Martine Rothblatt combina la fundación de United Therapeutics con proyectos aeronáuticos y la creación de Bina48; su visión transhumanista desafía límites éticos y tecnológicos

Forbes ha publicado una nueva selección de los empresarios más innovadores de Estados Unidos y, entre nombres que ya son sinónimo de innovación como Elon Musk o Jeff Bezos, destaca una presencia femenina en el top 10: Martine Rothblatt. Nacida en Chicago en 1954 y criada en los suburbios de San Diego, Rothblatt inició una trayectoria que atraviesa las telecomunicaciones, la biotecnología y proyectos tecnológicos futuristas.
Su historia personal y profesional está marcada por decisiones radicales: desde cambiar de identidad de género en 1994 hasta lanzarse a resolver una enfermedad rara que afectó a su familia. Esa combinación entre impulso personal y capacidad empresarial la sitúa en el epicentro de debates sobre ética, innovación y el futuro de la medicina.
Trayectoria profesional y científico-empresarial
Antes de volcarse en la salud, Rothblatt hizo aportes relevantes al sector de las comunicaciones: fue cofundadora de Sirius Radio en 1990 y desarrolló sistemas de localización automovilística como Geostar, precursor del GPS comercial. Sin embargo, su rumbo cambió tras el diagnóstico de su hija Jenesis con hipertensión arterial pulmonar en 1991. Sin conocimientos previos de biología, Rothblatt estudió intensamente en la Biblioteca del Congreso y buscó colaboraciones médicas hasta constituir, en 1996, United Therapeutics. La empresa nació con la intención de refutar la idea de que las enfermedades raras no son un campo viable para la investigación y el desarrollo farmacéutico, transformando así una urgencia personal en una plataforma industrial y científica.
De las ondas al laboratorio
La transición profesional de las telecomunicaciones a la biotecnología ilustra una habilidad rara: traducir conocimiento técnico en soluciones clínicas. Rothblatt aplicó métodos de gestión y financiación propios del sector tecnológico para impulsar el desarrollo de fármacos y terapias innovadoras. United Therapeutics ha explorado tanto tratamientos para la hipertensión pulmonar como propuestas más ambiciosas, como la investigación para hacer compatibles órganos animales con receptores humanos mediante modificaciones genéticas. Para Rothblatt, el cuerpo humano posee un software que es editable y un hardware susceptible de reparación, una metáfora que ha guiado proyectos que van más allá de la farmacología convencional.
Visión transhumanista y proyectos futuristas
Martine Rothblatt es frecuentemente asociada con el transhumanismo, una corriente que apuesta por usar la tecnología para superar limitaciones biológicas. Su actividad pública incluye inversiones y desarrollos que parecen extraídos de la ciencia ficción: desde vehículos aéreos eléctricos diseñados para el transporte de órganos (con récords de velocidad) hasta la pilotación en del primer vuelo entre dos aeropuertos con uno de esos aparatos. Esta faceta pone en evidencia una lógica: integrar innovaciones técnicas para optimizar procesos médicos críticos, como los trasplantes, reduciendo tiempos y mejorando probabilidades de éxito.
Bina48 y la Terasem Movement Foundation
Una de las iniciativas más polémicas de Rothblatt es la creación de Bina48, una réplica digital programada a partir de la identidad de su esposa Bina, y la posterior fundación de la Terasem Movement Foundation. Ambas acciones defienden la idea de la ciberconciencia y la transferencia de identidad a soportes digitales, postulando que volcar datos y memorias podría ser un camino hacia la inmortalidad. Estas propuestas han generado interés académico y escozor ético: algunos investigadores y casos de estudio, por ejemplo en la Harvard Business School, califican estas metas como poco plausibles o moralmente discutibles, subrayando dilemas sobre identidad, consentimiento y desigualdad tecnológica.
Resultados financieros, apoyos y críticas
Pese a las dudas sobre algunas de sus ambiciones, United Therapeutics ha mostrado solidez económica. En el tercer trimestre de la compañía registró ingresos por aproximadamente 799,5 millones de dólares y beneficios superiores a 338 millones, mientras su cotización se situó cerca de máximos históricos con una subida del 30% en el último año. Figuras como Peter Thiel o Ray Kurzweil participan o han mostrado interés en iniciativas vinculadas a este ecosistema. Rothblatt, reconocida como la primera CEO femenina en percibir salarios superiores a los de cualquier ejecutivo masculino en Estados Unidos, evita anunciar una retirada: su trayectoria continúa combinando innovación empresarial, proyectos aeronáuticos y propuestas filosóficas sobre la vida y la muerte.
La figura de Martine Rothblatt genera admiración y escepticismo a partes iguales: algunos la ven como una pionera que amplía las fronteras de lo posible, otros la consideran un ejemplo extremo de cómo la tecnología puede chocar con límites éticos. En cualquier caso, su influencia en la intersección entre biotecnología, ciencia aplicada y pensamiento futurista mantiene viva la discusión sobre qué significa curar, mejorar o incluso «extender» la vida humana en el siglo XXI.
