Un incendio en un trastero de la azotea en Manlleu provocó la muerte de cinco jóvenes, cuatro de ellos alumnos del Institut Antoni Pous i Argila; los equipos de emergencia trabajan en la investigación y la atención a familiares

Un incendio registrado en un trastero situado en la azotea de un edificio de Manlleu causó la muerte de cinco jóvenes, entre ellos al menos cuatro alumnos del Institut Antoni Pous i Argila. El suceso, ocurrido la noche del 17 de febrero de, sorprendió a varias personas que se encontraban en esa zona de almacenamiento, utilizada de forma habitual como punto de encuentro por grupos de jóvenes.
Los vecinos alertaron a los servicios de emergencia al detectar humo en la escalera y en pocos minutos se movilizaron bomberos, policía y equipos sanitarios.
La intervención de los equipos de emergencias incluyó la movilización de numerosas dotaciones de bomberos, ambulancias del Sistema d’Emergències Mèdiques (SEM) y unidades policiales.
A pesar de la rapidez en la respuesta, los equipos localizaron en el trastero a varias víctimas que no pudieron escapar del fuego. Además de los fallecidos, otras personas resultaron con heridas leves por inhalación de humo y personal de la Policía Local también sufrió afectaciones leves durante la actuación.
Desarrollo de los hechos y actuación de emergencias
Los servicios de emergencia recibieron los avisos de vecinos poco después de que se detectara humo en el bloque de pisos. Bomberos de la Generalitat desplazaron múltiples equipos al lugar y procedieron a la evacuación del inmueble; en pocos minutos el edificio quedó desalojado. Tras extinguir las llamas, las brigadas de búsqueda localizaron a la primera persona en parada cardiorrespiratoria y posteriormente a cuatro cuerpos más en el trastero de la azotea. El SEM activó ambulancias y equipos de apoyo psicológico para atender tanto a heridos como a familiares y vecinos afectados.
Atención sanitaria y psicológica
El despliegue sanitario incluyó ambulancias para atender a los heridos leves y la intervención de profesionales en salud mental para ofrecer primeros cuidados psicológicos a testigos y allegados. El centro educativo implicado coordinó con estos equipos para facilitar atención a su comunidad: el Institut Antoni Pous i Argila comunicó que durante la jornada los alumnos recibirían apoyo psicológico y que el equipo de Bienestar Emocional del Departamento de Educación se mantendría en contacto con la institución. La atención inmediata a la salud emocional se consideró prioritaria ante el impacto del suceso en estudiantes, familias y personal docente.
Investigación y dudas sobre el origen del incendio
Las autoridades competentes, incluyendo la Unidad de Investigación de los Mossos d’Esquadra, abrieron diligencias para esclarecer las causas del siniestro. En las primeras pesquisas se descartó la hipótesis de una explosión por bombona de óxido nitroso y se barajaron otras posibilidades, entre ellas la combustión de algún objeto dentro del trastero que pudo generar abundante humo. No obstante, los investigadores señalaron que era prematuro confirmar la causa definitiva hasta completar las pericias y la identificación formal de las víctimas.
Condiciones del espacio y uso no autorizado
Los trasteros de la azotea no estaban habilitados como viviendas y, según fuentes oficiales, se utilizaban como lugar de reunión por jóvenes del municipio. El ayuntamiento declaró que no tenía constancia previa de este uso y destacó las limitaciones para supervisar espacios de este tipo. Mientras avanza la investigación, las autoridades locales recordaron la necesidad de controlar espacios susceptibles de convertirse en riesgos y comunicaron medidas para revisar la seguridad en edificios y zonas comunes.
Reacciones institucionales y medidas locales
La tragedia provocó reacciones de dolor y condolencia desde distintas instancias: autoridades regionales y nacionales trasladaron su pésame a las familias y al municipio de Manlleu. El consistorio decretó días de luto y convocó actos de homenaje y silencio para recordar a las víctimas. Asimismo, responsables municipales ofrecieron apoyo logístico a las familias afectadas y facilitaron alojamiento temporal a las pocas familias que requirieron desplazamiento por precaución tras el incendio.
El alcalde y la consejera de Interior se desplazaron a la localidad para coordinar la respuesta institucional y agradecer la labor de los equipos de emergencia. A medida que progresa la identificación de las víctimas y se completan los informes periciales, la investigación tratará de determinar con precisión las circunstancias que impidieron la salida de los jóvenes del trastero y qué medidas pueden adoptarse para evitar episodios similares en el futuro.
