramitación y otra cifra similar aún por procesar, los funcionarios se ven obligados a suspender sus vacaciones y a trabajar en condiciones difíciles.
La ADE ha expresado su preocupación por la falta de apoyo y comprensión por parte del ministerio. En un caso reciente, un diplomático tuvo que cancelar unas vacaciones ya aprobadas debido a la escasez de personal durante un proceso electoral, lo que ha creado un ambiente de descontento y estrés entre los trabajadores.
Demandas de cambios estructurales
Este conflicto ha ido tomando forma durante varios meses y alcanzó un punto crítico en diciembre. En esa ocasión, Moncloa solicitó al ministro que desechara el reglamento franquista que aún rige la carrera diplomática. En la última asamblea de la ADE, efectuada el 28 de enero, se reafirmó el apoyo a su junta directiva, dejando en evidencia el descontento generalizado entre los miembros.0
Este conflicto ha ido tomando forma durante varios meses y alcanzó un punto crítico en diciembre. En esa ocasión, Moncloa solicitó al ministro que desechara el reglamento franquista que aún rige la carrera diplomática. En la última asamblea de la ADE, efectuada el 28 de enero, se reafirmó el apoyo a su junta directiva, dejando en evidencia el descontento generalizado entre los miembros.1




