×

Semana Santa en Sevilla: procesiones, cofradías y devoción

La Semana Santa en Sevilla contada desde los pasos, los nazarenos y las costumbres que atraviesan generaciones

Semana Santa en Sevilla: procesiones, cofradías y devoción

Cuando llega la Semana Santa en Sevilla, la ciudad cambia de ritmo. El aire se llena de incienso y azahar, las bandas de música acompañan cada esquina y las calles históricas se convierten en pasillos de emoción. Miles de personas —vecinos y visitantes— se arremolinan para seguir los pasos y los cortejos: un espectáculo que combina artesanía, devoción y logística.

Más allá de la estética, estas jornadas reúnen a 61 cofradías que desfilan por el itinerario oficial hasta la catedral y regresan a sus templos. Para muchos participantes el acto sigue siendo una práctica de expiación: algunos caminan descalzos, otros portan una cruz y todos cumplen un papel dentro de una tradición que conserva símbolos centenarios como la saeta, un cante flamenco a capela que emerge en momentos clave de la procesión.

Un festival de sentidos y significados

Las procesiones combinan brillo y sobriedad: hay cofradías que visten tonos claros y celebran con música viva, y otras que optan por el negro y el silencio para subrayar la pena. Los pasos, esculturas que narran escenas de la Pasión o muestran a la Virgen en distintos estados de ánimo, son generalmente centenarios y representan el orgullo de los barrios que los mantienen. La maniobra de trasladarlos exige organización: plataformas enormes son sostenidas por los costaleros, que se coordinan en relevos para avanzar por las calles empedradas prácticamente a ciegas.

La indumentaria y su historia

Una de las imágenes más llamativas son los penitentes que visten túnicas y capirotes puntiagudos. A esos participantes se les conoce como nazarenos, y el uso de la prenda tiene raíces históricas distintas a lecturas contemporáneas: el capirote hunde sus orígenes en prácticas de humillación vinculadas a épocas pasadas, pero hoy se interpreta como signo de penitencia y de acercamiento espiritual voluntario. Es importante subrayar que esta indumentaria existía mucho antes de que surgieran otros movimientos que, por contexto, pueden recordar a observadores internacionales imágenes similares.

Colores, símbolos y tonos de cada hermandad

Cada hermandad presenta un lenguaje propio: colores, insignias y estilos musicales que definen su carácter. Las filas de túnicas blancas tienden a manifestaciones más festivas; los hábitos oscuros suelen acompañar pasos más sobrios y reflexivos. Estas diferencias se traducen en ritmos y en la interacción con el público: en unos tramos se canta, en otros se guarda silencio, y en todos hay una narrativa visual que conecta vecindad y devoción.

Prácticas populares y transmisión generacional

La Semana Santa también es un evento familiar: generaciones enteras comparten rituales y recuerdos. Muchos sevillanos que no se consideran practicantes siguen emocionándose por costumbre y memoria. Hace cincuenta años, poco después del franquismo, cerca del 90% de la población se identificaba como católica; en la encuesta más reciente financiada por el gobierno ese porcentaje aparece en torno al 46%, pero la presencia cultural de las procesiones sigue intacta. Niños piden caramelos a los nazarenos, recogen tarjetas devocionales y guardan bolas de papel aluminio recubiertas de cera que van creciendo con los años, pequeños objetos que cuentan una vinculación afectiva entre lo cotidiano y lo sagrado.

Organización y retos de una tradición viva

Tras bambalinas hay un enorme trabajo: las cofradías coordinan horarios, recorridos y el transporte de los pasos, mientras que equipos de portadores y músicos ensayan para sostener la solemnidad de cada estación. El cruce de puentes sobre el Guadalquivir, las marchas por el barrio de Triana y las filas que se acercan a la Basílica de la Macarena son escenas que requieren precisión logística. Al mismo tiempo, la Semana Santa se adapta: conserva ritos ancestrales y los reinterpreta en clave comunitaria, manteniendo vivo un mosaico cultural que trasciende la sola práctica religiosa.


Contacto:
Martina Colombo

Psicologa colegiada y periodista, especializada en bienestar emocional y relaciones.