La ia propone un equipo ideal en 4-3-3 con Lev Yashin en portería, defensa clásica con Cafú, Beckenbauer, Maldini y Roberto Carlos, un mediocampo de Matthäus, Zidane y Xavi, y un ataque formado por Messi, Ronaldo Nazario y Cristiano

El ejercicio fue planteado a una inteligencia artificial para que confeccionara, sin restricciones temporales, el mejor once posible asumiendo que cada futbolista está en su pico de forma. El resultado, elaborado y difundido el 20/02/2026, es una alineación en formación 4-3-3 que prioriza equilibrio, liderazgo y distintas capacidades tácticas.
Lejos de buscar originalidad por sí sola, la máquina optó por nombres que combinan autoridad física, talento técnico y experiencia competitiva. El planteamiento evita experimentos posicionales y elige una estructura clásica donde cada jugador desempeña un rol reconocible, lo que facilita comparar el rendimiento colectivo con equipos históricos.
Portería y línea defensiva: autoridad y amplitud
En la portería la IA seleccionó a Lev Yashin, figura histórica conocida como la ‘Araña negra’, destacando su capacidad para dominar el área y su influencia como líder desde atrás. La elección enfatiza seguridad y puesta en escena defensiva: la IA valora que Yashin transformó la función de portero en su época y ofrece control del espacio en situaciones de alto riesgo.
La retaguardia propone un doble perfil: centrales con clase y laterales con proyección. En el eje aparecen Franz Beckenbauer y Paolo Maldini, dos jugadores destacados por inteligencia táctica y colocación. En los flancos se integran dos brasileños emblemáticos: Cafú en la derecha, con recorrido y disciplina, y Roberto Carlos en la izquierda, aportando profundidad ofensiva y golpeo potente. Esta combinación pretende cubrir tanto la cobertura defensiva como la amplitud ofensiva del sistema.
Medio campo y triángulo creativo
La IA configuró un mediocentro de tres jugadores que sustituyen el desequilibrio por balance. El puesto de pivote físico y liderazgo corresponde a Lothar Matthäus, capaz de ofrecer despliegue, recuperación y presencia en las áreas. Complementan el trío Zinedine Zidane y Xavi Hernández: Zidane aporta jerarquía creativa y capacidad para resolver en espacios cortos, mientras que Xavi ordena el tempo, distribuye y fija ritmos de posesión. Juntos conforman una mezcla de fuerza, magia y control del juego.
Roles y sinergias
La IA evalúa a los tres como piezas complementarias: Matthäus estabiliza, Xavi estructura y Zidane decide en la última instancia. En un 4-3-3 así concebido, el equipo puede alternar entre posesión sostenida y transiciones rápidas, aprovechando la capacidad de los extremos y la presencia del ‘9’ para generar espacios.
Delantera: tridente de potencia y definición
Para el ataque la selección sorprende por apostar por figuras contemporáneas: Leo Messi, Ronaldo Nazario y Cristiano Ronaldo. La IA sitúa a Messi como generador y finalizador por la derecha, a Ronaldo Nazario como centrodelantero móvil que aprovecha huecos entre líneas, y a Cristiano como amenaza constante en el segundo palo, aprovechando remate y juego aéreo. La combinación pretende sumar creatividad, dribbling y eficacia goleadora en distintas situaciones de partido.
Efectividad del sistema ofensivo
Según el análisis automatizado, este tridente permite circulación cercana al área y desmarques profundos, ofreciendo variantes para romper defensas cerradas. La mezcla de perfiles —un organizador con llegada, un 9 letal y un rematador de segundo palo— maximiza las opciones de gol tanto en juego posicional como en contragolpe.
Ausencias notables y debate inevitable
Como en cualquier ejercicio comparativo, el once de la IA deja fuera nombres que para muchos son indispensables: Pelé, Diego Maradona, Johan Cruyff o Alfredo Di Stéfano no aparecen en la alineación titular. También quedan fuera otros grandes como Ronaldinho, Andrés Iniesta, Iker Casillas, Sergio Ramos o Carles Puyol. Estas ausencias alimentan la discusión sobre criterios: ¿priorizar equilibrio táctico o impacto histórico?
La propuesta de la IA no pretende zanjar debates, sino ofrecer una hipótesis optimizada bajo criterios concretos: combinabilidad de roles, rendimiento individual en su prime y adaptación a una formación 4-3-3. Para los aficionados, la lista será punto de partida para intercambiar opiniones y recrear alternativas según preferencias personales.
