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Tensión interna en Vox: Ortega Smith suspendido cautelarmente y debate sobre la portavocía en el Ayuntamiento

Vox vive un episodio de tensión interna: la dirección activó una expulsión cautelar contra Javier Ortega Smith por no ceder la portavocía en el Ayuntamiento de Madrid, lo que ha provocado sanciones, declaraciones públicas y dudas sobre la cohesión del partido

La formación Vox se encuentra inmersa en una disputa interna que ha escalado hasta medidas disciplinarias. La ejecutiva del partido activó un procedimiento que derivó en la suspensión cautelar de militancia de Javier Ortega Smith por, según la dirección, desobedecer la instrucción de ceder la portavocía del grupo municipal en el Ayuntamiento de Madrid.

Este episodio ha reavivado un conflicto que ya acumulaba tensiones: dimisiones de fundadores, degradaciones de cargos y reinterpretaciones públicas del liderazgo. A la controversia interna se han sumado voces mediáticas y el mismo liderazgo de Vox, que ha intentado proyectar calma y firmeza ante afiliados y electores.

Qué ocurrió y cómo llegó a la expulsión cautelar

Según fuentes vinculadas al partido, la dirección acordó por unanimidad el cese del hasta entonces portavoz municipal en una reunión del órgano ejecutivo celebrada el 12 de febrero. La decisión incluía la designación de una nueva portavoz municipal, Arantxa Cabello, pero Ortega Smith no acató la orden. Frente a ese desacato, la dirección activó el procedimiento disciplinario por una infracción calificada como muy grave, que culminó en la suspensión cautelar de su militancia.

Paralelamente, la Secretaría del Pleno del Ayuntamiento recibió un escrito del secretario general del partido solicitando formalmente la retirada de la representación de Ortega Smith en el grupo municipal. No obstante, fuentes municipales documentaron que el orden del día para la sesión ordinaria de febrero aún recogía a Ortega Smith como portavoz, y que participó en la Junta de Portavoces en calidad de representante de Vox, al menos hasta esa convocatoria.

Repercusiones internas y salidas históricas

La expulsión cautelar no fue un hecho aislado: varias figuras que mostraron apoyo a Ortega Smith, entre ellas concejales, vieron también suspendida su actividad en el partido. Esta dinámica se enmarca en un proceso más amplio de concentración de poder alrededor de la dirección encabezada por Santiago Abascal, que ha dejado fuera a rostros fundacionales en años recientes.

El protagonismo de Ortega Smith dentro de Vox fue decreciendo paulatinamente: desde cargos directivos relevantes hasta la pérdida de puestos en el Congreso y la reducción de responsabilidad orgánica. Ese descenso alimentó choques públicos y privados con la cúpula, aumentando la sensación de que el partido atraviesa una fase de reordenamiento interno.

Suspensiones y apoyos

La medida disciplinaria contra Ortega Smith fue acompañada por la suspensión de otros militantes que lo respaldaban. La dirección defendió que se actuó conforme a los estatutos y a las normas internas, mientras que críticos y simpatizantes del afectado denunciaron una falta de diálogo y una tendencia a centralizar decisiones.

Mensajes públicos y la tensión con los medios

En el cruce de comunicados y entrevistas, Abascal ha querido transmitir que la dirección «es la que manda» y que no existe una rebelión interna que ponga en riesgo la estabilidad del proyecto político. En paralelo, opinadores y periodistas relevantes se han pronunciado sobre el episodio: algunos han criticado la gestión, otros han alertado sobre el impacto electoral que pueden tener estas disputas.

Un comentarista notable, el periodista Federico Jiménez Losantos, expresó su visión sobre la situación, poniendo la atención en la pérdida de referentes fundacionales y en la evolución del liderazgo. Sus declaraciones forman parte del ecosistema informativo que ha amplificado la crisis y la discusión pública sobre el futuro del partido.

Impacto en la imagen y desafíos futuros

El choque entre la disciplina orgánica y la autonomía de cargos territoriales plantea una pregunta central: cómo equilibrar el control disciplinario con la visibilidad pública de sus representantes. Para Vox, el reto consiste en contener la crisis sin que la disputa opaque su discurso político sobre asuntos como vivienda, inmigración y corrupción, temas que la dirección afirma seguir priorizando.

En términos prácticos, el Reglamento Orgánico del Pleno municipal determina los pasos para formalizar cambios en la composición del grupo y la sustitución de portavoces. Si la expulsión afecta solo a algunos concejales, los restantes pueden seguir siendo el grupo municipal oficial; para que ello se materialice, las autoridades del Ayuntamiento deben recibir la comunicación formal que legitime las modificaciones.

El desenlace dependerá de las vías procedimentales, de la capacidad de la dirección para gestionar disidencias y de la respuesta que den los implicados dentro y fuera de las instituciones.


Contacto:
Elena Marchetti

Ha cocinado para críticos que podían destruir un restaurante con una reseña. Luego decidió que contar historias de comida era más interesante que prepararla. Sus artículos saben a ingredientes reales: conoce la diferencia entre una pasta hecha a mano y una industrial porque las ha hecho ambas miles de veces.