CaixaBank propondrá la reelección de Tomás Muniesa como consejero y cubrirá la salida de Amparo Moraleda con Ana María García Fau; la junta del 27 de marzo ratificará los cambios

El consejo de administración de CaixaBank ha acordado llevar a la Junta General de Accionistas del 27 de marzo una batería de propuestas destinadas a confirmar efectivos y completar vacantes en el órgano de gobierno. Entre las iniciativas figura la propuesta de reelección de Tomás Muniesa como consejero por un periodo de cuatro años, así como el nombramiento de Ana María García Fau como consejera independiente.
Además de estas propuestas, el consejo ha formalizado la cooptación de Pablo Arturo Forero Calderón en calidad de consejero independiente y someterá a ratificación la reelección de Eduardo Javier Sanchiz. Estos movimientos respetan la estructura actual del órgano y preservan los porcentajes de representación que el banco ha venido manteniendo.
Reelección y nombramientos: qué se someterá a votación
En la convocatoria para el 27 de marzo, en la que la entidad ha señalado que la sede del acto será el Palacio de Congresos de Valencia, se planteará la reelección de Tomás Muniesa como consejero con la condición de dominical, propuesta por la Fundación Bancaria «la Caixa» (Criteria). Muniesa, que ejerce la presidencia del banco desde 2026, sigue vinculado a la institución tras una trayectoria larga dentro del grupo.
Asimismo, se propondrá la incorporación de Ana María García Fau para cubrir la vacante que dejará Amparo Moraleda cuando finalice su mandato. Moraleda ha presentado su renuncia al alcanzarse el máximo de doce años como consejera (plazo habitual en las buenas prácticas de gobierno corporativo), por lo que su salida será efectiva al cierre de la próxima junta.
Contexto y razones de los cambios
La sustitución de Moraleda obedece a la limitación temporal prevista para los consejeros independientes, que busca preservar la renovación periódica del órgano. Con su marcha también quedará vacante la vicepresidencia del consejo, puesto que ocupó durante el último año tras la llegada de Muniesa a la presidencia. Esa plaza se cubrirá con un miembro del grupo de consejeros independientes y deberá ser ratificada en la junta.
En paralelo, el consejo ha acordado la cooptación de Pablo Arturo Forero Calderón, cuyo estatus pasará de «otro externo» a independiente al cumplirse más de cinco años desde la integración del portugués BPI, donde Forero desempeñó un papel significativo. Su nombramiento será también sometido a ratificación en la junta del 27 de marzo.
Perfil de los nuevos candidatos
Ana María García Fau llega con un currículum que incluye cargos en empresas industriales y de telecomunicaciones: es vocal independiente en Acerinox, Cellnex y Gestamp, además de participar en consejos y en órganos asesores de gestores patrimoniales y compañías del sector. Su experiencia corporativa y financiera justifican la propuesta para cubrir la salida de Moraleda.
Pablo Forero, por su parte, acumula experiencia dentro de la propia caixa y en funciones de control y dirección vinculadas a BPI. El reconocimiento de su independencia responde a criterios temporales y a su trayectoria profesional en el grupo.
Composición resultante y cifras claves
Si los accionistas respaldan todas las propuestas, el consejo seguirá formado por 15 miembros, de los cuales 10 —el 67%— serán consejeros independientes. La representatividad femenina también se mantiene en el 40%, según los datos comunicados por la entidad. Gonzalo Gortázar continúa en el puesto de consejero delegado.
Asimismo, la junta votará la reelección de Eduardo Javier Sanchiz como consejero independiente por cuatro años; Sanchiz cuenta con amplia experiencia en el sector farmacéutico y en la dirección de laboratorios, actividad que ha desarrollado a lo largo de su carrera.
Impacto en el gobierno corporativo
Los nombramientos y reelecciones responden a criterios de continuidad y renovación equilibrada: se busca mantener una mayoría de consejeros independientes y asegurar la estabilidad de la estructura de gobierno. Este tipo de movimientos suelen interpretarse como un compromiso con las buenas prácticas de gobierno y con la diversidad interna del consejo.
La operación también cierra el ciclo de la profunda remodelación llevada a cabo meses atrás, que supuso la reconfiguración de la representación de antiguos socios y la entrada de nuevos perfiles externos. La votación del 27 de marzo será, por tanto, la culminación formal de las propuestas anunciadas por la dirección y el consejo.
