La reciente decisión del Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) proporciona a Carles Puigdemont y a los exconsejeros una nueva perspectiva legal, a pesar de no tener consecuencias inmediatas.

En una decisión que ha captado la atención de la política europea, elTribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE)ha anulado la retirada de la inmunidad del expresidente catalánCarles Puigdemonty de los exconsejerosToni ComínyClara Ponsatí. Este fallo se presenta en un contexto donde Puigdemont no es eurodiputado en la actualidad, lo que limita de inmediato el impacto de la sentencia en su situación legal en España.
La resolución del TJUE, aunque simbólica, representa un respiro para los líderes independentistas. Cuestiona la validez del proceso que condujo a la anulación de su inmunidad. Sin embargo, es importante señalar que este fallo no restablece automáticamente su inmunidad, dado que no participaron en la última elección europea.
Implicaciones legales de la decisión del TJUE
El tribunal europeo ha determinado que la retirada de la inmunidad de Puigdemont y sus exconsejeros fue defectuosa. Esto significa que las acciones penales en su contra pueden ser impugnadas. Según el abogadoAntonio Benítez Ostos, este veredicto no revoca automáticamente los procedimientos penales existentes, pero abre la puerta a cuestionar la legalidad de las decisiones tomadas durante el periodo en que debieron tener inmunidad.
La situación actual de Puigdemont
A pesar de la victoria moral que representa esta sentencia, Puigdemont y sus aliados enfrentan un panorama complicado. Al no haber participado en las elecciones europeas, su inmunidad no se puede restablecer. Esto significa que cualquier intento de hacer efectiva la sentencia del TJUE podría ser un proceso largo y complejo, ya que dependerá de futuras decisiones delTribunal Supremo español.
El abogado Benítez Ostos también menciona que el reconocimiento de la falta de imparcialidad en la decisión del Parlamento Europeo podría ser un punto a favor en la defensa de Puigdemont. La resolución del TJUE destaca que la decisión de levantar la inmunidad fue influenciada por un proceso carente de imparcialidad, lo que podría invalidar las acciones legales tomadas hasta ahora.
El caso de Toni Comín y su perspectiva
En cuanto aToni Comín, su situación es ligeramente diferente. A diferencia de Puigdemont, Comín fue elegido como eurodiputado en las elecciones de, aunque no ha formalizado su acta. Las fuentes legales sugieren que, según la doctrina del TJUE, Comín debería disfrutar de inmunidad desde su proclamación como electo, lo que le permitiría, en teoría, viajar a España sin temor a ser arrestado.
La relevancia de la imparcialidad en el proceso
El TJUE ha subrayado que la imparcialidad es fundamental en cualquier proceso judicial. En este caso, la designación del eurodiputadoAngel Dzhambazkicomo ponente se ve cuestionada debido a su afiliación política con el grupoConservadores y Reformistas Europeos, que incluye a miembros del partidoVox, el cual ha sido crítico con Puigdemont. La relación entre el ponente y el partido que impulsó el proceso penal por sedición plantea serias dudas sobre la imparcialidad del proceso.
El tribunal también hizo hincapié en que el ponente organizó un evento relacionado con Vox, lo que añade una capa adicional de sospecha sobre su capacidad para actuar de manera objetiva. Este hallazgo podría tener repercusiones significativas no solo para la situación de Puigdemont, sino también para la credibilidad del Parlamento Europeo en su conjunto.
A pesar de la falta de efectos inmediatos de la decisión del TJUE, el fallo ha sido recibido como un triunfo para Puigdemont y sus seguidores, quienes consideran que se ha hecho justicia. Sin embargo, el camino hacia una resolución definitiva de su situación legal en España está lejos de estar claro. La defensa de Puigdemont está considerando apelar algunas decisiones previas del Tribunal Supremo, argumentando que la anulación de la inmunidad debería invalidar esas acciones.
Por otro lado, las reacciones en el Parlamento Europeo han sido variadas. Algunos parlamentarios han manifestado su apoyo a la decisión del TJUE, mientras que otros han criticado el fallo y han cuestionado la integridad del sistema judicial europeo. Este episodio ha reavivado el debate sobre la independencia judicial y la política en la UE, resaltando la complejidad de la situación en Cataluña y su impacto en la política europea.
