En una granja situada en Camino el Palomar, Villafranca, un incendio causó la muerte de aproximadamente 10.000 pollos; el siniestro quedó controlado y la Policía Foral investiga un posible fallo en la calefacción.

Un incendio en una explotación avícola ubicada en Camino el Palomar, en Villafranca, provocó la muerte de cerca de 10.000 pollos. Afortunadamente, no se registraron daños personales, aunque la pérdida de animales y el impacto sobre las instalaciones son considerables.
El aviso al 112 se recibió a las 8:36 y los equipos de emergencia actuaron con rapidez para evitar que las llamas se extendieran a las otras naves del complejo.
Las tareas de extinción y control del siniestro se prolongaron hasta que el fuego quedó dominado a las 9:45, y posteriormente se declaró extinguido.
Durante la intervención participaron efectivos de los parques de bomberos de Peralta y Tudela, además de unidades de la Policía Foral. En paralelo, las patrullas de Seguridad Ciudadana y Protección Medioambiental se encargaron de asegurar la zona y minimizar el riesgo de reactivación.
Desarrollo del siniestro y respuesta de emergencias
El incendio se concentró en una de las tres naves que componen la explotación avícola. Aunque la instalación cuenta con varias dependencias, la intensidad del fuego dañó seriamente la estructura afectada y provocó la mortandad masiva de aves. Los bomberos trabajaron sobre el terreno con espuma y agua para controlar focos y puntos calientes, mientras que las fuerzas de seguridad delimitaban el perímetro para preservar la seguridad de los intervinientes y del personal de la granja.
Actuación de bomberos y seguridad
Los retenes de Peralta y Tudela coordinaron la extinción junto con agentes de la Policía Foral. Tras recibir la llamada a las 8:36, los equipos se desplazaron con prioridad al lugar y, gracias a la rápida intervención, lograron controlar las llamas en poco más de una hora. Los efectivos permanecieron en la zona después de la extinción para evitar reignición y asegurar que no hubiera propagación a las otras naves del complejo.
Consecuencias materiales y veterinarias
La pérdida estimada de animales, en torno a 10.000 pollos, supone un golpe importante para la explotación tanto en cuanto a impacto económico como por la gestión de los restos y posibles riesgos sanitarios. En incendios de este tipo, además de la destrucción de instalaciones y el fallecimiento del ganado, hay que valorar la limpieza de la zona, la posible contaminación por humo y residuos, y las medidas de bioseguridad para evitar problemas posteriores.
Medidas posteriores y prevención
Tras controlar el incendio, los operativos se centraron en tareas de enfriamiento y en inspeccionar las otras dos naves para descartar afectaciones ocultas. La gestión de los animales sobrevivientes, la eliminación segura de los restos y la desinfección son pasos esenciales que habitualmente implican coordinación entre veterinarios, responsables de la granja y autoridades competentes.
Investigación sobre el origen del fuego
Las diligencias las instruyen agentes de la Policía Judicial de la comisaría de Tudela, que trabajan para determinar las causas del incendio. Entre las hipótesis que manejan, la principal apunta a un posible fallo en el sistema de calefacción de la nave siniestrada. Sistemas térmicos defectuosos, sobrecargas eléctricas o fallos de mantenimiento suelen ser factores relevantes en explotaciones avícolas, por lo que la investigación analizará tanto el equipo como el entorno y los testimonios del personal.
Los investigadores recaban datos, toman declaraciones y revisan la documentación técnica relacionada con las instalaciones para esclarecer si el origen fue accidental o si existe alguna otra explicación. Las conclusiones determinarán las responsabilidades y las recomendaciones para evitar futuros episodios.
Aunque no hubo víctimas humanas, el suceso tiene repercusiones en la comunidad y en la actividad agrícola de la zona. La muerte de 10.000 pollos supone un coste directo para la explotación y puede generar consecuencias para el abastecimiento local de producto avícola, según la escala de la producción de la granja. Además, el hecho subraya la importancia de protocolos de seguridad, mantenimiento de instalaciones y planes de respuesta ante emergencias en explotaciones ganaderas.
En los próximos días, las autoridades competentes continuarán trabajando en la zona para completar las diligencias, evaluar daños y supervisar las labores de restauración. La investigación sobre la calefacción como posible causa principal será clave para definir medidas preventivas y evitar que episodios similares se repitan en el futuro.
