Feijóo sostiene que Sánchez retiene decisiones clave sobre Puigdemont y pide un giro en políticas de vivienda, energía e inmigración para cambiar la situación en Catalunya

En una entrevista reciente, Alberto Núñez Feijóo plantea una lectura clara sobre la escena catalana y nacional: acusa al presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, de manejar los tiempos judiciales para tener al ex president Carles Puigdemont como una pieza estratégica en la legislatura.
Para Feijóo, esa gestión encaja en una táctica política que busca sostener mayorías y prolongar el mandato. Además, lanza críticas sobre la situación socioeconómica en Catalunya y ofrece un conjunto de propuestas que marcarían la hoja de ruta del Partido Popular si busca reconquistar electores en la comunidad.
El dirigente popular recuerda también que actuaría con firmeza si tuviera los apoyos necesarios para presentar una moción de censura, y reprocha a otras fuerzas su negativa a pactar gobiernos autonómicos donde el PP obtiene respaldo. Feijóo subraya que su prioridad es ofrecer una alternativa que aborde problemas concretos: vivienda, reducción de impuestos, abaratamiento de la energía y una política de inmigración más ordenada. En ese marco critica lo que describe como un giro del PSOE hacia la izquierda y la absorción de votos de formaciones más radicales.
Relación con Junts y la estrategia hacia el independentismo
Sobre las relaciones con Junts, Feijóo adopta un tono pragmático: cree que los votantes del partido independentista buscan medidas concretas antes que símbolos. Entre sus reivindicaciones figura la aprobación de una ley antiocupación para garantizar el derecho a la vivienda, la rebaja de impuestos y medidas para abaratar la energía, incluida la defensa del mantenimiento de la energía nuclear. Insiste en que la mayoría de los electores de Junts no desea ver en la vicepresidencia figuras de la izquierda como Pablo Iglesias o Yolanda Díaz, pero tampoco apuestan por la opción de choque que representan otras fuerzas.
Una oferta política pragmática
Feijóo identifica la aparición de Aliança Catalana como un factor nuevo en el tablero autonómico y reclama que los políticos no dejen de escuchar a la ciudadanía. Sostiene que, tras años de mandato de Sánchez, los catalanes pagan más impuestos y sufren problemas de servicios públicos e infraestructuras. Por eso propone construir una alternativa donde confluyan votantes preocupados por la gestión económica y la seguridad, ofreciendo al mismo tiempo apertura al diálogo con fuerzas que compartan medidas concretas, aunque no necesariamente toda su agenda ideológica.
Diagnóstico sobre Catalunya: impuestos, infraestructuras y vivienda
En su diagnóstico, Feijóo pinta un panorama duro: afirma que Catalunya ha sufrido un incremento fiscal y que problemas como la ocupación y la falta de vivienda asequible se han agudizado. Menciona asimismo deficiencias en las Rodalies y otras infraestructuras, que a su juicio dañan la calidad de vida. Critica además la decisión de retirar y posponer la aprobación de ciertos presupuestos autonómicos, y pone en entredicho la prioridad que, según él, el Ejecutivo central da a algunas alianzas políticas por encima del interés ciudadano.
Impacto social y mensaje electoral
Feijóo utiliza estos problemas para lanzar un mensaje electoral: sostiene que muchos catalanes viven peor desde la llegada de Sánchez a la Moncloa y que la gestión del gobierno beneficia a ciertos partidos independentistas. Desde esa perspectiva, ofrece un plan que combina recortes fiscales, medidas contra la especulación inmobiliaria y una política migratoria más ordenada, destinadas a recuperar confianza y votos en territorios donde el PP perdió terreno decisivo en procesos electorales recientes.
Política exterior y el uso de bases en operaciones contra Irán
En clave exterior, Feijóo critica lo que considera una pérdida de fiabilidad de España en el ámbito internacional y advierte de riesgos para empresas extranjeras que operan en el país. Respecto al conflicto en Oriente Medio y la posibilidad de operaciones contra Irán, exige explicaciones sobre el uso de bases militares y las misiones de aeronaves: menciona movimientos que pasan por bases en Portugal o Sicilia y la presencia de buques españoles en zonas cercanas a Chipre, con capacidad operativa y dotados de armamento.
Para Feijóo, la prioridad debe ser la defensa de los intereses nacionales y no la búsqueda de réditos electorales. Rechaza tanto el seguidismo acrítico a potencias como la confrontación que, en su opinión, perjudica la reputación y la seguridad económica de España. En su diagnóstico final, propone una política exterior más predecible y coherente que proteja a las empresas y al personal militar, al tiempo que reclama transparencia sobre la participación logística en operaciones internacionales.
