Un conjunto de grabaciones oficiales arroja luz sobre la secuencia del choque del 27 de marzo, las palabras de Tiger Woods y las pruebas que enfrenta

La Oficina del Sheriff del Condado de Martin difundió el jueves nuevas grabaciones de cámaras corporales relacionadas con el choque en el que se vio involucrado Tiger Woods en Jupiter Island el 27 de marzo de 2026. En las imágenes se aprecia a Woods saliendo de un vehículo volcado y momentos después caminando cerca de una patrulla para atender una llamada telefónica; más tarde, un agente le pide que regrese a la escena mientras aún sostiene el teléfono.
Ese fragmento generó atención mediática porque, al terminar la comunicación alrededor de las 14:51, el golfista contesta: “I was just talking to the president”, frase que no identifica públicamente al mandatario al que se refiere.
Las imágenes publicadas complementan el informe policial y la declaración jurada que enumeran indicios observados por los agentes, entre ellos ojos enrojecidos, pupilas dilatadas y movimientos lentos.
Según los informes, durante la intervención los oficiales hallaron en el bolsillo del pantalón de Woods dos pastillas identificadas como hidrocodona. Las pruebas de alcoholemia practicadas en el lugar arrojaron resultado negativo para alcohol, mientras que el sospechoso se negó a someterse a una prueba de orina, lo que derivó en cargos por conducir bajo la influencia de sustancias, daños a la propiedad y rechazo a una prueba legal.
Los hechos según el sheriff
El relato oficial indica que el accidente ocurrió poco antes de las 14:00 en una vía residencial con límite de velocidad inferior al ritmo al que aparentemente circulaba el vehículo de Woods. Las autoridades señalan que intentó adelantar a una camioneta que remolcaba un tráiler y atravesó doble línea continua, colisionando con el remolque; esa maniobra provocó el vuelco que dejó el SUV del golfista de costado. El sheriff de Martin County describió al conductor como cooperativo en la escena pero con signos de deterioro físico, y aclaró que los agentes creen que pudo haber consumido algún medicamento o droga antes del incidente.
Qué muestran las cámaras corporales
Las tomas de las cámaras permiten observar tanto la interacción entre Woods y los agentes como detalles físicos que los investigadores han considerado relevantes. En los clips se le oye admitir distracción al volante, diciendo que miró su teléfono antes del impacto, y explicar que había estado ajustando la radio. Además, la grabación documenta el momento en que se le solicita quedarse en el lugar tras atender la llamada telefónica; inmediatamente, el golfista comenta haber estado hablando con el presidente. Estas secuencias han sido citadas por expertos como materiales clave para analizar el comportamiento y la versión del implicado.
Pruebas, detención y proceso judicial
Tras el choque, Woods fue arrestado por sospecha de DUI y quedó retenido hasta cumplir el requisito legal de pasar al menos ocho horas en el calabozo antes de que se le autorizara la fianza. El sheriff indicó que fue mantenido en aislamiento en el centro de detención por motivos de seguridad. La negativa a realizar la prueba de orina impidió obtener resultados toxicológicos definitivos en el lugar, aunque la presencia de las pastillas y los signos físicos observados integran el expediente que enfrenta cargos menores por conducir bajo la influencia con daños a la propiedad y por rehusarse a una prueba legal.
Hallazgos y consecuencias legales
Además de las evidencias físicas y las imágenes, la documentación pública incluye la mención de las dos pastillas identificadas como hidrocodona. En la fase inicial del proceso, la fiscalía decidió no oponerse a una solicitud que permitió a Woods salir del país para participar en un programa de tratamiento residencial en el extranjero, según consta en la decisión judicial que aceptó dicha salida sin objeciones. Mientras tanto, el deportista se ha declarado no culpable y el caso sigue su curso ante las autoridades locales.
Contexto personal y repercusiones deportivas
El episodio llega en un momento en que Woods, de extensa trayectoria deportiva y pública, enfrentaba dudas sobre su disponibilidad para torneos próximos como el Masters. En la historia del golf, el jugador ha superado numerosas lesiones y cirugías; además, existen antecedentes de incidentes viales previos, incluido un caso en 2017 en que aceptó haber tomado una combinación inapropiada de analgésicos y se declaró culpable de conducción temeraria. La difusión de estas nuevas imágenes y la atención mediática reabren debates sobre la seguridad vial, el uso de medicamentos recetados y la responsabilidad de figuras públicas en situaciones de riesgo.
Impacto en la opinión pública
Las grabaciones, las declaraciones públicas de personajes destacados y la cobertura internacional colocan el incidente en el cruce entre lo legal y lo mediático. Comentarios de figuras políticas y la referencia de Woods a una conversación con el presidente —además del reconocimiento público de la amistad con Donald Trump en declaraciones previas— han alimentado especulaciones, pero los hechos documentados por las autoridades y las pruebas científicas serán determinantes para cualquier resolución legal. Mientras tanto, la comunidad del golf y el público permanecerán atentos al avance del proceso.
