Telefónica mejoró ingresos y caja libre, ganó fibra, móvil y televisión de pago en España, sufrió pérdidas por la reestructuración y pagó remuneraciones elevadas a su consejo

El año dejó un panorama mixto para Telefónica: la multinacional redujo su arpu en España en un euro pero consiguió incrementar la base de usuarios en los principales servicios. Al mismo tiempo, la compañía asumió pérdidas millonarias ligadas a una gran restructuración y a la salida de mercados en Hispanoamérica.
Las cifras consolidadas muestran crecimiento de ingresos y una liquidez operativa mejor de lo esperado, mientras que la alta dirección percibió remuneraciones destacadas tras los cambios en el consejo y la presidencia.
Resultados financieros globales y causas de las pérdidas
En Telefónica registró pérdidas superiores a 4.300 millones de euros, importe asociado principalmente al plan de restructuración de plantilla y a la desinversión en mercados de Hispanoamérica. A pesar de este impacto extraordinario, los ingresos del grupo crecieron un 1,5% en el conjunto del ejercicio. La caja libre o free cash flow se situó por encima de lo previsto, ascendiendo a 2.800 millones de euros, frente a los 2.700 millones contemplados inicialmente.
Comportamiento del negocio en España
El negocio en España mostró una evolución positiva y, según la compañía, registró resultados favorables por primera vez desde 2008 en algunas métricas. La facturación en el país creció un 1,7% y alcanzó los 13.012 millones de euros. El ebitda ajustado mejoró un 1,1% hasta situarse en 4.691 millones, y la caja operativa ajustada subió un 2,3% hasta los 2.525 millones.
Incremento de clientes por producto
Por servicios, Telefónica sumó netamente unos 21.000 clientes de fibra, lo que supone un avance del 2,3%. En contratos de móvil la ganancia neta superó los 82.000 clientes (un incremento del 2,8%), mientras que el segmento de televisión de pago añadió alrededor de 51.000 abonados, un crecimiento cercano al 7,9%. Estos volúmenes explican la mejora de los ingresos pese a una presión sobre los precios.
Precio medio por usuario y fidelidad
El indicador ARPU (Average Revenue Per User) se situó en 89,7 euros en el último trimestre de, frente a los 90,7 euros del mismo periodo de, reflejando una caída de un euro en el año. Aun así, Telefónica mantiene el ARPU líder del sector en España. La compañía además destacó un comportamiento excepcional en la portabilidad móvil, sobre todo en diciembre, y comunicó que el churn fue el más bajo en 13 años, lo que indica una mejor retención de clientes.
Remuneraciones y cambios en la cúpula
Los movimientos en la presidencia y el consejo tuvieron un impacto notable en las retribuciones. El 18 de enero de , el consejo acordó una renovación en la presidencia para adaptarla a la nueva estructura accionarial, nombrando a Marc Murtra presidente ejecutivo con delegación de facultades. Murtra percibió una remuneración total de 5,23 millones de euros por su primer año al frente del grupo.
Indemnizaciones y retribuciones del consejo
La transición incluyó pagos relevantes a directivos salientes: José María Álvarez‑Pallete recibió 44,51 millones de euros (incluidos 23,5 millones como compensación), y el exconsejero delegado Ángel Vilá Boix cobró 33,9 millones (con una indemnización de 17,4 millones). El actual consejero delegado, Emilio Gayo, percibió 4,51 millones en. En su conjunto, el consejo de administración obtuvo 91,748 millones de euros, un aumento del 343,3% respecto a vinculado a la reconfiguración del órgano rector.
En síntesis, Telefónica cerró un ejercicio con tensiones contables por reestructuración pero con signos comerciales positivos en España: más clientes, mayor cobertura de servicios y caja mejorada, mientras que las decisiones corporativas y las renovaciones en la dirección tuvieron un claro reflejo en las retribuciones del equipo directivo.
