el desbordamiento del río duero obligó a confinar y desalojar viviendas en san esteban de gormaz el 14/02/2026; las autoridades han habilitado albergues y cerrado tramos de la N-110

El aumento del caudal del río Duero provocó el confinamiento y el desalojo de varias viviendas en San Esteban de Gormaz el 14/02/2026. Las autoridades provinciales y locales coordinaron una respuesta inmediata que incluyó la habilitación de puntos de acogida y la interrupción de comunicaciones por carretera en zonas afectadas.
La situación obligó a la intervención de la Guardia Civil y de los servicios de emergencia, que procedieron a evacuar a residentes cuyas casas empezaban a verse invadidas por el agua, además de establecer el seguimiento del nivel del embalse de La Cuerda del Pozo.
Medidas y coordinación institucional
La delegada territorial, Yolanda de Gregorio, presidió la convocatoria del CECOPI para evaluar la emergencia en la provincia. En esa reunión se determinó el inicio de los confinamientos y los desalojos según las informaciones aportadas por el alcalde, Daniel García, y otras entidades competentes.
En coordinación con la Comandancia de la Guardia Civil, el Ayuntamiento y los servicios de emergencias, se activaron protocolos para la evacuación de vecinos que pudieran quedar en situación de riesgo. Para acoger a las personas afectadas se habilitó la residencia del IES La Rambla, conocida antes como escuela hogar, como punto de apoyo temporal.
Zonas afectadas y cortes de tráfico
Los puntos más comprometidos dentro del municipio se identificaron en la primera línea del Camino del Duero, la vertiente izquierda de la Avenida de Valladolid y la carretera de Atauta desde el cruce con la N-110. En esos tramos, el avance del agua provocó la entrada en viviendas y el riesgo de quedar incomunicadas.
Además, el aumento del nivel del río obligó a cortar el tráfico en la carretera nacional N-110 a la altura del puente de San Esteban de Gormaz, afectando al tránsito entre localidades y complicando las rutas de acceso para los equipos de auxilio.
Evacuaciones concretas y respuesta sobre el terreno
A primera hora, la Guardia Civil desalojó a cuatro personas de una vivienda donde el agua ya entraba por la puerta y a otras tres en el área del cámping. Estas acciones se llevaron a cabo siguiendo los criterios del CECOPI y con el apoyo de los recursos municipales para garantizar la seguridad de los afectados.
Los responsables municipales señalaron que la evolución del fenómeno marcaría la ampliación o retirada de medidas: según cambie el caudal, se valorará si es necesario confinar o desalojar más inmuebles en Pedraja de San Esteban y Soto de San Esteban.
Seguimiento hidrológico y decisiones sobre embalses
La Comisión de Desembalse de la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD) convocó a su Comité Permanente para estudiar el nivel del embalse de La Cuerda del Pozo y establecer medidas de control. El manejo del caudal en el embalse es un factor clave que puede reducir o agravar el impacto de la avenida.
Desde el CECOPI se insistió en que todas las administraciones deben realizar un seguimiento constante y estar preparadas para nuevas solicitudes de ayuda. El intercambio de información entre entes es fundamental para coordinar desalojos, albergues y el trabajo de los equipos de intervención.
Recomendaciones a la población
Las autoridades recordaron que ante cualquier indicio de inundación hay que notificar de inmediato al 112, aportando datos sobre la ubicación, personas afectadas, nivel del agua y posible evolución. Este procedimiento permite priorizar las respuestas y enviar recursos allí donde más se necesiten.
También se pidió a la ciudadanía extremar las precauciones y evitar desplazamientos innecesarios por las zonas inundables. Mantenerse informados mediante canales oficiales y seguir las indicaciones de los servicios de emergencia es esencial para minimizar riesgos.
Impacto local y previsión
San Esteban de Gormaz ha sido, por el momento, el municipio más afectado por la crecida del Duero, aunque no el único. Se registraron desbordamientos también en localidades como Langa de Duero, lo que confirma que la incidencia hidráulica se extiende a distintos tramos de la cuenca.
La activación del nivel 2 del Plan INUNCYL (Plan de Protección Civil de Castilla y León ante el riesgo de inundaciones) el pasado 10 de febrero ya situó a la provincia en alerta. Esa decisión anticipó la movilización de recursos que ahora se emplean en las tareas de protección civil y apoyo a la población.
En las próximas horas, la evolución del caudal y las decisiones de la CHD marcarán si se levantan las restricciones o se intensifican las evacuaciones. Mientras tanto, la prioridad sigue siendo proteger vidas y bienes mediante una respuesta coordinada y la información continua a los vecinos.
