La comisión de Comercio del Parlamento Europeo ha suspendido temporalmente la tramitación del acuerdo comercial UE-EEUU tras la proclamación de un arancel global del 15% por parte de Donald Trump; la UE pide explicaciones y busca certidumbre antes de votar en el pleno

La Comisión de Comercio del Parlamento Europeo ha decidido poner en pausa la tramitación para llevar al pleno la ratificación del acuerdo comercial con Estados Unidos, a raíz de las novedades sobre los gravámenes anunciados por el presidente Donald Trump.
El movimiento responde a la anunciada imposición de un arancel global del 15%, una medida que se proclamó después de que el Tribunal Supremo de Estados Unidos invalidara el sostén jurídico de los gravámenes iniciales. La decisión de la comisión busca tiempo para obtener aclaraciones de Washington y evaluar el impacto jurídico y comercial del cambio.
En la reunión extraordinaria celebrada el 23/02/2026, los eurodiputados expresaron su preocupación por la incertidumbre que generan estas medidas y reclamaron explicaciones formales a la Casa Blanca. El presidente de la comisión, el socialdemócrata alemán Bernd Lange, señaló que «la base legal ha cambiado totalmente» y que es necesaria más certidumbre antes de seguir adelante con la votación prevista en el pleno. Mientras tanto, la Unión Europea mantiene su compromiso de que un acuerdo debe respetarse según lo pactado y exige reciprocidad por parte de su principal socio comercial.
Qué ha cambiado en la base legal y por qué preocupa
El conflicto jurídico se abrió cuando el Tribunal Supremo estadounidense dejó sin efecto la autorización utilizada inicialmente por la administración para imponer aranceles, con base en la IEEPA (Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional). A continuación, el presidente Trump recurrió a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, que permite establecer aranceles de hasta un 15% por un periodo inicial de 150 días. Ese cambio de instrumento legal complica la evaluación de compatibilidad con los compromisos recogidos en la Declaración Conjunta firmada en Turnberry y obliga a la comisión parlamentaria a revisar el alcance de los productos afectados y las implicaciones para el acuerdo.
Implicaciones prácticas para el pacto
Hasta ahora, Estados Unidos ha aplicado el arancel del 15% a bienes comunitarios en la práctica, pero la UE no ha reducido aún a cero sus gravámenes sobre productos estadounidenses —tal como estaba previsto tras la firma— porque la Eurocámara no ha culminado la ratificación. La suspensión de la tramitación introduce un riesgo sobre la fecha originalmente prevista para la votación en el pleno y obliga a los responsables europeos a calibrar si las nuevas medidas estadounidenses vulneran el principio de previsibilidad y equilibrio del acuerdo.
Reacciones institucionales y contactos diplomáticos
El comisario europeo de Comercio, Maros Sefcovic, participó en la reunión y apeló a la calma, subrayando la importancia de mantener las comunicaciones abiertas con los interlocutores estadounidenses. Sefcovic mantuvo conversaciones telefónicas con el secretario de Comercio de EE. UU., Howard Lutnick, y con el representante comercial, Jamieson Greer, y se comprometió a informar a los eurodiputados en los próximos días tras recabar más datos. Su mensaje fue claro: la prioridad de la UE es obtener claridad legal sobre cómo se aplicará el arancel máximo del 15% y que se respeten los compromisos suscritos.
Declaraciones y tono político
En la sede del Parlamento Europeo en Bruselas, Bernd Lange pidió a la Casa Blanca que clarifique los términos del nuevo instrumento y señaló que se celebrará una nueva reunión de la comisión la semana siguiente para valorar la evolución. Desde la Comisión Europea, la línea oficial reclama que «un trato es un trato» y advierte de que medidas arancelarias aplicadas de manera impredecible socavan la confianza en los mercados y perturban las cadenas de suministro internacionales.
Contexto y riesgos para las relaciones transatlánticas
El retraso prolonga una historia de altibajos desde que la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y el presidente Donald Trump sellaron el acuerdo en Turnberry. Antes, la propia comisión parlamentaria ya había paralizado en otro momento los trabajos tras amenazas de nuevos gravámenes vinculadas a incidentes diplomáticos; entonces se reactivaron cuando la Casa Blanca reculó. La actual situación vuelve a poner en evidencia la fragilidad de la relación comercial transatlántica y plantea interrogantes sobre la fiabilidad de medidas que pueden cambiar por decisiones judiciales o ejecutivas en Estados Unidos.
En paralelo, el presidente Trump difundió advertencias públicas sobre el uso de aranceles y las consecuencias para países que, según él, han perjudicado a Estados Unidos, intensificando la presión política. Ante ello, la UE insiste en preservar un entorno de comercio estable y basado en normas, y en recibir explicaciones formales de Washington antes de proceder a una votación clave en el pleno del Parlamento Europeo.
