Fernando Mendoza, favorito para ser la primera selección, reveló una propuesta sorprendente en el Combine y reafirmó su deseo de contar con Tom Brady como mentor

En el entorno tenso y competitivo del NFL Scouting Combine 2026 en Indianápolis, las entrevistas suelen deparar preguntas inesperadas. Sin embargo, pocas historias han sonado tan fuera de lo común como la que relató Fernando Mendoza, el ganador del trofeo Heisman y prospecto número uno para el próximo draft.
Mendoza, cuyo ascenso desde un recluta modesto hasta líder de un título nacional ha sido observado de cerca por todas las franquicias, contó que uno de los interrogantes más extraños que recibió fue una sugerencia directa: que se provocara un problema legal para lograr que su posición en el draft descendiera.
La propuesta que sorprendió al favorito
Durante una charla con periodistas en el Combine, Mendoza recordó la conversación en la que un representante de equipo le dijo literalmente: «tal vez deberías arrestarte» como estrategia para deslizarse en el draft. El comentario, según el mariscal, le dejó atónito y con cierta incredulidad; el prospecto reaccionó con humor y una mínima preocupación, afirmando con claridad que espera no verse envuelto en problemas legales.
La anécdota subraya el grado de desesperación que algunas organizaciones pueden sentir por asegurarse jugadores clave en posiciones concretas del draft. También evidencia los límites éticos y personales que los jóvenes atletas deben enfrentar cuando se convierten en activos altamente cotizados.
De candidato desconocido a líder de un equipo campeón
La trayectoria de Fernando Mendoza es un ejemplo de transformación sostenida en el fútbol americano universitario. Llegó a la escena como un quarterback poco valorado —clasificado en su día como el número 72 en su posición por ESPN— y empezó su carrera universitaria en California antes de optar por la transferencia a Indiana.
En Indiana, su desarrollo fue meteórico: terminó guiando a los Hoosiers hacia una temporada perfecta de 16-0, ganando el título nacional, algo insólito en la historia del programa. Esa campaña 2026 incluyó triunfos decisivos que validaron su liderazgo y talento en momentos de máxima presión.
Logros clave en la campaña 2026
La temporada 2026 se convirtió en la vitrina definitiva para Mendoza. Tras una victoria en el título del Big Ten frente a Ohio State, el camino de los playoffs le enfrentó a potencias como Alabama y Oregon, y cerró con un triunfo 27-21 contra Miami en la final. Esos partidos sirvieron para demostrar su capacidad de ejecutar en adversidad y consolidaron su perfil competitivo.
En términos estadísticos, el pasador acumuló 3.535 yardas por aire, lideró su posición con 41 pases de touchdown y compensó esa productividad con solo seis intercepciones, cifras que alimentan su condición de prospecto número uno.
El interés de Las Vegas y la figura de Tom Brady
Con los Las Vegas Raiders ostentando la primera selección del draft, la posibilidad de que Mendoza recale en la franquicia ha generado enorme expectación. Más allá del atractivo deportivo, existe un elemento extra: la relación con Tom Brady, coproprietario minoritario de los Raiders y leyenda del juego.
Mendoza ha expresado abiertamente su admiración por Brady y su deseo de aprender de él. En el Combine, relató que pudo saludar brevemente a Brady por teléfono durante una entrevista formal con la organización, un gesto que calificó como muy especial y que alimenta la idea de que un mentor de ese calibre sería determinante para su adaptación a la NFL.
Por qué un mentor como Brady importa
Para un quarterback de 22 años, la posibilidad de recibir orientación de alguien con múltiples títulos y una trayectoria inigualable supone no solo aprendizaje técnico, sino también desarrollo mental y estratégico. Mendoza ha señalado que su fortaleza reside en la preparación y el intelecto, rasgos que asocia con el modelo de trabajo de Brady; por eso, la opción de contar con su guía resulta tan atractiva.
Reflexión final
La historia de Mendoza en el Combine 2026 mezcla anécdotas insólitas —como la sugerencia de provocar un altercado legal para caer en el draft— con la confirmación de un proyecto atlético sólido y ambicioso. Su recorrido desde el anonimato hasta ser el principal candidato del próximo draft y su interés por aprender con figuras como Tom Brady sitúan al joven como uno de los narradores más interesantes de la próxima camada de la NFL.
Mientras los equipos ponderan riesgos y oportunidades, Mendoza mantiene la calma y la mirada puesta en la preparación: una señal clara de que su prioridad permanece en el desarrollo profesional y en evitar atajos que comprometan su futuro.
