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Mario Ortiz desmonta bulos sobre guacamole, eritritol y mozzarella

El nutricionista Mario Ortiz critica discursos extremos en redes sobre ciertos alimentos y explica por qué guacamole, eritritol y mozzarella pueden formar parte de una dieta equilibrada

El 19/02/2026 el nutricionista Mario Ortiz lanzó un mensaje dirigido a quienes consumen información sobre alimentación en redes sociales: no todo lo que se viraliza se ajusta a la evidencia. En su intervención, Ortiz advierte contra lo que describe como una influencia extremista que difunde alertas sin contextualizar ingredientes, dosis o finalidad culinaria.

El debate público sobre qué es o no saludable ha aumentado en España y en otros países; organismos como la Organización Mundial de la Salud recuerdan recomendaciones generales, pero la comunicación en redes tiende a simplificar en exceso. Ortiz reivindica el análisis crítico y la importancia de atender tanto la calidad de los alimentos como la proporción en que se consumen.

Por qué estremecen los mensajes radicales en nutrición

Los contenidos polarizados atraen atención rápida: titulares rotundos y listas de alimentos «prohibidos» generan clics y reacciones. Según Ortiz, este fenómeno prioriza el impacto sobre el rigor científico. Frente a eso propone aplicar criterios básicos: fuente, evidencia y contexto. La información nutricional debe interpretarse considerando el perfil del consumidor, la cantidad y la frecuencia de consumo.

El papel del contexto y la dosis

Un mismo ingrediente puede ser problemático en grandes cantidades y perfectamente compatible con salud en porciones moderadas. Ortiz subraya que demonizar un alimento sin explicar la cantidad o la forma de consumo lleva a conclusiones erróneas. Además, recuerda que la prevención de enfermedades crónicas depende de patrones globales, no de detalles aislados.

Tres alimentos en el centro del debate

Ortiz destacó tres productos que han sido objeto de críticas en redes: el guacamole, el eritritol y la mozzarella. En cada caso, explicó por qué las acusaciones más alarmistas no se sostienen cuando se analizan ingredientes, propósito y cantidades reales en la alimentación diaria.

Guacamole: conservantes y aportes

Algunas publicaciones han señalado componentes como azúcar, ácido ascórbico o ácido cítrico para desacreditar el guacamole comercial. Ortiz matiza: las cantidades de azúcar son mínimas y los ácidos se usan como conservantes y antioxidantes para evitar la oxidación y mantener el color. Además, estos compuestos están presentes en muchas frutas comunes, por ejemplo la naranja o el limón, y no convierten automáticamente un alimento saludable en perjudicial.

Eritritol: edulcorante sin calorías

Sobre el eritritol, el nutricionista puntualiza que se trata de un edulcorante de bajo contenido calórico que no eleva la glucosa sanguínea como lo hace el azúcar. Por esa razón puede ser una alternativa útil en preparaciones dulces para personas que quieren reducir calorías o gestionar la respuesta glucémica. Ortiz recuerda, no obstante, que su uso habitual es en recetas puntuales y no para ingerir en grandes cantidades a cucharadas.

La mozzarella y la definición de queso

Otro frente de polémica es la etiqueta sobre si la mozzarella es o no un «verdadero queso». Ortiz explica la composición básica: leche pasteurizada, coagulante, fermentos y sal. Esa combinación encaja con la definición tradicional de queso, por lo que tildar a la mozzarella de impostora responde más a una estrategia sensacionalista que a un argumento técnico.

En su crítica a las exageraciones, Ortiz sugiere que muchas de estas afirmaciones buscan aumentar la visibilidad de creadores de contenido a costa de confundir a la audiencia. Su propuesta es educar en alfabetización nutricional para que la población comprenda etiquetas, ingredientes y porciones.

Conclusión: equilibrio y sentido común

El eje del mensaje de Mario Ortiz es sencillo: la salud alimentaria se construye con patrones sostenidos, no con prohibiciones absolutas. Consumir frutas, verduras, legumbres, frutos secos y cereales integrales sigue siendo la base recomendada por las autoridades sanitarias. En ese marco, guacamole, eritritol y mozzarella pueden tener cabida siempre que se integren con sentido común en la dieta total.

Ortiz invita a contrastar fuentes, valorar la evidencia y recordar recomendaciones conocidas, como la ingesta diaria de al menos 400 gramos de frutas y hortalizas para reducir riesgos de enfermedades crónicas.


Contacto:
John Carter

Doce años como corresponsal en zonas de conflicto para importantes medios internacionales, entre Irak y Afganistán. Aprendió que los hechos vienen antes que las opiniones y que cada historia tiene al menos dos caras. Hoy aplica el mismo rigor a las noticias diarias: verificar, contextualizar, informar. Sin sensacionalismo, solo lo que está verificado.