Hillary Clinton compareció a puerta cerrada ante el comité de la Cámara por la investigación sobre Jeffrey Epstein; negó conocer sus delitos y explicó interacciones limitadas con Ghislaine Maxwell mientras la política enfrenta críticas y procedimientos del Congreso

La exsecretaria de Estado Hillary Clinton prestó testimonio en una sesión a puerta cerrada ante el Comité de Supervisión de la Cámara relacionado con la investigación sobre el financiero Jeffrey Epstein. Durante más de seis horas, según reportes, respondió a interrogantes sobre su conocimiento de las actividades de Epstein y de su asociada Ghislaine Maxwell, reiterando que no tenía información sobre delitos y que no recuerda haber conocido personalmente a Epstein.
Este episodio forma parte de una serie de audiencias que han atraído atención nacional y que incluyen la comparecencia prevista del expresidente Bill Clinton al día siguiente.
Los puntos clave del testimonio y las aclaraciones de Clinton
En su declaración inicial, que fue difundida por la propia exfuncionaria en sus canales públicos, Clinton subrayó que sus interacciones con Maxwell fueron ocasionales y relacionadas con eventos de la Fundación Clinton.
Afirmó que Maxwell asistió a la boda de su hija Chelsea en como invitada de otra persona y la describió como «una conocida», no como una colaboradora cercana. Respecto a Epstein, la postura fue tajante: no tenía conocimiento de sus crímenes ni recuerda encuentros directos. Estos matices son centrales en la conversación pública, donde la diferencia entre relacionarse ocasionalmente y tener conocimiento de delitos resulta determinante.
Contexto del comité y la presión por más transparencia
El Comité de Supervisión, liderado por el republicano James Comer, argumenta que debe esclarecer cómo Epstein acumuló influencia y por qué el Departamento de Justicia no persiguió cargos federales después del acuerdo de 2008 en Florida. Comer ha anunciado que las entrevistas podrían hacerse públicas en forma de transcripciones y ha defendido la citación de los Clinton como parte de una investigación que, según él, ha obligado a rendir cuentas a poderosos. La operación del comité ha incluido la divulgación de millones de páginas relacionadas con Epstein liberadas por el Departamento de Justicia tras una ley aprobada el año anterior, y esos documentos han mostrado vínculos con múltiples figuras públicas sin llegar a imputaciones formales contra los Clinton.
Incidentes durante la sesión y respuesta política
La audiencia tuvo un incidente notable: la representante Lauren Boebert compartió una fotografía tomada dentro de la sesión privada con una figura influyente en redes sociales, lo que provocó una pausa y generó cuestionamientos sobre el manejo de materiales confidenciales. Al mismo tiempo, miembros del comité republicano han insistido en que la investigación no es un «juicio político», mientras que críticos advierten que la pesquisa se ha convertido en un instrumento de presión política en el marco de la polarización actual. La tensión se agrava porque los Clinton inicialmente rechazaron comparecer, y accedieron solo tras la amenaza de un desacato del Congreso.
Implicaciones públicas y mediáticas
La divulgación de fotografías y documentos relacionados con Epstein reavivó teorías y sospechas en distintos sectores, aunque hasta ahora no hay cargos formales contra los Clinton por su vínculo con Epstein. El caso ha obligado a exponer nombres de empresarios y figuras públicas que frecuentaron los mismos círculos, y ha generado investigaciones paralelas en el exterior sobre personas prominentes. En este escenario, la insistencia del comité en interrogar a figuras como Hillary y Bill Clinton busca ofrecer respuestas a las víctimas y al escrutinio ciudadano, aunque también alimenta la narrativa de confrontación entre partidos sobre quién debe rendir cuentas.
Reacciones institucionales y el camino por delante
Fuentes oficiales han señalado que el propósito de las citaciones es obtener información que ayude a entender la magnitud de las redes que rodearon a Epstein y la actuación de autoridades en distintas épocas. La exsecretaria declaró su disposición a hablar públicamente sobre lo que sabe, pero enfatizó que la información que puede aportar es limitada y que no tiene relación con la comisión de delitos por parte de Epstein. Las sesiones continuarán con el testimonio de Bill Clinton, y el comité tiene la posibilidad de publicar transcripciones que podrían alimentar nuevas líneas de investigación o, por el contrario, terminar sin producir hallazgos jurídicos concluyentes.
Un apunte empresarial: Paramount y la puja por Warner Bros.
De forma paralela a este proceso político-judicial, el mundo empresarial también mostró movimientos destacados: Paramount logró superar una oferta competidora de Netflix para hacerse con Warner Bros.. Ese resultado refleja dinámicas de consolidación en la industria del entretenimiento que, aunque distintas en naturaleza, comparten con la política la capacidad de atraer atención pública e influir en debates mediáticos sobre poder y responsabilidad.
Conclusión
La comparecencia de Hillary Clinton ante el Comité de Supervisión abre otra etapa en una investigación que mezcla preguntas legales, políticas y mediáticas. Mientras algunos esperan que las audiencias arrojen nueva información sobre Epstein y sus redes, otros consideran que el proceso tendrá un efecto más simbólico que probatorio. Lo cierto es que las páginas y fotos liberadas, las declaraciones oficiales y las audiencias a puerta cerrada mantendrán el caso en el centro del debate público durante las próximas etapas del proceso.
