El documental EPiC rescata archivos olvidados y una entrevista reveladora para presentar a Elvis Presley como figura musical, física y emocionalmente poderosa

ACTUALIZACIÓN 09:00 — El 28/02/2026 volvió a abrirse el debate sobre Elvis Presley con el estreno de EPiC: Elvis Presley in Concert, la nueva película de Baz Luhrmann. No es un biopic al uso: Luhrmann ha reunido, restaurado y ensamblado imágenes y audios olvidados para ofrecer un retrato sonoro y visual del artista en plena acción.
Qué muestra la película
Asistimos a una propuesta centrada en la experiencia del concierto. EPiC mezcla residencias en Las Vegas, ensayos y fragmentos de actuaciones en vivo con una extensa entrevista en audio que sirve de eje narrativo. El montaje evita la retórica explicativa y deja que la imagen y el sonido definan el pulso: la presencia física de Elvis y la potencia de su voz sostienen gran parte del relato.
Búsqueda y restauración
La producción rastreó archivos de MGM y colecciones privadas hasta dar con rollos mudos, cintas sueltas y grabaciones de conciertos olvidadas en depósitos. El rescate no fue solo arqueología romántica: implicó digitalización, sincronización meticulosa y mezcla sonora compleja, un proceso caro y minucioso que devuelve brillo a planos y actuaciones casi perdidos.
Lo recuperado aporta detalles inesperados: planos que muestran cómo Elvis construía sus números, la química con músicos y coros, y decisiones escénicas que apenas se conocían hasta ahora. Entre los hallazgos más valiosos está una larga conversación en audio donde el cantante se abre con sorprendente franqueza.
Voz y contradicciones
La película enfatiza la versatilidad del intérprete: de baladas intimistas a temas explosivos, el abanico vocal queda patente. Pero EPiC no es solo catálogo de éxitos; la entrevista audio revela una faceta más humana. Elvis habla de sus dudas, de la necesidad del afecto del público y de las tensiones que le creó la maquinaria comercial que lo rodeaba. Esa mezcla de dominio escénico y vulnerabilidad añade capas al mito.
Tensiones profesionales
El filme también apunta a los conflictos detrás del telón: la relación con su mánager y las decisiones comerciales aparecen como fuerzas que condicionaron su carrera. Luhrmann opta por sugerir más que por anunciar: prefiere que la música y la emoción hagan visible ese conflicto en lugar de convertirlo en un tratado explicativo.
Recepción y legado
EPiC reabre la conversación sobre lo que significó Elvis como intérprete y figura cultural. Al reunir material disperso y devolverle voz, la película amplía la lectura del artista: no solo la estrella implacable del escenario, sino alguien con contradicciones, necesidades y estrategias para mantenerse vigente. La recepción inicial muestra curiosidad y debate: hay quien celebra la restauración histórica, y quien busca una contextualización más profunda.
Qué sigue
La restauración de estos archivos plantea nuevas preguntas sobre conservación y acceso: ¿qué más duerme en las bóvedas? EPiC sugiere que todavía quedan materiales capaces de matizar nuestra comprensión del pasado musical. Mientras tanto, la película invita a escuchar a Elvis con otros oídos: menos ídolo inalcanzable y más intérprete en diálogo con sus propios límites y con el público que lo definió.
