Un tornado impacta Plasencia, provocando daños materiales significativos, pero afortunadamente sin víctimas.

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La tarde del 30 de enero de 2026, la localidad de Plasencia, en la provincia de Cáceres, vivió un evento meteorológico sorprendente: un pequeño tornado, acompañado de una fuerte tormenta de granizo, que dejó a su paso importantes daños materiales.
Este fenómeno se desarrolló en un lapso de tiempo de apenas tres o cuatro minutos, pero su impacto fue notable, especialmente en la zona norte de la ciudad.
Los efectos del tornado se sintieron con fuerza en las inmediaciones del hospital Virgen del Puerto, donde los aparcamientos resultaron severamente afectados.
Las autoridades locales actuaron con rapidez y, afortunadamente, no se registraron heridos, aunque los daños materiales fueron significativos.
Impacto del tornado en la infraestructura
El tornado arrancó techos y estructuras de protección en el aparcamiento del hospital, proyectando escombros y partes de árboles sobre más de cincuenta vehículos estacionados. Además, el futuro centro de menores Cereza, ubicado justo enfrente, sufrió daños en su fachada principal. La rápida intervención de los servicios de emergencia fue esencial para evaluar la magnitud de los daños y comenzar las labores de limpieza.
Colaboración de servicios de emergencia
Ante esta situación, se activó el protocolo de INFOEX, que permite movilizar recursos para la limpieza de la vegetación y los escombros generados por los fuertes vientos. La Policía Local, junto con la Policía Nacional, el SEPEI (Servicio de Prevención y Extinción de Incendios) y Protección Civil, trabajaron de manera coordinada para asegurar las áreas afectadas y garantizar la seguridad de los ciudadanos. El alcalde de Plasencia, Fernando Pizarro, supervisó de cerca las labores de rescate y limpieza, destacando la importancia de la colaboración entre los distintos cuerpos de emergencia.
Consecuencias en la comunidad
El fenómeno meteorológico también causó daños en otras áreas de Plasencia, como en Ciudad Jardín y Dolores Ibárruri, donde numerosos árboles fueron arrancados de raíz, bloqueando calles y dificultando el tránsito. El concejal de Interior, David Dóniga, informó que varios vehículos sufrieron daños y algunos incluso volcaron debido a la intensidad del viento. Las viviendas en la urbanización de Ciudad Jardín también resultaron afectadas, con la pérdida de instalaciones como paneles solares y techados.
Evaluación de daños y respuesta institucional
A medida que las autoridades locales realizaban la evaluación de los daños, la Diputación de Cáceres se puso en marcha para valorar la situación en otros municipios afectados por la borrasca Kristin. La vicepresidenta del área, Esther Gutiérrez, subrayó la necesidad de un apoyo efectivo y medidas concretas por parte de la Junta de Extremadura para ayudar a las comunidades afectadas por este tipo de eventos climáticos. La colaboración entre distintas administraciones será clave para la recuperación.
Perspectivas futuras y recomendaciones
El episodio de fuertes vientos en Plasencia, aunque breve, ha dejado una lección sobre la vulnerabilidad de las infraestructuras ante fenómenos climáticos extremos. La comunidad se encuentra en alerta amarilla, y se recomienda a los ciudadanos evitar desplazamientos innecesarios y estar atentos a las actualizaciones de las autoridades. El 112 Extremadura gestionó numerosas incidencias relacionadas con daños materiales, manteniendo la seguridad como prioridad. A medida que los servicios de emergencia continúan su labor, los ciudadanos se preparan para la recuperación, con la esperanza de que la colaboración interinstitucional resulte efectiva.




