En el Vaticano el papa Leo XIV condenó el recurso religioso a la guerra; simultáneamente, escuelas y parroquias celebraron la herencia, el arte sacro y la solidaridad comunitaria

Desde la Plaza de San Pedro hasta gimnasios escolares y pequeñas iglesias, la cercanía de la Semana Santa activó gestos públicos de fe que combinan oración, crítica moral y expresión cultural. En Roma, ante decenas de miles de fieles, el papa Leo XIV usó la celebración de Domingo de Ramos para subrayar que no existe respaldo divino a la violencia y para apoyar a las comunidades que sufren los efectos de conflictos en regiones como el Medio Oriente.
Al mismo tiempo, en comunidades más pequeñas se vivieron celebraciones que mezclaron educación, memoria histórica y creación artística: una escuela católica celebró el Mes de la Historia Afroamericana con presentaciones y un festín comunitario, y una parroquia local organizó un encuentro con el autor del Vía Crucis pintado al óleo que ayuda a los fieles a meditar la pasión de Cristo.
Un sermón claro desde la Plaza de San Pedro
Durante la misa de Domingo de Ramos, el pontífice afirmó que el Rey de la paz no puede ni debe emplearse como argumento para legitimar la guerra. Frente a la escalada bélica que involucra a potencias y a escenarios como el conflicto entre Estados Unidos, Israel e Irán y la guerra en Ucrania, Leo XIV señaló que Dios rechaza la violencia y consuela a los oprimidos. En su homilía insistió en que la oración de quienes fomentan la guerra no encuentra oídos divinos, y llamó a elevar plegarias por los que sufren y por sendas concretas hacia la reconciliación.
Apoyos y restricciones durante la liturgia
Al concluir la celebración, el pontífice dedicó una bendición especial a los cristianos del Medio Oriente que no pueden vivir plenamente los ritos de estos días debido a los efectos del conflicto. Además, el Patriarcado Latino informó que la policía de Jerusalén impidió a la jerarquía católica el acceso a la Iglesia del Santo Sepulcro, un hecho que el Patriarcado describió como la primera vez en siglos que los líderes eclesiásticos fueron impedidos de celebrar el Domingo de Ramos en ese lugar emblemático.
Tradición y cambios: la recuperación de ritos en Roma
Leo XIV, primer papa nacido en Estados Unidos en la historia, restituirá la ceremonia del lavado de pies en la basílica de San Juan de Letrán, retomando una práctica que otros pontífices habían realizado en esa sede. El calendario litúrgico de la Semana Santa incluye también la procesión del Viernes Santo en el Coliseo, la Vigilia Pascual con bautismos de nuevos católicos y la misa del Domingo de Resurrección en la Plaza de San Pedro, donde pronunciará la bendición apostólica desde la logia.
Contexto reciente en el pontificado anterior
El artículo recordó que, cuando comenzó la Semana Santa del año pasado, el papa Francisco aún se recuperaba de una larga hospitalización y delegó celebraciones; después de salir, saludó a los fieles desde la logia en lo que fue su último gesto público antes de morir el Lunes de Pascua tras sufrir un accidente cerebrovascular. Esos acontecimientos marcaron la transición hacia el actual pontificado y subrayaron la carga simbólica y pastoral de estas fechas.
Celebraciones locales: memoria, comida y arte al servicio de la comunidad
En Nashville, la Academia San Pío X conmemoró el Mes de la Historia Afroamericana el viernes 27 de febrero con una jornada de presentaciones, música y una comida compartida que reunió a estudiantes, familias y profesores. El Padre John Raphael participó como orador invitado y motivó a los alumnos a reconocer que cada persona fue creada a imagen de Dios y puede marcar la diferencia, mientras que la superintendente, la Dra. Shana DeSouza Druffner, destacó el carácter unificador del evento y la alegría de ver a los padres orgullosos.
Los estudiantes se vistieron como figuras históricas y culturales —desde líderes del movimiento por los derechos civiles hasta artistas y deportistas—, ofrecieron exposiciones por grado y cerraron con actuaciones: porristas locales y el músico Baba Musam interpretaron piezas inspiradas en tradiciones africanas, reforzando el mensaje de comunidad, fe y servicio que la escuela quería transmitir.
Arte sacramental: un Vía Crucis pintado a mano
En la Iglesia San Esteban, decenas de feligreses se congregaron para rezar el Vía Crucis frente a las estaciones pintadas al óleo por el artista Coffey May, que dedicó catorce meses al encargo y utilizó modelos reales para dar rostro a las escenas. En un evento para conocer al autor, May explicó su mezcla de técnicas clásicas y modernas y cómo el proceso fue también un camino espiritual que le permitió meditar cada estación con profundidad.
El proyecto surgió por iniciativa de laicos locales y contó con la aprobación eclesial; el párroco señaló que la inclusión de modelos como personas sin hogar buscó recordar la cercanía de Cristo con los marginados. La reunión, que en algunas referencias figura como celebrada el sábado 7 de marzo (y en otras notas aparece el 7 de mayo), combinó oración, arte y reflexión y ofreció a los presentes recursos para profundizar su devoción en la Cuaresma.
