médicos de toda España se han concentrado en madrid reclamando un estatuto específico para la profesión, muestran su rechazo al acuerdo del Estatuto Marco y anuncian jornadas de huelga como respuesta

En una jornada masiva de protesta en Madrid, profesionales de la medicina caminaron desde el Congreso hasta el Ministerio de Sanidad para expresar su rechazo al acuerdo del Estatuto Marco y exigir un texto propio que recoja las particularidades del colectivo.
Las consignas dirigidas a la titular del ramo se repitieron entre las pancartas y los eslóganes, mientras los sindicatos médicos alertaban de una batería de paros.
Las cifras de asistentes varían según las fuentes: una estimación policial inicial habla de alrededor de 4.000 médicos, mientras que la Delegación del Gobierno elevó el recuento hasta los 5.000.
Más allá del número, el protagonismo recae en las demandas: reconocimiento de condiciones laborales específicas, regulación de guardias y mecanismos de negociación diferenciados para los facultativos.
Motivos de la protesta
Los convocantes, un bloque sindical integrado por organizaciones como la CESM, AMYTS, Metges de Catalunya y otras federaciones autonómicas, defienden que el documento acordado entre el Ministerio y sindicatos de otras categorías no da solución a las demandas médicas. Reclaman un estatuto propio que contemple la singularidad de la formación, la responsabilidad clínica y las jornadas de guardia.
Críticas al texto pactado
Según el comité de huelga, el capítulo que el acuerdo dedica a los médicos se limita, en esencia, a aspectos concretos como las guardias, sin abordar de forma suficiente las condiciones retributivas, la jornada efectiva o la capacidad de negociación colectiva del colectivo. Los médicos denuncian que esa aproximación resulta insuficiente y discriminatoria frente a sus necesidades específicas.
Impacto en la atención sanitaria
Los manifestantes advirtieron que la falta de un marco adecuado está provocando desgaste profesional, abandono de puestos y una sobrecarga asistencial que perjudica la calidad y seguridad de la atención. Jóvenes residentes y médicos veteranos relataron jornadas extenuantes y dificultades para conciliar, argumentos que han servido para justificar las movilizaciones como último recurso.
Calendario de movilizaciones y demandas
La protesta de Madrid actúa como preludio de una serie de huelgas: los sindicatos anunciaron paros que comenzarán el próximo lunes y se extenderán en distintos episodios hasta junio, con la intención de realizar una semana de huelga al mes. Además, el comité señaló que la próxima semana habrá cinco días de paro a nivel nacional.
Fechas y alcance
El calendario incluye paros previstos como parte de un plan escalonado hasta junio; entre las citas comunicadas por los sindicatos figuran semanas concretas de movilización que pretenden combinar jornadas de huelga con concentraciones en distintas comunidades autónomas. Estas acciones buscan presionar para que se abra una negociación específica sobre el ámbito de negociación y se reconozca un capítulo propio que vaya más allá de la mera regulación de guardias.
Posicionamientos y vías de diálogo
La ministra de Sanidad ha defendido su rechazo a un texto exclusivo para médicos alegando que podría romper la cohesión del Sistema Nacional de Salud y generar desigualdades entre profesiones. En paralelo, en comunicación con los sindicatos, ha sugerido utilizar herramientas parlamentarias o negociar con las comunidades autónomas para intentar encauzar las demandas.
Los sindicatos médicos han respondido que ya han agotado numerosas instancias de diálogo: reuniones con el Ministerio, comparecencias en parlamentos y negociaciones en las autonomías. Por ello, consideran la huelga como la última opción para evitar un deterioro mayor del sistema y forzar una respuesta política que permita condiciones laborales que aseguren una atención de calidad.
Presencia y voz de las nuevas generaciones
Entre los asistentes se encontraban tanto profesionales consolidados como estudiantes de Medicina y residentes. Estos últimos trajeron testimonios sobre la fatiga laboral, guardias prolongadas y la dificultad para lograr una conciliación adecuada, lo que alimenta el temor a que la profesión pierda atractivo si no se corrigen las condiciones actuales.
El pulso ahora se traslada a las mesas de negociación y a las calles, donde los médicos han anunciado que mantendrán la presión hasta conseguir un reconocimiento normativo que, en su opinión, garantice la sostenibilidad y calidad del sistema sanitario.
