La Luna de Nieve será observable en Madrid, brindando un espectáculo inigualable durante el invierno.

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Este domingo 1 de febrero, los habitantes de Madrid tendrán la oportunidad de contemplar la luna de nieve. Este fenómeno, aunque no implica cambios astronómicos significativos, tiene un profundo significado cultural y resulta especialmente evocador en la temporada invernal. La luna llena de este mes, reconocida por su brillo y simbolismo, se alza en el cielo, siempre que las condiciones climáticas lo permitan.
La luna de nieve recibe su nombre porque febrero es tradicionalmente el mes en que ocurren las nevas más intensas en el hemisferio norte, según las culturas nativas americanas y algunas tradiciones europeas. Este término ha sido popularizado a lo largo de los años, especialmente por el Almanaque del Viejo Granjero desde el siglo XVIII.
También se le conoce como luna del hambre o luna del hielo, reflejando la dureza del invierno.
Características de la luna de nieve
Desde un punto de vista astronómico, la luna de nieve ocurre cuando la luna se encuentra en oposición al sol, con la Tierra situada entre ambos cuerpos celestes. Esto permite que la cara visible de la luna esté completamente iluminada. Aunque su distancia a la Tierra será de aproximadamente 371,000 kilómetros, lo que la hace un poco más lejana que durante el perigeo reciente, su visibilidad será óptima si el cielo se mantiene despejado.
Momento y condiciones de observación
La luna llena alcanzará su máxima luminosidad a las 23:09 horas (hora peninsular) del 1 de febrero. En Madrid, será visible desde el atardecer y permanecerá en el cielo durante toda la noche. Aunque no se trata de una superluna, su proximidad temporal al perigeo lunar permitirá que brille de manera especial. Si el clima colabora y las nubes dan una tregua, los madrileños podrán disfrutar de un espectáculo visual impresionante.
Lugares ideales para observar la luna de nieve
Para apreciar plenamente la luna de nieve, es fundamental encontrar un lugar elevado y alejado de la contaminación lumínica. Entre los mejores puntos de observación dentro de la ciudad se encuentran el Cerro del Tío Pío, popularmente conocido como el parque de las Siete Tetas, el Templo de Debod, y las explanadas del parque Tierno Galván, cerca del Planetario de Madrid. Estos lugares ofrecen vistas despejadas hacia el este y el sur, perfectas para observar el ascenso de la luna.
Escapadas fuera de la ciudad
Quienes deseen alejarse del bullicio urbano pueden explorar miradores en las afueras de Madrid. Uno de los más recomendables es el mirador de Paracuellos del Jarama, que ofrece un cielo más limpio y vistas panorámicas del skyline madrileño. Además, el mirador del Alto del Hilo, ubicado en Becerril de la Sierra, proporciona una vista de 360 grados y un contacto más cercano con la naturaleza, siendo uno de los lugares más valorados dentro del Parque Nacional de la Sierra de Guadarrama para la observación del firmamento durante noches despejadas.
La luna de nieve de este febrero será un evento imperdible para los amantes de la astronomía y la naturaleza. Con su rica historia y el ambiente mágico del invierno, se invita a todos a salir y disfrutar de esta maravilla celestial.




