Las matriculaciones de turismos en la UE retrocedieron un 3,9% en enero; los eléctricos suben con fuerza mientras fabricantes y asociaciones piden políticas industriales más claras

El mercado de automóviles en la Unión Europea abrió el año con un retroceso: según la ACEA, las matriculaciones en enero registraron una caída interanual del 3,9%, situándose en 799.625 unidades. Estos datos, difundidos el 24/02/2026, rompen una racha de seis meses al alza y plantean dudas sobre la recuperación sostenida del sector en el viejo continente.
Al mismo tiempo emergen señales claras de cambio de matriz energética y tecnológica: el vehículo eléctrico acelera su presencia en el parque comercializado.
Balance por países y marcas
El reparto geográfico muestra diferencias notables: Alemania y Francia sufrieron descensos relevantes, ambos del 6,6%, con 193.981 unidades en Alemania y 107.157 en Francia, mientras que Italia subió un 6,2% hasta las 141.993 unidades y España creció un 1,8% con 73.103 matriculaciones.
En el conjunto ampliado —incluyendo Reino Unido, Suiza y Noruega— las ventas totales bajaron un 3,5%, hasta cerca de 961.400 unidades. Este mapa revela un mercado heterogéneo donde algunos países aún sostienen la demanda local y otros muestran contracción.
Tendencias de combustibles y electrificación
La transición energética se aprecia en las cifras: los vehículos eléctricos elevaron sus ventas un 24%, con 154.230 unidades, y ya representan el 19,3% del mercado, 4,4 puntos porcentuales más que en el año anterior. Los híbridos convencionales se mantienen como la opción mayoritaria con el 39% de las ventas. En contraste, los motores de combustión —gasolina y diésel— continúan perdiendo peso y suman ahora el 30%, frente al 40% que tenían hace un año.
Actores y dinámicas de marca
Las grandes firmas muestran comportamientos divergentes: Volkswagen registró una caída del 3,8%, mientras que Renault cayó un 15% arrastrada por Dacia; en sentido contrario, Stellantis creció un 6,7% pese a su proceso de reestructuración. Entre las marcas más pequeñas, Cupra vendió 18.782 unidades (-8,2%) y Seat registró 15.583 unidades (-5,9%).
Fabricantes emergentes y eléctricos: la nueva cartografía
Las marcas chinas mantienen una evolución desigual: BYD casi triplicó sus ventas hasta las 18.242 unidades, mientras que SAIC (MG) retrocedió un 1,8% con 19.254 unidades. Tesla continúa en terreno negativo con un descenso del 17% y 8.075 matriculaciones, lo que deja a la firma de Elon Musk con menos del 1% de cuota en el mercado europeo ampliado.
Impacto industrial y urgencia de políticas
En el VI Foro de Anfac, el 19/02/2026 y 20/02/2026, directivos de la industria subrayaron la necesidad de marcos regulatorios sostenibles. Ola Källenius, presidente de la ACEA y CEO de Mercedes-Benz, recordó inversiones superiores a 1.000 millones en electrificación y destacó la transformación de la planta de Vitoria para liderar modelos en Europa. Källenius advirtió que la producción en la región lleva años en retroceso y reclamó políticas que protejan la industria y favorezcan la inversión local.
Por su parte, Sigrid de Vries, directora general de la ACEA, alertó que el 25% de los ingenieros de los fabricantes dedica su trabajo a adaptar vehículos a los cambios regulatorios, incrementando costes frente a competidores como China y EEUU. Entre y 2026, Bruselas aplicó cerca de 13.000 normativas, frente a 3.500 en Estados Unidos, cifra citada por representantes alemanes como argumento para reducir la carga burocrática.
Riesgos laborales y perspectivas
La transformación técnica acarrea riesgos para el empleo en la cadena de suministro: organizaciones del sector advierten que de los 1,7 millones de trabajadores en componentes se podrían perder hasta 350.000 puestos antes de 2030 si la transición no se gestiona con criterios industriales. Los líderes del sector piden acelerar acuerdos comerciales, facilitar la implantación de fábricas de baterías y diseñar ayudas que incentiven la inversión sin penalizar la producción local.
En conjunto, enero deja una fotografía con luces y sombras: descenso en matriculaciones pero aceleración del VE, presiones regulatorias que cargan costes y un clamor industrial por políticas claras. La industria europea reclama flexibilidad y pragmatismo para que la transformación sea competitiva y sostenible en términos de empleo e inversión.
