Zelenski comparte hallazgos de su inteligencia sobre satélites rusos y busca alianzas con los países del Golfo para reforzar defensa y cooperación

El presidente Volodímir Zelenski leyó ante periodistas un informe de sus servicios el 28 de marzo de 2026 en el que se detallan fotografías tomadas por satélites rusos de diversas instalaciones en Oriente Medio. En ese contexto, el mandatario combinó advertencias sobre riesgos a infraestructuras con una serie de acuerdos de cooperación firmados durante su visita a los países del Golfo.
Según Zelenski, la información satelital revela blancos que, si son conocidos por terceros, requieren medidas de protección urgente.
La presentación incluyó referencias a objetivos concretos que, según la inteligencia ucraniana, fueron captados por sensores orbitales rusos en semanas y meses recientes.
Además de las acusaciones sobre el intercambio de datos entre Rusia e Irán, el presidente anunció acuerdos de colaboración a largo plazo con Arabia Saudí, Qatar y Emiratos Árabes Unidos orientados a la defensa contra misiles y drones, así como a la cooperación industrial.
Acusaciones sobre imágenes satelitales y objetivos señalados
Zelenski aseguró que cuando conocen que una instalación ha sido fotografiada por satélites rusos, actúan para reforzar su protección porque consideran que puede preceder a algún tipo de ataque. La inteligencia ucraniana incluyó entre los lugares apuntados la base angloestadounidense de Diego García en el archipiélago de Chagos, que, según fuentes estadounidenses, sufrió el lanzamiento de dos misiles balísticos por parte de Irán el 20 de marzo. También figuran en la lista una planta de gas en Kuwait y un punto no especificado en la ciudad de Haifa.
Detalles y alcance de las imágenes
Las fotografías se habrían tomado en distintos momentos y algunas incluso «esta misma semana», según la versión de Zelenski, lo que apunta a una actividad satelital sostenida. La acusación implica que la toma de imágenes satelitales podría formar parte de un proceso previo a ataques selectivos, por lo que la respuesta adoptada por Kiev y sus aliados consiste en incrementar las medidas de protección sobre blancos potenciales y compartir alertas de inteligencia.
Gira diplomática y acuerdos con los países del Golfo
Durante su viaje, Zelenski rubricó acuerdos que, en palabras del propio presidente, constituyen una «cooperación a 10 años» con varios Estados del Golfo. Con Arabia Saudí ya había firmado un pacto similar y luego alcanzó entendimientos con Qatar y los Emiratos Árabes Unidos. Estos compromisos incluyen la creación de cadenas productivas conjuntas y la colaboración en sistemas de defensa, en particular para contrarrestar misiles y aeronaves no tripuladas.
Intercambio de capacidades defensivas
Ucrania ha ofrecido compartir su experiencia y tecnologías en defensa contra drones —que define como capacidad antidrone— y propone intercambiar interceptores específicos por misiles de defensa antiaérea más costosos que utilizan los países del Golfo. Además, Kiev ha desplazado a varios expertos para asesorar sobre tácticas y sistemas en una región que ha sido objetivo de ataques con drones atribuidos a Irán.
Repercusiones estratégicas y respuesta internacional
La denuncia de Zelenski sobre el presunto suministro de información rusa a Irán ha sido interpretada por los líderes con los que se reunió como, como mínimo, un apoyo de inteligencia. Medios y fuentes oficiales de Estados Unidos también han señalado la existencia de indicios en ese sentido. En términos estratégicos, la circulación de imágenes que identifican instalaciones sensibles complica la seguridad regional y obliga a los países afectados a coordinar escudos defensivos y protocolos de emergencia.
En medio de las negociaciones, Teherán dijo haber atacado un almacén con sistemas ucranianos antidrones en Emiratos, afirmación que fue rotundamente desmentida por el portavoz del Ministerio de Asuntos Exteriores de Ucrania, Gueorgii Tiji. Kiev insiste en que la protección debe ser «suficiente para todos» y apuesta por una cooperación internacional que combine la experiencia ucraniana en interceptación de drones con recursos y sistemas de defensa de los Estados del Golfo.
En resumen, la visita del presidente ucraniano al Golfo ha servido para alertar sobre la actividad satelital atribuida a Rusia, reforzar la colaboración en seguridad y cerrar acuerdos industriales y defensivos a largo plazo. La situación plantea retos en materia de inteligencia y defensa en una región ya tensionada, y lleva a Kiev a ofrecer su know‑how en defensas antidrone como herramienta de estabilización y cooperación estratégica.
