×

Cómo evolucionan los resultados educativos en Euskadi y qué pasa con el euskera

Euskadi mejora indicadores educativos y mantiene una fuerte inversión por alumno, pero el dominio del euskera entre quienes estudian en modelo D sigue siendo una asignatura pendiente que exige políticas de apoyo

El sistema educativo vasco combina avances generales con desafíos concretos relacionados con la lengua y la diversidad del alumnado. Los datos de las últimas evaluaciones muestran una tendencia positiva en resultados académicos y una reducción del abandono escolar, al tiempo que revelan que una proporción relevante de estudiantes que cursan en euskera no alcanza todavía niveles suficientes de competencia en esa lengua.

Las cifras públicas reflejan una inversión destacada por alumno y mejoras en matemáticas y castellano, pero también evidencian que el crecimiento de la matrícula en el modelo D —enseñanza íntegramente en euskera— plantea preguntas sobre la adquisición efectiva de la lengua cuando el contexto familiar es mayoritariamente castellanohablante o de origen extranjero.

Expansión del modelo lingüístico y resultados en competencia

El modelo D se ha consolidado como la opción mayoritaria: casi el 95% del alumnado de la red pública y más de la mitad de la concertada eligen este itinerario en Secundaria, mientras que, en el conjunto del sistema, representa alrededor del 75% del total frente al 17,5% del modelo bilingüe y el 7,2% del modelo en castellano. Sin embargo, esa implantación amplia no se traduce automáticamente en dominio pleno de la lengua.

Competencias lingüísticas en 2º de ESO

La Evaluación Diagnóstica revela que en 2º de la ESO el 42,5% del alumnado presenta un nivel bajo en euskera, a pesar de cursar en modelo D. Aunque este porcentaje mejora respecto a la edición anterior (52%), sigue siendo significativo: un nivel bajo implica dificultades para comprender y expresar ideas de cierta complejidad. En los modelos B y A ese porcentaje escala hasta el 60%, lo que subraya la relación entre entorno lingüístico y rendimiento.

Otros indicadores académicos y gasto educativo

Más allá del euskera, la evolución en castellano y matemáticas es favorable. En 2º de ESO se registraron avances notables: euskera +10,2 puntos, castellano +7,6 puntos y matemáticas +5,1 puntos según la ED. En matemáticas el alumnado en nivel inicial pasó del 17,9% al 7,6%, y en castellano el porcentaje en nivel inicial cayó del 26% al 18,3%.

Inversión y medidas de equidad

La administración vasca sitúa la prioridad en la educación mediante un gasto por alumno en la red pública que ronda los 11.880 euros, muy por encima de la media estatal (7.384 euros), y una dedicación presupuestaria que asciende al 5,4% del PIB. Además, se han reforzado becas, comedores y transporte escolar como herramientas de cohesión social, con cifras de uso relevantes y un volumen de ayudas económicas que busca reducir desigualdades.

Contexto demográfico, diversidad y respuesta institucional

El sistema afronta una matrícula decreciente por la caída de natalidad, pero con aulas más plurales: el alumnado de origen extranjero supera el 20% en etapas iniciales y la incorporación de estudiantes fuera de plazo obliga a esfuerzos añadidos. La presencia creciente de alumnos con necesidades específicas también obliga a adaptar recursos y metodologías.

Ante ese contexto, las autoridades educativas han señalado que la evaluación no es un fin en sí misma sino una guía para orientar políticas: refuerzo curricular, atención a la diversidad, programas de apoyo lingüístico y formación docente focalizada para consolidar trayectorias exitosas. La tasa de abandono escolar se sitúa en torno al 3,6%, muy por debajo de la media estatal, lo que la administración interpreta como un indicador de retención efectivo.

Desafíos pendientes

Persisten brechas relacionadas con el nivel socioeconómico y el entorno lingüístico. Aunque las diferencias en matemáticas se han reducido en Secundaria, la adquisición del euskera entre quienes crecen en contextos castellanohablantes o con llegada reciente de familias extranjeras sigue requiriendo intervenciones específicas. El reto consiste en combinar la promoción del euskera con estrategias de apoyo que garanticen que el acceso al modelo D suponga también un dominio real del idioma.

En síntesis, el sistema educativo vasco muestra indicadores positivos en rendimiento y equidad, soportados por una inversión destacada, pero la extensión del modelo D obliga a intensificar políticas de apoyo lingüístico y a focalizar recursos donde la diversidad social y lingüística hace más complejo el aprendizaje. La evaluación periódica sirve así como mapa para priorizar acciones que consoliden los avances y reduzcan las dificultades detectadas.


Contacto:
John Carter

Doce años como corresponsal en zonas de conflicto para importantes medios internacionales, entre Irak y Afganistán. Aprendió que los hechos vienen antes que las opiniones y que cada historia tiene al menos dos caras. Hoy aplica el mismo rigor a las noticias diarias: verificar, contextualizar, informar. Sin sensacionalismo, solo lo que está verificado.