Una marcha en Butte, un exrector que deja su cargo y la retirada de un senador: la política en Montana vuelve a ser impredecible

En el centro histórico de Butte, durante el desfile del St. Paddy’s Day celebrado el 17 de marzo de 2026, la ciudad minera volvió a mostrar su mezcla de tradición obrera y participación política. Entre las cabezas de mina y el inmenso Berkeley Pit —antiguo emblema de la industria del cobre—, vecinos y activistas debatían sobre precios, salud y la influencia del dinero externo en las elecciones.
Para mucha gente local, estos temas ilustran por qué la candidatura de Seth Bodnar —ex presidente de la Universidad de Montana— despierta interés: no es solo un nombre más en la boleta, sino un intento deliberado de presentarse fuera de las etiquetas de partido.
La atmósfera en Butte está cargada de recuerdos de la política laboral y de la tradición demócrata de la región, pero también de inquietud por el costo de la vida. Vecinos mencionaban precios altos en la gasolina y la compra de alimentos, y veían con suspicacia la llegada de recursos foráneos a las campañas. Frente a ese malestar, hay quienes prefieren valorar a la persona más que la sigla, una idea que Bodnar explota al definirse como independiente y reclamar una postura que pretende ser transversal entre votantes tradicionales de ambos partidos.
Un candidato independiente que busca capitalizar el descontento
Seth Bodnar, ex miembro de los Green Berets y reciente renunciante a la presidencia de la Universidad de Montana, ha iniciado la recolección de firmas para aparecer en la papeleta como independiente. En el desfile de Butte caminó saludando a la gente, mezclado con carrozas y grupos de baile, intentando transmitir la imagen de alguien conectado con el terreno. Su argumento central es sencillo: la lealtad primera de un servidor público es hacia la Constitución y los ciudadanos, no hacia una organización partidaria. Esa idea remite a épocas en que la política estatal se definía más por personalidades locales que por alineamientos nacionales.
Trayectoria y mensaje
La campaña de Bodnar combina su pasado militar con su paso por la academia para subrayar competencia y liderazgo. Su equipo presenta su perfil como ejemplo de bi-partidismo, intentando atraer a votantes desencantados que no quieren respaldar a los partidos tradicionales pero sí buscan experiencia y solvencia. En Montana existen precedentes de electos fuera de la corriente mayoritaria; figuras como el senador Jon Tester ganaron apelando al voto de proximidad más que a la ortodoxia partidaria. Los estrategas de Bodnar esperan que ese modelo pueda replicarse ahora, sobre todo en un año político marcado por descontento económico.
La convulsión republicana y la sucesión
El tablero cambió dramáticamente cuando el senador Steve Daines anunció que no buscaría la reelección, decisión que se produjo en el último tramo antes de la fecha límite de presentación y que dejó la impresión de maniobra táctica para favorecer a su aspirante preferido. Esa jugada abrió la puerta para que el exfiscal federal Kurt Alme se declarara candidato por la línea republicana y recibiera el apoyo público del expresidente Donald Trump. La salida de Daines y la rápida consolidación de Alme alteraron los tiempos, y para algunos votantes esa secuencia provocó rechazo y sensación de acuerdos desde bastidores.
Reacciones y pronósticos
La reacción entre votantes conservadores es mixta: mientras sectores institucionales esperan unirse detrás de Alme, hay electores que se sienten incómodos con lo que perciben como juegos internos. Figuras como Roger Koopman, exlegislador republicano, han señalado que la percepción de «trato preferencial» puede empujar a votantes desencantados a opciones como Bodnar, capaz de atraer a quienes no quieren votar demócrata pero tampoco respaldar maniobras partidarias. Al mismo tiempo, líderes demócratas temen que la entrada de un independiente divida el voto liberal y beneficie al candidato republicano en noviembre.
Lo que está en juego: economía, identidad y la próxima elección
Expertos académicos recuerdan que las elecciones se convierten con frecuencia en un plebiscito sobre la administración federal; en este ciclo, el debate sobre política económica y la gestión de la agenda internacional han alimentado preocupaciones locales. Según analistas universitarios, hay un creciente descontento por el impacto de aranceles y por el aumento en costos de insumos agrícolas que afectan a productores; a ello se suman tensiones por precios del combustible y subidas en tasas de interés. En un escenario así, la candidatura de Bodnar se presenta como una incógnita: podría captar votos de protesta o terminar fragmentando una base que los partidos tradicionales daban por segura.
Perspectivas finales
En definitiva, la campaña en Montana entra en una fase de mayor incertidumbre: la renuncia de un senador, la aparición de un candidato independiente con perfil público y la movilización en ciudades como Butte dibujan una contienda que no se ajusta a predicciones sencillas. Con nueve meses por delante hasta las urnas, las fuerzas en liza deberán convencer a votantes que ya expresaron cansancio por la política convencional; la capacidad de cada candidato para conectar con esas inquietudes será posiblemente el factor decisivo.
