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Cómo la ubicación limita el acceso a terapias génicas y qué implica

La ubicación geográfica y los altos costes son obstáculos decisivos para el acceso a las terapias génicas; conocer las barreras ayuda a pensar soluciones más equitativas

Las terapias génicas prometen transformar enfermedades graves al corregir o reemplazar genes defectuosos, pero su potencial se enfrenta a dos obstáculos críticos: el precio y la localización de los servicios. Aunque algunos pacientes logran resultados extraordinarios, muchos otros no acceden por la conjunción de costes prohibitivos y la necesidad de acudir a centros especializados, a menudo concentrados en grandes ciudades o en países concretos.

Este texto examina cómo la combinación de infraestructura sanitaria, políticas de reembolso y barreras logísticas producen desigualdades en el acceso a tratamientos génicos. También plantea posibles medidas para mitigar esas brechas y ampliar la cobertura de estos avances médicos.

Por qué la ubicación importa

El acceso a las terapias génicas no es uniforme: depende de la presencia de centros con experiencia, de laboratorios capaces de manejar vectores y de profesionales formados. Muchas de estas capacidades están centralizadas en universidades o hospitales de referencia. Para un paciente que vive en zonas rurales o en países sin programas especializados, la opción de recibir una terapia puede implicar viajes largos, estadías fuera de casa y trámites administrativos complejos que aumentan la carga emocional y económica.

Infraestructura y especialización

La administración de una terapia génica requiere instalaciones específicas —por ejemplo, salas estériles y equipos para infusión o para el manejo de células— y equipos multidisciplinares. En ausencia de estos recursos locales, el traslado a un centro de referencia se convierte en la única alternativa viable, lo que amplifica la desigualdad entre quienes pueden costear ese movimiento y quienes no.

Impacto logístico en el paciente

Más allá del tratamiento médico, existen desafíos prácticos: coordinación entre centros, transporte de material biológico sensible, y seguimiento clínico a largo plazo. Estas necesidades generan costes adicionales y pueden desincentivar a familias y pacientes para iniciar o completar un protocolo terapéutico.

El coste como barrera insalvable

Además de la localización, el precio de las terapias génicas es un factor determinante. Muchos de estos tratamientos tienen precios que ascienden a cifras extraordinarias, lo que obliga a los sistemas de salud y a las aseguradoras a evaluar con cautela su financiación. En países donde no existe un marco claro de reembolso, el acceso queda supeditado a la capacidad financiera del paciente o a la voluntad de donantes y fundaciones.

Modelos de pago y sostenibilidad

Algunos sistemas exploran modelos alternativos, como pagos vinculados a resultados, acuerdos de precio por etapas o licencias territoriales que reduzcan el coste unitario. Sin embargo, la implementación de estos modelos de financiación requiere capacidad administrativa y transparencia, elementos que no siempre están disponibles en todos los contextos nacionales.

Opciones para reducir la brecha

Para avanzar hacia un acceso más equitativo hay varias estrategias complementarias. Primero, la descentralización: fomentar la capacitación de centros regionales y la transferencia de tecnología para que no todo esté concentrado en polos urbanos. Segundo, la regulación: establecer marcos de reembolso que incluyan evaluaciones de costo-efectividad y mecanismos de pago flexibles. Tercero, la cooperación internacional: programas de colaboración entre instituciones pueden facilitar el intercambio de conocimientos y el acceso transfronterizo en situaciones excepcionales.

Educación, confianza y divulgación

La aceptación y el éxito de las terapias génicas también dependen de la comunicación clara con pacientes y comunidades. Informar sobre expectativas, efectos secundarios y seguimiento es crucial. Las campañas educativas y el fortalecimiento de redes de apoyo pueden disminuir barreras no económicas, como la desconfianza o la falta de información.

Ejemplos de intervenciones prácticas

Algunas iniciativas combinan telemedicina para consultas previas y seguimiento con centros locales que realizan procedimientos básicos, reduciendo la necesidad de traslados. Otras experiencias emplean acuerdos públicos-privados para financiar terapias en poblaciones vulnerables. Aunque no son soluciones universales, muestran caminos para ampliar el acceso sin comprometer la seguridad ni la eficacia.

Abordar ambos frentes —descentralizando la atención y creando mecanismos de financiación sostenibles— es esencial para que estos avances lleguen de forma justa a más pacientes.

Si el objetivo es transformar la expectativa frente a enfermedades graves, es imprescindible combinar innovación científica con políticas públicas y modelos financieros creativos. Solo así la geografía dejará de ser una barrera insalvable y las terapias génicas podrán beneficiar a una población más amplia.


Contacto:
Francesca Neri

Formación académica de excelencia en innovación y management, hoy analista de las tendencias que moldearán los próximos años. Predijo el ascenso de tecnologías cuando otros aún las ignoraban. El futuro no se adivina, se estudia.