El conflicto legal entre Íñigo Errejón y Elisa Mouliaá sigue en pie tras el desistimiento de la actriz de su acusación por agresión sexual.

El panorama legal en torno a Íñigo Errejón, ex portavoz de Sumar, y la actriz Elisa Mouliaá ha tomado un nuevo rumbo. Mouliaá ha decidido retirar su denuncia por abuso sexual, que había interpuesto en octubre de, y que solicitaba una pena de tres años de prisión y una indemnización de 30.000 euros.
Esta decisión, según fuentes cercanas a la defensa de Errejón, refuerza su intención de continuar con la querella por calumnias que presentó contra la actriz el pasado noviembre.
Retirada de la denuncia de Mouliaá
Elisa Mouliaá, quien realizó la acusación inicial que provocó la salida de Errejón del ámbito político, ha indicado que su decisión de desistir se basa en razones personales y de salud.
En su comunicado, enfatiza que esto no implica una retractación de los hechos denunciados, los cuales, según ella, han sido corroborados en lo esencial por la Fiscalía y el juzgado. Mouliaá lamenta la falta de apoyo de otras mujeres que pudieran haber vivido situaciones similares, lo que ha intensificado su sensación de soledad durante este proceso.
El contexto de la denuncia
La denuncia de Mouliaá se originó tras una fiesta en la que, según su declaración, Errejón mostró una actitud dominante y la agredió físicamente. Relató que en un momento dado, él la besó de manera violenta y la llevó a una habitación donde ocurrieron tocamientos no consentidos. Por su parte, Errejón ha mantenido su inocencia, argumentando que cualquier interacción fue consensuada.
La respuesta legal de Errejón
El exdiputado, quien se vio obligado a dimitir de su cargo, ha afirmado que su renuncia no es un reconocimiento de culpabilidad, sino una decisión motivada por su situación política. La defensa de Errejón, encabezada por su abogada, ha expresado su firme intención de demostrar su inocencia y seguir adelante con la querella contra Mouliaá por las acusaciones de extorsión hacia testigos.
La postura de la Fiscalía
La Fiscalía Provincial de Madrid ha dictaminado que no existen pruebas suficientes para procesar a Errejón, aunque ha dado credibilidad a la declaración de Mouliaá. A pesar de que el juez Adolfo Carretero consideró que había indicios que justificaban un juicio, la Fiscalía no encontró elementos que confirmaran que Errejón actuara de manera delictiva. Este punto ha generado un debate en la opinión pública sobre la veracidad de las acusaciones y la naturaleza del caso.
El futuro del caso
A pesar del desistimiento de Mouliaá, el abogado de la Asociación de Defensa Integral de Víctimas Especializada (Adive), que también está personada en la causa, ha declarado que mantendrá la acusación contra Errejón. Esto plantea interrogantes sobre el futuro del caso, dado que puede continuar sin la participación de la denunciante. La situación se complica aún más con la posibilidad de que la defensa de Errejón continúe su proceso por calumnias.
El desenlace de este conflicto legal no solo afectará a las partes involucradas, sino que también puede tener repercusiones en el ámbito político y social, reflejando la complejidad de los casos de agresión sexual y las dinámicas de poder entre las figuras públicas. La decisión de Mouliaá de retirarse del proceso ha abierto un nuevo capítulo en esta saga legal, mientras Errejón persiste en su búsqueda de justicia y vindicación.
