La propuesta de Sánchez de bonificaciones fiscales para propietarios ha sido desestimada tras el rechazo de sus aliados.

En un giro inesperado, el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha decidido suspender temporalmente las ayudas fiscales para aquellos propietarios que opten por no aumentar el precio de sus alquileres al renovar los contratos. Esta medida, que generó gran expectación, ha quedado en el aire debido a la negativa rotunda de todos sus socios de izquierda, incluidos partidos como Podemos y Sumar.
Como resultado, los socialistas han reconocido que no cuentan con la mayoría necesaria para su aprobación.
Hace aproximadamente un mes, Sánchez sorprendió al país al anunciar su intención de lanzar un decreto que propondría una bonificación del 100% en el IRPF para los propietarios que mantuvieran los precios de sus alquileres.
Este anuncio formaba parte de un paquete más amplio de medidas destinado a combatir la especulación y la codicia en el sector de la vivienda. Sin embargo, la respuesta de sus aliados fue inmediata y contundente.
El rechazo de los aliados y la falta de consenso
Desde el momento en que se hizo pública la propuesta de Sánchez, las reacciones no se hicieron esperar. Partidos como Podemos, Sumar, ERC y EH Bildu manifestaron su oposición frontal a la iniciativa. En un comunicado, la vicepresidenta Yolanda Díaz, conocida por su discreción al criticar al presidente, calificó la idea de “regalar dinero público a los rentistas” como un “grave error”. Este rechazo no solo fue retórico; los aliados de Sánchez dejaron claro que no apoyarían la medida en el Congreso.
A pesar de la presión, el Gobierno no se movió en su posición inicial. Sánchez continuó defendiendo la medida como una solución viable que, según él, beneficiaría a la ciudadanía y no generaría un conflicto entre propietarios e inquilinos. No obstante, la presión ejercida por sus socios se hizo cada vez más evidente, especialmente por parte de Sumar, que dejó claro que no respaldaría “una intervención del mercado centrada en bonificaciones fiscales a los propietarios”.
Las estrategias de Moncloa y la búsqueda de apoyo
Ante la negativa rotunda de sus aliados, el Gobierno ha comenzado a explorar nuevas estrategias para facilitar el diálogo con la izquierda. Fuentes cercanas a Moncloa admiten que existe un interés común en fortalecer el bloque progresista, lo que ha llevado a replantear la situación. Esta reconfiguración se vuelve especialmente relevante en el contexto de la próxima convocatoria de elecciones generales.
El mismo día en que se formalizó una nueva alianza entre partidos de izquierda como IU, Más Madrid y Comunes, dos ministros de Sumar ofrecieron una rueda de prensa para aclarar las medidas que se están tomando en sus respectivas áreas. Este tipo de acciones refleja la intención del Gobierno de dar un espacio a sus socios y reactivar la colaboración entre las fuerzas políticas de izquierda.
Consecuencias de la decisión de Sánchez
La decisión de aparcar las ayudas fiscales se interpreta como una victoria para los partidos a la izquierda del PSOE, en un momento en que se están reconfigurando las alianzas políticas en el panorama español. La situación actual ha reabierto el debate sobre cómo articularse ante las próximas elecciones, lo que podría afectar la dinámica del voto entre los ciudadanos.
Además, la medida de Sánchez fue vista como un intento de atraer el apoyo de los propietarios, quienes en su mayoría son personas con uno o dos inmuebles. Sin embargo, el abogado tributario José María Salcedo critica que la carga fiscal sobre la vivienda es un obstáculo considerable. Sugiere que debería haber un enfoque más favorable hacia los propietarios que decidan poner sus inmuebles en alquiler.
Reflexiones sobre la política de vivienda
Salcedo argumenta que la política fiscal actual debería centrarse en aliviar la carga impositiva sobre los propietarios, lo que podría incentivar el aumento de la oferta de viviendas en alquiler. Según él, una bonificación fiscal podría ser un paso positivo hacia la reducción de alquileres, siempre y cuando se aplique correctamente en el contexto de las renovaciones de contrato.
La situación actual refleja la complejidad del mercado de la vivienda en España y la necesidad urgente de un enfoque integral que contemple las realidades tanto de propietarios como de inquilinos. La falta de consenso en torno a estas políticas podría tener repercusiones significativas en la manera en que se aborda el grave problema de la vivienda en el país.
