Pellegrini mostró su molestia tras el empate 2-2 ante el Sevilla: explicó por qué el equipo se "refugió" en el marcador, justificó sustituciones y repasó opciones de alineación de cara a la temporada

El Real Betis y el Sevilla FC protagonizaron un derbi que dejó a los verdiblancos con la sensación de haber perdido dos puntos. El 1 de marzo de 2026, tras un primer tiempo en el que el Betis dominó y se adelantó por dos goles, el partido terminó en un empate que el entrenador Manuel Pellegrini calificó de muy amargo.
En la rueda de prensa posterior al encuentro, el técnico repasó motivos, decisiones y la lectura psicológica que, a su juicio, condicionó la segunda mitad.
La comparecencia del técnico no solo fue una crítica al desarrollo del juego, sino también una explicación sobre los cambios realizados y la gestión del equipo durante el encuentro.
Pellegrini admitió su frustración al ver cómo, después de una primera parte casi perfecta, el Betis se mostró menos agresivo en la reanudación y permitió al rival volcarse hasta igualar el marcador.
Balance del partido y autocrítica
Pellegrini subrayó que el fútbol se decide en 90 minutos y que, pese al excelente primer acto, la segunda parte fue distinta. «Hicimos 45 minutos muy buenos con dos goles y el Sevilla apenas llegó», señaló, para añadir que en la segunda mitad el equipo «se refugió en el marcador» y terminó entregando la iniciativa. El técnico valoró también el mérito del rival en la remontada: el Sevilla mostró capacidad para empatar y, aunque el Betis tuvo un disparo al palo, no logró crear ocasiones claras en la recta final.
La dimensión psicológica del apagón
Más allá de lo táctico, Pellegrini puso el acento en lo psicológico: explicó que la postura defensiva no fue una orden premeditada sino una consecuencia del desarrollo del juego. El entrenador habló de una reacción colectiva que buscó proteger una ventaja en vez de mantener el control y continuar atacando. Esta lectura apunta a un factor mental que el cuerpo técnico deberá trabajar para evitar repeticiones.
Decisiones tácticas y cambios
En sus declaraciones, Pellegrini detalló los motivos detrás de las sustituciones: entraron jugadores con la intención de aportar control en el medio y otras piezas ofensivas que pudieran desequilibrar. Salió Cucho por Bakambu—decisión condicionada por el cansancio del colombiano—y se introdujeron piezas para recuperar posesión y buscar la contra. El entrenador reconoció que, con el resultado en contra, en retrospectiva quizás podrían haberse hecho ajustes distintos, pero defendió que las actuaciones y la lectura del momento determinaron las alternativas.
Sobre la gestión física
El Ingeniero negó que el bache hubiera sido puramente físico: «No fue por un bajón físico», dijo, y reiteró que hay un mérito del rival que hay que reconocer. Aun así, aceptó que el cuerpo técnico valorará rotaciones y recuperación para mantener al plantel competitivo en la lucha por las plazas europeas.
Contexto de plantilla y probable alineación
Previo al derbi, Pellegrini había trabajado con una idea de continuidad. Tras el empate contra el Getafe y el descanso concedido al equipo, la intención era mantener un once similar al que obtuvo buenos resultados en jornadas anteriores. Álvaro Valles apareció como fijo en la portería, con Ricardo Rodríguez en el lateral izquierdo y una defensa centrada en jugadores como Diego Llorente y Natan, mientras que Valentín Gómez acumulaba sanción. En la medular, el sistema 4-3-3 con Marc Roca como pivote fue la apuesta táctica para asegurar equilibrio entre fases.
Opciones en ataque
En la línea ofensiva, nombres como Antony y Abde mantuvieron la titularidad prácticamente garantizada, con la pubalgia del brasileño sin impedir su participación. La incógnita residía en el ariete: con Cucho Hernández con problemas de fondo físico, la opción por Cédric Bakambu llegó tras sus recientes goles y buen momento de forma. Pellegrini, conocido por su gestión de vestuario, valora alternativas para compaginar rendimiento y descanso.
Conclusión y mirada hacia adelante
La derrota moral que supone dejar escapar un 2-0 en el derbi obliga al Betis a ajustar detalles: recuperar la agresividad del primer tiempo, reforzar la convicción colectiva y afinar la gestión de minutos. Pellegrini transmitió el enfado generalizado—de equipo y afición—pero también la intención de superar la frustración y seguir peleando por los objetivos de la temporada. Con la mirada puesta en La Liga y la Europa League, las decisiones sobre rotaciones y la respuesta psicológica ante situaciones de ventaja serán claves en las próximas semanas.
El 1 de marzo de 2026 quedará como una jornada para analizar, aprender y corregir. El mensaje del técnico fue claro: reconocer el mérito del rival, asumir la autocrítica y trabajar para que el Betis no vuelva a «refugiarse» en un marcador que debería haber protegido con su ambición de ataque.
