Joan Laporta desvela que el FC Barcelona rechazó una oferta de €250 millones del PSG por Lamine Yamal cuando tenía 17 años y analiza las consecuencias para el club y el futbolista

La dirección del FC Barcelona volvió a estar en el centro del debate tras una nueva revelación de Joan Laporta. En la presentación de su libro, el presidente aseguró que, en verano de , el Paris Saint-Germain (PSG) planteó una propuesta cercana a los €250 millones por Lamine Yamal, entonces de 17 años.
El club rechazó la oferta pese a las dificultades económicas que afrontaba en LaLiga, una decisión que generó sorpresa entre algunos sectores pero que ahora, con la progresión del jugador, se interpreta de forma distinta.
La historia no solo centra la atención en el montante económico, sino también en la gestión deportiva y en la estrategia a largo plazo de Barcelona.
Hoy, con Lamine Yamal como titular y figura emergente del primer equipo, la negativa a vender adquiere un matiz de apuesta por el futuro deportivo más que por el alivio inmediato de las cuentas.
El contexto de la oferta y la decisión del club
Según relató Laporta, la oferta se produjo tras la marcha de Kylian Mbappé al Real Madrid; el PSG buscó un recambio de perfil similar y puso sobre la mesa una cifra que rondaba los €250 millones. La dirección deportiva y los agentes del jugador discutieron la propuesta en un momento en el que Lamine estaba en plena negociación contractual. A pesar de la presión financiera, la junta optó por mantener al joven extremo en la entidad: una elección que, en palabras del presidente, provocó que «algunos pensaran que estábamos locos».
Motivaciones estratégicas
La negativa no fue solo un gesto simbólico: implicó valorar el potencial deportivo y comercial de un jugador formado en la casa. El club ya había formalizado una cláusula de rescisión elevada y, tras la renovación, Lamine Yamal firmó hasta 2031 con una cláusula cercana a los €1.000 millones. Esa protección contractual ofreció margen para priorizar la continuidad deportiva sobre el beneficio económico inmediato.
Consecuencias para el jugador y el equipo
Desde entonces, Lamine Yamal ha consolidado su presencia en el primer equipo y se ha convertido en una pieza clave en LaLiga y en las competiciones europeas. Con 18 años, su evolución ha reforzado la lectura de que la decisión de no vender fue acertada. Además, el propio futbolista ha declarado en varias ocasiones su deseo de permanecer en el club «para toda la carrera», mostrando un compromiso que encaja con la estrategia del club.
Repercusión deportiva y de mercado
La negativa a traspasar a un talento emergente por una suma extraordinaria repercute en varias dimensiones: por un lado, preserva la competitividad deportiva del equipo; por otro, sitúa al club en una posición más fuerte frente a futuras ofertas. También envía un mensaje al mercado sobre la capacidad de Barcelona para retener talento pese a presiones económicas externas.
Un episodio más en la vida de un prodigio
La trayectoria de Lamine Yamal no ha estado exenta de momentos tensos propios de su juventud y de la exigencia del fútbol profesional. En un partido reciente el entrenador Hansi Flick tuvo que gestionar una reacción visible del extremo cuando fue sustituido; el técnico rebajó la polémica recordando que la emotividad es humana y que el rol de la plantilla requiere equilibrio entre competencia y respeto.
Ese episodio ilustra los retos de integrar a una figura en ascenso dentro de un vestuario con aspiraciones altas. Flick defendió la actuación colectiva y destacó la importancia de jugadores que se ganan su sitio, mientras que Lamine continúa consolidándose como un activo clave para los planes del club.
Valoraciones finales
La revelación de Laporta sobre la oferta del PSG resitúa varias preguntas: ¿valora más un club el retorno económico inmediato o la continuidad deportiva? En el caso de Barcelona, la respuesta fue clara: retener a Lamine Yamal era una apuesta a futuro. A día de hoy, esa decisión aparece como una jugada calculada que apunta a recuperar protagonismo en Europa y a consolidar un proyecto basado en la cantera y en la continuidad del talento.
El tiempo y el rendimiento en el campo serán quienes confirmen si la apuesta fue realmente la más acertada.
