En la ceremonia del 28 de febrero de 2026, Juanma Moreno recordó con emoción el accidente de Adamuz y la respuesta ciudadana; el pueblo recibió la Medalla de Andalucía y la jornada incluyó homenajes y reclamaciones institucionales

En el acto central del Día de Andalucía celebrado en el Teatro de la Maestranza de Sevilla, el presidente de la Junta, Juanma Moreno, se mostró visiblemente conmovido al evocar la tragedia del accidente ferroviario ocurrido el 18 de enero, en las cercanías de Adamuz (Córdoba).
La emoción interrumpió en varias ocasiones su intervención y obligó a una pausa mientras el público respondía con aplausos de apoyo.
La jornada conjugó reconocimientos institucionales, homenajes a figuras del arte y la cultura y la entrega de la Medalla de Andalucía al pueblo de Adamuz por su labor de auxilio y solidaridad ante la catástrofe que costó la vida a 46 personas.
Además, se pronunciaron mensajes sobre cohesión social, seguridad y la necesidad de mejorar la financiación autonómica.
La emoción en el discurso: imágenes de una noche difícil
Al relatar sus recuerdos de la primera noche del suceso, Moreno describió sensaciones concretas: la confusión, el frío y las caras de quienes acudieron a ayudar. Estas imágenes personales explicaron por qué su voz se quebró. El presidente afirmó que desde el primer momento se activó la coordinación institucional para atender a los heridos y facilitar las tareas de búsqueda. El público, sensibilizado por la intensidad del relato, respondió con una ovación que diluyó momentáneamente la tensión.
Reacción del público y significado simbólico
La concesión de la Medalla de Andalucía a los Valores Humanos, la Solidaridad y la Concordia al pueblo de Adamuz fue recibida en pie por los asistentes. En el escenario estuvieron vecinos de la localidad y profesionales de emergencia que participaron en el rescate, quienes también obtuvieron el reconocimiento y el aplauso del auditorio. Este gesto subrayó la idea de que la respuesta colectiva ante la tragedia merece un reconocimiento público y simbólico.
Distinciones y homenajes: cultura, deporte y memoria
Además de Adamuz, la ceremonia incluyó distinciones a personalidades del mundo cultural y del espectáculo. Entre los reconocidos figuran el cantante Manuel Carrasco y la actriz Paz Vega, nombrados hijo predilecto y hija predilecta de Andalucía respectivamente. Ambos ofrecieron breves intervenciones cargadas de emoción y agradecimiento al recibir los títulos que conectan su carrera con la identidad de la comunidad.
El papel de la cultura en la conmemoración
El homenaje a figuras artísticas y la referencia a efemérides como el centenario del nacimiento de Manuel Clavero Arévalo o el recuerdo de la cantante Rocío Jurado mostraron el componente cultural de la celebración. Estas menciones buscan reforzar la idea de una Andalucía con memoria histórica y con intérpretes que proyectan sus valores al exterior.
Mensajes políticos: cohesión, financiación y lucha contra la violencia
En paralelo a los reconocimientos, el acto incluyó advertencias y propuestas de corte institucional. El presidente de la Junta puso el acento en ofrecer estabilidad, seguridad y concordia frente a un contexto marcado por la polarización. Subrayó la voluntad de evitar que Andalucía se convierta en un espacio de confrontación permanente y animó a practicar una política de soluciones y trabajo en equipo.
El Parlamento andaluz también utilizó la jornada para reclamar una mejora en el sistema de financiación autonómica. El presidente de la Cámara instó a avanzar hacia un modelo más equitativo que elimine agravios comparativos entre comunidades, una demanda reiterada por la institución desde años anteriores y que recupera peso en el debate público.
Compromisos y prioridades sociales
Moreno dedicó palabras a la lucha contra la violencia machista, recordando la dolorosa cifra de víctimas recientes y comprometiéndose a no bajar la guardia. Además, se dirigió a los jóvenes para reconocer sus inquietudes sobre vivienda, empleo y salud emocional y prometió que el gobierno buscará respuestas que garanticen oportunidades y bienestar.
Balance de la jornada y resonancia pública
El 28 de febrero de 2026 se transformó en una jornada de mezcla de emociones y de reivindicaciones. La concesión de la medalla a Adamuz y el gesto sincero del presidente en el escenario conectaron la ceremonia con la realidad vivida tras la tragedia del 18 de enero. Al mismo tiempo, los reconocimientos culturales y las demandas institucionales recordaron que el acto es también un escenario para marcar prioridades políticas y sociales.
Al concluir, la ceremonia dejó dos registros claros: la sensación de unidad y solidaridad ante la desgracia y la persistencia de retos pendientes en materia de financiación y políticas públicas. La imagen del presidente emocionado permanecerá como símbolo de una comunidad que, según las palabras de los protagonistas, prefiere la cooperación frente a la fractura.
