La lesión en el gemelo de Lautaro Martínez tras Bodo/Glimt preocupa a Inter y a la albiceleste; el cuerpo técnico advierte que podría ser una baja sensible de cara a compromisos internacionales y de club

El 19 de febrero de 2026, durante el duelo entre Inter y Bodo/Glimt, Lautaro Martínez sufrió un problema físico que le obligó a abandonar el campo en el minuto 61. La imagen del delantero argentino tocándose el gemelo y su sustitución inmediata provocaron inquietud tanto en el club italiano como en la selección argentina.
El técnico Cristian Chivu fue directo al describir la situación: reconoció que el jugador «está lesionado» y que la gravedad exige prudencia hasta conocer los exámenes médicos. Esta circunstancia aparece en un calendario exigente para Inter y en un contexto internacional clave para Argentina.
La escena se desarrolló tras una acción ofensiva en la que Martínez mostró dolor y tuvo que ser relevado por Marcus Thuram. Desde la banca, el delantero conversó con el cuerpo técnico y finalmente se marchó hacia los vestuarios con semblante preocupante; más tarde se confirmó que serán necesarias pruebas complementarias para determinar el alcance exacto de la lesión en el músculo del gemelo. Los primeros diagnósticos extraoficiales apuntan a un problema muscular que podría requerir semanas de recuperación, aunque fuentes como Tyc Sports minimizaron inicialmente el daño afirmando que no parece una rotura severa.
Consecuencias inmediatas para Inter
La baja de Lautaro llega en un momento crítico para los nerazzurri: la derrota por 3-1 en Noruega complica la eliminatoria de Champions League y obliga a buscar una remontada en el partido de vuelta en San Siro. Además, el calendario de Inter presenta partidos cada pocos días —con compromisos de liga, copas nacionales y la fase de eliminación europea— lo que convierte la posible ausencia de su capitán y goleador en un problema deportivo y de planificación. Si se confirma que se trata de un esguince o un estiramiento del gemelo, Martínez podría perder varios choques consecutivos, incluyendo encuentros de primer nivel como el derbi contra el Milan y citas decisivas en la competición continental.
Impacto táctico y soluciones provisionales
En lo táctico, perder a Lautaro implica renunciar a uno de los puntales del ataque interista: su asociación con los mediapuntas y su capacidad para generar espacios son difíciles de reemplazar. El cuerpo técnico deberá ajustar la formación y quizá confiar en alternativas como Marcus Thuram o otras piezas ofensivas del plantel para mantener la presión y el volumen de gol. La frecuencia de partidos obliga a una gestión de minutos y a preservar a jugadores con molestias, por lo que la rotación y la prudencia médica tomarán protagonismo en las próximas semanas.
Repercusiones para la selección argentina
Más allá del club, la lesión de Lautaro resuena con fuerza en la albiceleste. La dupla con Lionel Messi ha sido una de las referencias en el ataque argentino y cualquier interrupción en esa química preocupa al cuerpo técnico nacional. Argentina tiene en su calendario la Finalissima frente a España el 27 de marzo, además de la preparación de las fases clasificatorias hacia el gran objetivo de 2026. La incertidumbre sobre la disponibilidad del delantero obliga a los seleccionadores a contemplar alternativas y a monitorizar la recuperación para decidir si podrán contar con él en compromisos internacionales.
Plazos y expectativas de recuperación
Aunque aún no existía al cierre un informe médico definitivo, distintas fuentes informaron que el problema es muscular y que, de confirmarse un tirón o una sobrecarga, la recuperación rondaría varias semanas. Esto significa que, como mínimo, Martínez podría perder el partido de vuelta de Champions y varios encuentros de liga y copa a corto plazo. La prudencia será determinante: los servicios médicos del club realizarán pruebas complementarias en los días siguientes para acotar tiempos y diseñar un plan de rehabilitación individualizado que permita su regreso sin riesgo de recaídas.
La evaluación médica, la gestión de minutos por parte de los entrenadores y la respuesta física del propio jugador marcarán la magnitud del impacto en las próximas semanas. Mientras tanto, la afición y los cuerpos técnicos aguardan noticias oficiales que precisen diagnóstico y plazos, y en un calendario exigente la ausencia de un delantero de su calibre siempre se traduce en ajustes estratégicos que pueden decidir el curso de competiciones cruciales.
