La primera edición en castellano de Llibre de meravelles busca derribar prejuicios y poner a Vicent Andrés Estellés frente a una audiencia global potencial

La aparición de Llibre de meravelles en castellano es, en muchos sentidos, una reparación tardía y necesaria. Después de más de cincuenta años desde su primera publicación en lengua valenciana, por fin existe una edición que permite leer a Vicent Andrés Estellés en el idioma mayoritario del Estado: un salto que no sólo abre páginas, sino que cuestiona cómo la literatura peninsular se ha distribuido históricamente.
La iniciativa editorial ha corrido a cargo de Pepitas y la traducción la firma Paco Cerdà, ganador del Premio Nacional de Narrativa, quien asumió el reto de traer un corpus poético denso y poblado de memoria al castellano.
Este movimiento editorial tiene un alcance simbólico que trasciende la simple publicación: la posibilidad de alcanzar a una audiencia que, en palabras de su traductor, puede superar los 500 millones de lectores potenciales.
La obra, catalogada como un poemario central en las letras valencianas, habla de amor, represión, odio y pobreza en el contexto de la posguerra. Traducir este material implicó no solo trasladar palabras, sino recrear una voz popular y comprometida con la cotidianidad.
El proceso de traducir una voz popular
Para Paco Cerdà la operación fue también un viaje personal. Su vínculo lector con Estellés comenzó en la adolescencia, con los libros de un abuelo que compartió colegio con el poeta: Estellés nacido en 1924 y su abuelo en 1925, ambos de Burjassot. Esa memoria familiar y afectiva fue parte del empuje para asumir la traducción. Cerdà reconoce que trasladar poesía es una empresa distinta a la prosa y que esta puede ser, probablemente, la última vez que se embarca en esa tarea. Sin embargo, el peso simbólico de crear una primera versión en castellano le ofreció una sensación nueva: la de participar en un acontecimiento cultural que podía modificar la recepción del poeta fuera de su ámbito lingüístico.
Un hito editorial con implicaciones culturales
La llegada de la edición castellana no es solo un hecho mercantil; es una intervención contra lo que Cerdà describe como el prejuicio hacia las literaturas peninsulares que no escriben en español. La publicación pretende actuar como un antídoto frente a la hegemonía lingüística, facilitando el acceso a poetas insignes cuya obra ha permanecido en buena medida confinada por la barrera idiomática. En este sentido, el esfuerzo editorial de Pepitas se interpreta como una apuesta por normalizar la coexistencia de tradiciones literarias diversas dentro del mismo espacio cultural.
Temas y resonancias
Llibre de meravelles profundiza en experiencias cotidianas que trascienden lo local: el amor y la ternura conviven con la violencia simbólica y material de la posguerra. Esta mezcla de lo íntimo y lo social hace que Estellés pueda ser comparado, en dimensión universal, con figuras como César Vallejo o Fernando Pessoa: poetas que convierten lo personal en ventana para entender épocas enteras. La traducción busca conservar esa tensión entre lo doméstico y lo histórico, preservando el tono de un poeta que proviene de una familia de panaderos y que, según Josep Pla, era un «prosista prodigioso que escribe en verso».
Expectativas y desafíos de recepción
La expectativa entre editores y traductor es que esta edición permita a lectores que no manejan la versión original acercarse a una mirada humana sobre la posguerra: una historia contada a través de la emoción, la reflexión y el testimonio. Al mismo tiempo, el proyecto se enfrenta al reto de mantener la intensidad y la musicalidad del texto en la nueva lengua, algo que Cerdà asume con prudencia. La apuesta consiste en ofrecer una versión que respete la fuerza de la voz original y, al mismo tiempo, sea comprensible y movilizadora para un público amplio.
Un paso hacia la normalización
Más allá del impacto inmediato, esta edición abre una puerta para repensar la circulación de la literatura en España. Publicar a Estellés en castellano es una llamada a superar el aislamiento que padecen muchas literaturas periféricas y a reconocer que la calidad literaria no entiende de fronteras idiomáticas. Si la obra llega a consolidarse entre nuevos lectores, podría convertirse en un ejemplo de cómo la traducción y la voluntad editorial pueden transformar la geografía cultural de un país.
En definitiva, la llegada de Llibre de meravelles en castellano es una noticia que combina memoria y oportunidad: memoria porque pone en valor una voz clave de Valencia y oportunidad porque permite que esa voz sea escuchada por muchos más. Es, en suma, una edición que pretende ser al mismo tiempo un homenaje y una reivindicación del papel de la traducción como puente entre lenguas y lectores.
